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Rusia redobla sus intentos de matar a opositores en Europa, dicen funcionarios de inteligencia

Cuando Vladimir Osechkin quiere llevar a sus hijos a la escuela o ir al supermercado, llama a la policía.

El activista ruso vive bajo protección desde 2022 porque las autoridades francesas creen que Rusia intenta matarlo.

Un grupo de hombres rusos vigiló la casa de Osechkin y los alrededores en el suroeste de Francia durante varias horas en abril de 2025, grabando videos y tomando fotos como presunto trabajo preparatorio para un asesinato, según documentos judiciales vistos por The Associated Press que no son públicos. Varios años antes, contó Osechkin, apareció un punto rojo —que él pensó que era la mira láser de un arma— en su pared.

En otros lugares de Europa, las autoridades lituanas frustraron el año pasado un plan para matar a un simpatizante lituano de Ucrania y otro contra un activista ruso. En Alemania, las autoridades desbarataron de forma similar dos planes: uno para atacar al director de una empresa alemana de armas que abastece a Ucrania, y otro contra un funcionario militar ucraniano. Las autoridades polacas detuvieron a un hombre en 2024 en lo que, según dijeron, era un plan para asesinar al presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy. Y ese mismo año, un piloto ruso de helicóptero que desertó fue asesinado en España, con agentes rusos como principales sospechosos.

Aunque desde hace tiempo se acusa a funcionarios rusos de silenciar a los enemigos del país en el extranjero, tres funcionarios de inteligencia occidentales de distintos países dijeron a AP que una campaña de asesinatos selectivos se ha intensificado desde la invasión de Ucrania ordenada por el presidente Vladímir Putin en 2022.

Los funcionarios señalaron que los servicios de seguridad rusos ahora son más descarados en la elección de sus objetivos, y persiguen a activistas rusos y a simpatizantes extranjeros de Ucrania, además de los sospechosos habituales, como los desertores militares. Los tres hablaron bajo condición de anonimato para comentar información sensible.

“Esta campaña no es por accidente ni casualidad. Hay autorización política”, afirmó uno de ellos, un alto funcionario europeo de inteligencia.

Los funcionarios de inteligencia, un exalto funcionario británico de lucha antiterrorista y fiscales en Lituania consideran que la campaña está vinculada a los esfuerzos más amplios de Rusia por socavar a los países europeos que apoyan a Ucrania, incluidos 191 actos de sabotaje, incendios provocados y otras acciones de desestabilización vinculadas a Rusia por funcionarios occidentales que AP ha cartografiado en toda Europa desde el inicio de la guerra.

Muchos de los acusados en esa campaña son personas reclutadas como intermediarios baratos para agentes de inteligencia rusos. Moscú está utilizando ahora ese modelo para atacar a quienes percibe como enemigos en el extranjero, según los documentos judiciales franceses, funcionarios y la información de la fiscalía lituana.

El portavoz de Putin, Dmitry Peskov, dijo a AP que no veía “ninguna necesidad” de comentar. Funcionarios rusos han negado anteriormente que Moscú esté detrás de intentos de matar a sus opositores en el extranjero.

AP habló con tres de las personas que fueron objetivo: Osechkin; el activista lituano Valdas Bartkevičius; y Ruslan Gabbasov, quien aboga por la independencia de la región rusa de Baskortostán.

Un viaje a la costa

Tres de los cuatro hombres detenidos por la policía francesa en el plan para matar a Osechkin viajaron al balneario de Biarritz, donde vive Osechkin, en abril de 2025, muestran los documentos judiciales. Vigilaron su casa “con miras a asesinarlo y posteriormente intimidar a todos los opositores políticos de las autoridades rusas que viven en Francia”, indicaron los documentos.

Los cuatro nacieron en la región rusa de Daguestán. Uno tiene múltiples condenas penales, mientras que otro dijo que había sido detenido por el servicio de seguridad interna de Rusia y huyó del país para evitar ser enviado a Ucrania.

Osechkin fundó hace años un grupo de derechos para presos y dirige un proyecto que expone abusos en el sistema penitenciario ruso, pero sostuvo que las amenazas en su contra se intensificaron después de que empezó a investigar presuntos abusos rusos en Ucrania y a ayudar a desertores del ejército ruso a huir.

Se mudó a Francia en 2015 y quedó bajo protección policial siete años después, cuando las autoridades francesas recibieron información de que su vida corría peligro.

