Nuevo juicio por violación de Harvey Weinstein se abre en Nueva York por 3ra vez
Los fiscales volvieron a retratar a Harvey Weinstein como un antiguo peso pesado de Hollywood que utilizó su influencia como herramienta de agresión sexual, volviendo a crear una imagen conocida pero conflictiva el martes en un nuevo juicio por violación, casi ocho años después del arresto del exmagnate del cine.
“Este caso se reducirá al poder, al control y a la manipulación”, dijo al jurado Candace White, fiscal adjunta de distrito de Manhattan al comenzar los alegatos de apertura en el caso emblemático del #MeToo, mientras que el fiscal de distrito Alvin Bragg observaba desde el público.
El abogado de Weinstein, Jacob Kaplan, replicó que el caso en realidad “trata sobre el consentimiento, sobre la elección y sobre el arrepentimiento”, haciéndose eco de la defensa sostenida durante años por Weinstein: que su acusadora ha reinterpretado un encuentro voluntario como un delito.
Desde que Weinstein se convirtió en un objetivo principal del movimiento #MeToo contra la mala conducta sexual hace casi una década, ha sido condenado por algunos cargos de agresión sexual y absuelto de otros en juicios en ambas costas de Estados Unidos. Un par de cargos finalmente fueron desestimados.
Pero el cargo de violación relacionado con un encuentro de 2013 en un hotel de Manhattan ha persistido, debido a una condena anulada seguida de un jurado que no logró ponerse de acuerdo.
Qué es diferente en este juicio
La acusación, a estas alturas, es bien conocida. Pero los contornos del caso han cambiado.
Los juicios anteriores incluyeron a otras acusadoras y cargos. Este juicio se ha reducido a la única cuestión de qué ocurrió entre Weinstein y la estilista y actriz Jessica Mann en una habitación de hotel una mañana, aunque el jurado, en su mayoría masculino, también escuchará mucho sobre su relación antes y después de ese día.
Weinstein también cambió de equipo legal para el juicio y, con ello, el estilo retórico y quizá algunas decisiones estratégicas en su defensa. Por ejemplo, sus nuevos abogados han señalado que limitarán algunas preguntas sobre un fondo de reclamaciones para mujeres que dijeron que Weinstein las maltrató sexualmente.
Los fiscales también revisaron de nuevo el expediente del caso y están pidiendo al juez que permita la incorporación de al menos un nuevo testigo: una amiga cercana de Mann de la época de la presunta violación. Si el propio Weinstein testifica, algo que no ha hecho en juicios anteriores, los fiscales también podrían argumentar a favor de llamar a un funcionario judicial que recientemente reveló un comentario que, según dice, Weinstein hizo en 2020. La defensa se opone a ambos testigos potenciales.
El juez Curtis Farber también revisará algunos aspectos del caso. El martes limitó el interrogatorio sobre una lista de “amigos de Harvey” que los asistentes del productor mantenían para listas de invitados a eventos.
Los jurados se enteraron de que Mann y otra testigo prevista estaban en la lista. Pero, a diferencia del juicio del año pasado, al panel no se le informó que el registro estaba compuesto únicamente por mujeres.
Weinstein se ha declarado no culpable. Dijo en enero que le fue infiel a su entonces esposa y que “actué mal, pero nunca agredí a nadie”.
Ahora, con 73 años y recluso en prisión, Weinstein fue en su día una de las personas más influyentes de Hollywood. Productor ganador del Premio de la Academia y jefe de estudio, ayudó a llevar a las salas de cine películas como “Pulp Fiction” ("Tiempos violentos"), “Shakespeare in Love” ("Shakespeare enamorado") y “Gangs of New York” ("Pandillas de Nueva York"), y produjo programas de televisión, entre ellos “Project Runway”. También fue un destacado donante del Partido Demócrata.
Su carrera se derrumbó en 2017, cuando años de rumores en Hollywood sobre su comportamiento hacia las mujeres se convirtieron en acusaciones públicas en las noticias y en redes sociales. Luego vinieron cargos penales en Nueva York y Los Ángeles.
Sobre la acusadora de Weinstein y su relación
Mann tenía 27 años, atravesaba dificultades económicas, recientemente había vivido en su automóvil y anhelaba abrirse paso en la actuación de alto nivel cuando conoció a Weinstein en una fiesta en el área de Los Ángeles a principios de 2013.
Ha declarado que buscaba un contacto profesional, pero terminó, de manera ambivalente, en una relación consensuada con Weinstein, que entonces estaba casado.
Durante un viaje a Nueva York con una amiga en marzo de 2013, organizó un desayuno para amistades y para Weinstein. Según el testimonio previo de Mann, Weinstein finalmente la acorraló en una habitación de hotel, ignoró su protesta de “No quiero hacer esto”, exigió que se desnudara y le sujetó los brazos, y ella cedió porque “solo quería irme”.
White dijo al jurado el martes que Weinstein “estaba acostumbrado a salirse con la suya” en lo profesional y en lo personal.
“A puerta cerrada, el poder significó que él tomara lo que quería de la víctima en este caso”, sostuvo la fiscal.
Weinstein negó levemente con la cabeza en un momento, cuando White afirmó que él había “silenciado” a Mann al hacerle saber que enfrentarlo podía afectar su carrera. Ella ha testificado que durante años no le contó a nadie sobre la presunta violación.
Después, siguió viendo a Weinstein, aceptando invitaciones, pidiéndole ayuda para su carrera y enviándole mensajes afectuosos.
Ella ha dicho que no quería enfurecerlo. Pero el abogado de Weinstein afirmó que el caso “no es un ‘él dijo, ella dijo’: será su palabra contra su propia palabra”.
“Pregúntense: ¿Qué está obteniendo Jessica Mann de Harvey Weinstein?”, dijo Kaplan al jurado.
The Associated Press no suele identificar a personas que dicen haber sido agredidas sexualmente, a menos que acepten ser identificadas, como lo ha hecho Mann.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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