Stay up to date with notifications from The Independent

Notifications can be managed in browser preferences.

¿Por qué la compleja frontera de Ecuador y Colombia desató una puja comercial?

La compleja situación de seguridad en la frontera de más de 600 kilómetros entre Ecuador y Colombia, donde operan grupos ilegales que trafican droga, ha tensado la relación bilateral con el reclamo ecuatoriano por la supuesta escasa presencia estatal colombiana hasta estallar en una crisis comercial con imposición de aranceles mutuos.

El gobierno ecuatoriano de Daniel Noboa sorprendió el miércoles al imponer una tasa del 30% a las importaciones colombianas. Ese país respondió con un arancel equivalente para 20 productos ecuatorianos y la suspensión de la provisión de energía.

La tensión política ha generado preocupación entre los comerciantes que temen ser los más afectados, dada la activa relación comercial binacional. Sin embargo, Ecuador reprocha una balanza comercial deficitaria en más de 850 millones de dólares.

Desde la zona de la frontera, el trasportista colombiano James Palma admitió a The Associated Press que de concretarse los aranceles “subirían los costos” y disminuiría el despacho de productos desde Colombia. “Nos afectaría a todos”, agregó.

Ambos países han mantenido las puertas abiertas para resolver la tensión comercial por medio de la diplomacia. La canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, descartó el viernes una reunión con su par colombiana el fin de semana, pero planteó reprogramarla para días después.

Un viejo problema con implicaciones actuales

La extensa y porosa franja limítrofe ha sido usada por grupos armados ilegales por años, generando problemas en la seguridad de la frontera.

“Ecuador siempre ha planteado que hay muy poca presencia policial y militar en la frontera, porque en Colombia se cultiva la hoja de coca”, mientras este país ha defendido su estrategia de combate al narcotráfico, señaló a la AP el analista en temas de seguridad Fernando Carrión.

La tensión inició a fines de 1990, según el experto, cuando Ecuador entró en conflicto “no con el Estado colombiano, sino con las estructuras que predominaban en la zona limítrofe”, como las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Pero, con la histórica firma del acuerdo de paz entre Colombia y las FARC hace una década, la dinámica de los grupos ilegales en la frontera se transformó.

Asociaciones delictivas

La zona limítrofe fue tomada por grupos armados vinculados al tráfico de drogas, la minería ilegal, el contrabando, la trata de personas y otros delitos que ahora actúan en asociación con bandas locales ecuatorianas, según advierten analistas.

“Hay cada vez más alianzas de colombianos que trabajan vendiendo la pasta base (de cocaína) a grupos de ecuatorianos, como Los Lobos”, aseguró a la AP Elizabeth Dickinson, analista senior para Colombia del International Crisis Group. “De Ecuador hay flujo de otras cosas como precursores para la refinación de la pasta base de coca en Colombia”.

El presidente colombiano Gustavo Petro ha intentado llevar a los grupos armados a múltiples mesas de diálogo para menguar la violencia en todo el país, sin lograr acuerdos. La política de paz “ha sido un fracaso”, consideró Carrión, y al contrario ha generado la expansión de los cultivos de coca y no ha logrado frenar la violencia en ese país.

El área sembrada con hoja de coca en Colombia en 2023 alcanzó las 253.000 hectáreas, un récord en el país, según el último informe disponible de la oficina de la ONU.

Convulsa zona por narcotráfico

Colombia, el principal productor de cocaína del mundo, ha resaltado durante la tensión comercial sus resultados en la lucha antinarcóticos en la frontera con Ecuador. Según el Ministerio de Defensa colombiano, incautaron en 2025 más de 195.800 kilos de cocaína frente a los 132.354 reportados en 2024.

Sin embargo, Noboa señaló que mientras “hemos insistido en el diálogo” los militares ecuatorianos “siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera, sin cooperación alguna”.

Ecuador pasó de ser en el último lustro de un sitio de tránsito a un centro de acopio, bodegaje y una “plataforma de exportación de droga”, proveniente en su mayoría de la frontera norte con destino a Centroamérica, Estados Unidos y Europa. Más de 211 toneladas de drogas se incautaron entre enero y mediados de diciembre de 2025 en este país, según cifras oficiales.

Para Andrés Macías, investigador de conflicto y temas de paz de la Universidad Externado de Colombia, la fuerza pública colombiana sí realiza operaciones constantes, sin embargo, el crecimiento de la presencia de estos grupos en la zona fronteriza y "la expansión de su control territorial, pueden dar la impresión de una débil presencia efectiva de la fuerza pública”.

Para el exjefe de inteligencia del ejército ecuatoriano, Mario Pazmiño, las divergencias son en el manejo de las estrategias de control. Ecuador “tiene posiciones fijas en destacamentos y hace patrullajes”, mientras Colombia realiza una vigilancia “móvil” con la presencia de fuerzas militares “que llegan a una zona de conflicto, la apaciguan y se desplazan”.

————————-

César Olmos colaboró en esta nota desde Ecuador.

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in