“Si no fuera por ellos, probablemente me habrían matado”, expresó.

Los objetivos dicen que Moscú gana si se esconden

Al otro lado del continente, en Lituania, Gabbasov, el activista de Baskortostán, descubrió un rastreador Apple AirTag escondido en su coche en febrero de 2025. La policía le dijo que dejara el dispositivo y siguió a las personas que lo seguían, relató.

Unas semanas después, Gabbasov contó que asistía con su esposa y su hijo de 5 años a celebraciones por la independencia de Lituania de la Unión Soviética cuando los agentes lo llamaron y le dijeron que no regresara a casa.

Al día siguiente, dijo, los agentes le informaron: “Ayer, un asesino fue detenido cerca de tu casa; te estaba esperando con un arma. ... Estaba listo para esperarte toda la noche”.

Las autoridades lituanas, señaló, le ofrecieron la posibilidad de “desaparecer” por completo: cambiarse el nombre, mudarse y dejar su trabajo.

Él lo rechazó, diciendo que muchas personas de su región natal, mayoritariamente musulmana y cercana a Kazajistán, lo ven como un líder en la campaña por la independencia. La región es importante para el Kremlin, afirmó Gabbasov, por sus reservas de oro y porque un gran número de sus hombres ha sido enviado a combatir en Ucrania.

“No puedo traicionarlos a todos simplemente desapareciendo, especialmente por miedo”, manifestó Gabbasov, y añadió que eso jugaría a favor de Moscú.

“¿Qué diferencia hay para ellos?”, preguntó Gabbasov, en referencia a los servicios de seguridad de Rusia. “Podrían matarme... o yo podría esconderme de todos y dejar de participar en la actividad política. Eso es exactamente lo que quieren”.

Un plan para poner una bomba en un buzón

Las autoridades en Lituania hicieron la misma oferta a Bartkevičius, después de que él dijo que descubrieron un plan para matarlo con una bomba colocada en su buzón en marzo de 2025.

Pero desaparecer tampoco era una opción para el activista que recauda dinero para Ucrania y que ganó notoriedad por sus actos antirrusos, como orinar sobre un monumento conmemorativo de guerra ruso.

Eso, dijo, sería una “muerte social”.

Los fiscales lituanos acusaron a 13 personas de al menos siete países de participar en los dos planes, entre al menos 20 personas que las autoridades han detenido, acusado o identificado como implicadas en planes de este tipo en Europa durante el último año.

Las personas involucradas en los casos lituanos recibieron órdenes directas de la inteligencia militar rusa, dijeron los fiscales, y algunas tenían vínculos con el crimen organizado ruso y podrían estar relacionadas con otros planes de incendios provocados y espionaje en otros lugares de Europa.

El giro de Moscú hacia el uso de esos intermediarios puede rastrearse hasta un intento de asesinato anterior, dijo a AP el comandante Dominic Murphy antes de retirarse como jefe de la unidad antiterrorista de la Policía Metropolitana británica.

El exespía ruso Sergei Skripal fue envenenado con un agente nervioso en Salisbury, Inglaterra, en 2018. El gobierno británico acusó a Moscú de haber llevado a cabo el ataque con agentes de inteligencia militar.

En respuesta, Reino Unido y otras naciones occidentales expulsaron a cientos de diplomáticos rusos —y espías—, lo que dificultó que los agentes rusos operaran en Europa, explicó Murphy, investigador principal del caso.

El hecho de que la mayoría de los planes hechos públicos por funcionarios occidentales desde 2022 hayan sido frustrados podría indicar que a Moscú le resulta más difícil ejecutarlos con intermediarios, en lugar de con sus propios agentes, dijo uno de los funcionarios de inteligencia occidentales.

Aun así, añadió, los intentos de asesinato pueden servir a propósitos adicionales, como amedrentar a los opositores del Kremlin para que guarden silencio y agotar los recursos de las fuerzas del orden europeas.

Al señalar el caso de Maxim Kuzminov —el piloto de helicóptero que desertó y fue amenazado de muerte por hombres enmascarados con uniformes militares en la televisión estatal rusa—, el funcionario dijo que está claro que los servicios de seguridad de Rusia pueden matar a alguien en Europa si realmente quieren.

Por esa razón, dijo el funcionario europeo de inteligencia, los objetivos nunca estarán a salvo.

“Aunque frustres una operación una vez, igual tienes que estar preparado por si vuelven a atacar”.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

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