Reseña de ‘Obsesión’: un YouTuber firma una de las películas de terror más inquietantes de 2026
Un chico obsesionado con conquistar a una joven desata consecuencias perturbadoras en esta intensa película de terror
Aunque a muchas generaciones mayores pueda incomodarles la idea, el futuro del cine de terror parece estar naciendo en YouTube. Con el salto de creadores digitales hacia la pantalla grande, figuras como Curry Barker se suman a realizadores como Michael y Danny Philippou, responsables de Háblame, y Kane Parsons, el joven de 20 años detrás de Backrooms, cuyo esperado debut llegará a los cines a finales de este mes, para abrir una nueva etapa del género: mucho más brutal, vertiginosa e ingeniosa.
Atrás parecen haber quedado los elementos más clásicos del terror gótico, poblado de criaturas incomprendidas escondidas en la oscuridad. En cambio, esta nueva generación, marcada por crecer expuesta a lo peor de internet y del mundo, responde con historias donde el castigo llega rápido, es despiadado y suele sentirse inevitable.
Barker debutó en 2024 con Milk & Serial, una película de terror estilo falso documental centrada en bromas pesadas, filmada con apenas 800 dólares y publicada en YouTube. Ahora, Obsession toma inspiración de episodios de La dimensión desconocida y del clásico cuento La pata de mono, de W. W. Jacobs, para construir una historia pensada como una especie de trampa para los autoproclamados “buenos tipos”.
El protagonista es Bear (Michael Johnston), empleado de una tienda de música y dueño de una mirada melancólica, que lleva años enamorado en secreto de su compañera Nikki (Inde Navarrette). Sin embargo, es demasiado tímido para admitirlo, incluso cuando ella se lo pregunta de frente. Parte del mérito de Johnston está en lograr que cada una de sus evasivas resulte incómoda y dolorosa de escuchar.

Pero su timidez no le impide visitar una tienda de artículos esotéricos y comprar un “Sauce de un Deseo”, un curioso objeto capaz de conceder un único deseo a quien lo parta por la mitad, aunque con las clásicas consecuencias desastrosas si la petición no se formula con cuidado. Así, Bear termina pidiendo: “Quiero que Nikki me ame más que a cualquier otra persona en el mundo”.
La historia que plantea Barker avanza de forma pausada, mientras Nikki comienza a insistir en quedarse una noche, luego otra y otra más, aunque su devoción pronto empieza a mezclarse con comportamientos cada vez más extraños e inquietantes: se queda inmóvil en los rincones durante la noche y sonríe de manera perturbadora.
Solo cuando Bear decide aceptar esa situación maldita —porque, después de todo, parece cumplir su mayor fantasía— la película finalmente se desata, primero con una escena de fiesta muy bien construida y luego con un caos sangriento fuera de control.
Aun así, Obsesión mantiene un tono contenido y preciso, sin miedo a incorporar momentos graciosos; incluso las escenas de atención al cliente resultan absurdamente incompetentes, aun cuando hay vidas en juego.
Al mismo tiempo, Barker, tanto desde el guion como en la dirección, se interesa por mostrar cómo la relación entre Bear y Nikki empieza a reflejar dinámicas tóxicas muy reales, sin perder nunca de vista el núcleo emocional de la historia.

Inde Navarrette también demuestra una enorme versatilidad en pantalla, con una interpretación impredecible que cambia en segundos de una sonrisa amable a una expresión inquietante, del artificio a una emoción genuina. Además, logra aprovechar al máximo un tiempo en pantalla sorprendentemente limitado, ya que la película, para reforzar su idea de deshumanización e inaccesibilidad, muchas veces oculta su rostro entre sombras o incluso la deja fuera de cuadro.
Sin embargo, Obsesión termina funcionando sobre todo por su decisión de convertir esta historia moralizante en el enfrentamiento entre dos monstruos. Bear, el joven enamorado que llevó su deseo demasiado lejos, recibe constantes recordatorios sobre la ausencia de consentimiento detrás de aquello que pidió, en ocasiones de formas tan literales como impactantes, aunque sus propias reacciones dejan en evidencia hasta qué punto está dispuesto a ignorar esos límites cuando cree que no habrá consecuencias.
En ese sentido, la película encuentra un tema muy pertinente para una época marcada por la idea del castigo inevitable. Y tarde o temprano, Obsesión obliga a su protagonista a enfrentar las consecuencias de sus actos.
Dirección: Curry Barker
Elenco: Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless y Andy Richter
Clasificación: +18
Duración: 109 minutos
Obsesión se estrena en cines el 15 de mayo.
Traducción de Leticia Zampedri






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