Noah Woods murió tras salir del área de juegos por un hueco en una valla, según reveló la investigación
Más de 1.000 voluntarios participaron en la intensa búsqueda de la niña de tres años, desaparecida a principios de este mes
Según se informó durante la investigación judicial, Noah Woods, el niño de tres años hallado muerto en un lago tras una intensa búsqueda, salió de la zona de juegos “por un hueco en la valla”.
La búsqueda de Noah comenzó el 15 de septiembre, después de que se separara de un familiar cerca de un parque infantil en Brantham, Suffolk. La policía informó entonces que el niño no hablaba, tenía sordera parcial y estaba siendo evaluado por un posible diagnóstico de autismo.
Más de 24 horas después de su desaparición, la policía confirmó que equipos de buceo habían recuperado el cuerpo de un niño en un lago conocido en la zona como Decoy Pond. Más tarde se confirmó que se trataba de Noah.
La jueza forense Jyoti Gill abrió formalmente la investigación judicial el viernes por la mañana en el tribunal forense de Suffolk, en Ipswich. Al comienzo de la audiencia, a la que no asistieron familiares del niño, expresó sus condolencias: “Quisiera transmitir mi más sentido pésame a la familia y los amigos de Noah, así como a todos los afectados por su fallecimiento”.

Al término de la audiencia, que duró seis minutos, Gill señaló: “La investigación queda aplazada hasta una fecha que se determinará más adelante. Una vez más, expreso mis más sinceras condolencias”.
Durante la audiencia, el inspector jefe de detectives Matthew Connick explicó que Noah, residente de East Bergholt, Suffolk, estaba “al cuidado de familiares, como parte de su rutina habitual” el 15 de septiembre.
Según relató, Noah y uno de sus familiares caminaron hasta una zona de juegos para menores de cinco años. Las imágenes de las cámaras de seguridad “mostraron a Noah jugando con su familiar”.
La primera grabación se registró a las 2:13 p. m. y la última imagen del niño jugando corresponde a las 2:37 p. m. Connick aclaró que la cámara “se activa con el movimiento, por lo que no graba de forma continua”.
El familiar, cuya identidad no se reveló durante la audiencia, prestó declaración ante la policía.
Connick explicó que Noah “salió por un hueco en la valla que conducía al jardín conmemorativo y después atravesó una puerta abierta” antes de dirigirse hacia Decoy Pond. Su familiar “lo seguía de cerca e intentaba mantener el ritmo”.
Según el agente, el familiar le gritó para que se detuviera, pero, después de recorrer unos 200 metros, perdió de vista a Noah.

“Se avisó a la policía y se puso en marcha una operación de búsqueda a gran escala”, declaró Connick.
El inspector añadió que un buzo de la Policía Metropolitana encontró a Noah “a unos cinco metros de la orilla, entre las raíces sumergidas de un árbol”, en una zona donde el agua tenía una profundidad estimada de 1,8 metros.
Según Connick, la autopsia, realizada en la morgue del Hospital Addenbrooke de Cambridge, no permitió determinar de inmediato la causa médica de la muerte, por lo que se requieren más investigaciones.
Los paramédicos confirmaron la muerte de Noah a las 4:31 p. m. y su madre, Charlie Peck, identificó formalmente el cuerpo esa misma noche en el Hospital de Ipswich.
Alrededor de 1.300 voluntarios se sumaron a la búsqueda de Noah, en un operativo que también contó con el apoyo del Servicio Aéreo de la Policía Nacional, la Guardia Costera de Su Majestad, el Servicio de Bomberos y Rescate de Suffolk y el equipo de búsqueda y rescate de zonas rurales de Suffolk.
La Policía de Suffolk confirmó el hallazgo del cuerpo y señaló que las circunstancias de la muerte se consideraban inexplicadas, aunque no sospechosas.
En un homenaje difundido por la policía, la familia describió a Noah como un niño “feliz, travieso y juguetón”, al que “le encantaba reír y soltar risitas” y que “contagiaba alegría allá donde iba”.

“Noah creció rodeado del amor de su familia. Vivía con su mamá, su papá y su hermanito, y era el centro de nuestro mundo”, expresó la familia.
“A Noah lo estaban evaluando por un posible diagnóstico de autismo, aunque todavía no había recibido ninguno. También tenía una leve pérdida auditiva y retraso en el habla. A pesar de estas dificultades, aprendía algo nuevo cada día. Incorporaba palabras todo el tiempo y apenas comenzaba a descubrir y usar su vocecita. Una de las cosas que más extrañamos es el sonido tan especial de su voz. Era única y maravillosa, y la llevaremos con nosotros para siempre”.
Según la familia, Noah tenía un vínculo muy especial con su hermano menor.
“Desde que nació, Noah iba todos los martes al parque con un familiar muy querido. Tenían una relación maravillosa y les encantaba jugar a las escondidas, correr y explorar los juegos infantiles. Esos momentos estaban llenos de risas y felicidad, y son recuerdos que nuestra familia atesorará para siempre”, añadieron.
La familia también expresó su deseo de que Noah sea recordado por la alegría que transmitía: “Queremos que la gente lo recuerde corriendo, jugando a las escondidas, riendo y siendo el niño feliz que era. Así era Noah y así merece ser recordado”.
Por último, agradecieron a quienes los acompañaron durante la búsqueda y tras la muerte del niño: “También queremos dar las gracias. Gracias al Good Dads Club, al Ipswich Town Football Club, a todos los que participaron en la búsqueda, a los servicios de emergencia y al apoyo especializado que nos brindó la policía. Gracias a nuestra familia y amigos, que nos han rodeado de amor, cariño y apoyo durante el momento más difícil de nuestras vidas”.

El 19 de septiembre, antes del partido de la Premier League entre el Everton y el Ipswich Town, la pantalla gigante del estadio mostró un homenaje a Noah. Los jugadores también llevaron brazaletes negros en memoria del niño. Además, una campaña para apoyar a su familia ha recaudado más de 135.000 dólares.
“Queremos agradecer de manera muy especial a toda la comunidad del fútbol, desde los clubes locales hasta los niveles más altos del deporte, por el enorme cariño, apoyo y afecto que han mostrado hacia nuestra familia”, añadió la familia de Noah.
“El apoyo que hemos recibido ha sido abrumador y estaremos siempre agradecidos con cada una de las personas que nos acompañaron y mantuvieron presente la memoria de nuestro querido Noah”.
Su madre, Charlie, añadió: “Si pudiéramos pedirle algo a la gente, sería que abrace un poco más fuerte a sus hijos, que valore cada momento y que nunca dé por sentado esos recuerdos tan preciados”.
Traducción de Leticia Zampedri







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