Hallan hormigas muertas en el fondant de una panadería de Hampshire vinculada a casos de náuseas
Una inspección sanitaria encontró congeladores cubiertos de suciedad, verduras podridas y margarina con marcas de dedos
Un matrimonio que administraba una panadería en Hampshire, Inglaterra, recibió una prohibición judicial para trabajar en el sector alimentario después de que una inspección sanitaria revelara graves deficiencias de higiene, entre ellas hormigas muertas en el fondant utilizado para decorar pasteles.
Nicholas y Rosslyn Green, propietarios de Phoenix Bakery, en Gosport, se declararon culpables de 11 infracciones de las normas de higiene alimentaria, cometidas entre enero y agosto de 2025.
Durante la audiencia celebrada en el Tribunal de la Corona de Portsmouth, el juez Daniel Sawyer aseguró haber visto “fotografías repugnantes” tomadas por los inspectores de sanidad ambiental, que mostraban congeladores cubiertos de suciedad y moscas muertas dentro de un microondas.

Las irregularidades también incluían tocino sumergido en un líquido amarillo que, según explicaron los responsables a los inspectores, era jugo de naranja. Además, encontraron carne cruda y cocida almacenadas una junto a la otra en el mismo refrigerador, alimentos congelados que habían quedado pegados entre sí y un envase de margarina con marcas de dedos.
En otro de los refrigeradores había lechuga podrida, aunque Nicholas Green sostuvo que todavía podía utilizarse si se retiraban “las capas exteriores” y se aprovechaba “solo la parte interior”.

La panadería Phoenix recibió una calificación de cero en higiene alimentaria en julio de 2026 y fue clausurada debido a graves deficiencias en la manipulación de los alimentos, la limpieza y el mantenimiento de las instalaciones, así como en la gestión de la seguridad alimentaria.
Actualmente, en el mismo local funciona Alby And Alfie Café And Bakery, un nuevo establecimiento que tiene una calificación sanitaria de dos puntos. Según los registros mercantiles, Nicholas Green figura como su único director.
Al dictar sentencia, Sawyer calificó los niveles de higiene de Phoenix Bakery como “entre lamentables y casi inexistentes” y consideró “sorprendente” que no hubiera pruebas de que algún cliente se hubiera enfermado.

El juez también cuestionó la actitud de Nicholas Green frente a las inspecciones. “Parece que usted cree que todo esto es una especie de venganza por parte de los funcionarios de sanidad ambiental”, le reprochó.
“Parece que piensa: ‘Llevo 52 años en este sector, sé cómo funcionan las cosas’”, añadió, antes de concluir que Green no mostraba ninguna intención de cambiar sus prácticas.
Nicholas Green fue condenado a realizar 50 horas de trabajo comunitario y a pagar aproximadamente 6.600 dólares en costas judiciales. Su esposa, Rosslyn, quien según el juez desempeñaba funciones de supervisión en el negocio, recibió una condena condicional y deberá pagar unos 2.780 dólares por el mismo concepto.
Además, ambos recibieron una orden judicial de prohibición relacionada con la seguridad alimentaria, que les impide ser propietarios o administrar cualquier negocio de alimentos, salvo que un tribunal autorice el levantamiento de la medida.
Traducción de Leticia Zampedri





Bookmark popover
Removed from bookmarks