Miles de personas se manifiestan en Croacia y exigen limpiar residuos tóxicos de una ciudad

Decenas de miles de personas se manifestaron el sábado en Croacia, furiosas porque las autoridades no han retirado desde hace meses una enorme cantidad de residuos peligrosos vertidos ilegalmente, lo que ha desatado temores de graves daños ambientales en el país, que es miembro de la Unión Europea.
El escándalo de los residuos ilegales en la localidad central de Gospic ha alimentado las críticas contra el primer ministro conservador Andrej Plenkovic y su gobierno, que en las últimas semanas ha enfrentado un creciente enojo público.
El asunto salió a la luz por primera vez en febrero del año pasado, cuando la policía croata y Europol, la agencia policial de la Unión Europea, detuvieron a 13 personas sospechosas de importar y desechar ilegalmente residuos peligrosos. Europol indicó entonces que los sospechosos obtuvieron al menos 4 millones de euros (4,2 millones de dólares) en ganancias ilegales.
Más de un año después, los residentes de Gospic temen que unas 37.000 toneladas métricas de residuos que aún permanecen en un sitio industrial abandonado —en su mayoría enterrados bajo tierra— estuvieran poniendo en riesgo su salud. Entre los residuos hay restos de equipos electrónicos, plásticos, materiales de construcción y desechos médicos.
En un informe de expertos publicado el mes pasado por la agencia anticorrupción croata USKOK se indica que el suelo del lugar contenía una alta concentración de metales y que también se han detectado en el agua subterránea compuestos PFAS, conocidos como los “químicos eternos”.
En la protesta del sábado, los manifestantes pidieron que las autoridades presenten un plan claro para sanear de forma urgente y completa las zonas contaminadas, con plazos claramente definidos. También exigen una prohibición inmediata de las importaciones de residuos.
Vjekoslav Busic, de la iniciativa “Gospic Is Our Home”, que está detrás de la protesta, afirmó que los residentes venían denunciando lo que percibían como una presunta actividad ilegal desde 2023.
“El resultado hasta la fecha: no se ha retirado de Gospic ni un solo kilogramo (libra) de residuos peligrosos”, manifestó Busic.
El manifestante Ivan Rittinger sostuvo que las autoridades “hablan de esto como si fuera una tragedia, como si hubiera ocurrido de la nada”. Añadió que “alguien ganó dinero con esto y a alguien le pagaron para hacer la vista gorda”.
“Fue planificado”, expresó. “Esto no es una tragedia. Es un delito”.
USKOK indicó que investigaba a una empresa croata por presuntamente enterrar residuos tóxicos ilegales en varios lugares de Croacia, la mayor cantidad de los cuales había sido hallada en Gospic. El gobierno ha dicho que la investigación está en marcha, al igual que los esfuerzos para limpiar la zona.
Las autoridades también han señalado que múltiples pruebas de agua y suelo en Gospic dieron negativo en contaminación. El sitio será cubierto temporalmente para protegerlo del agua de lluvia; se ha elegido a una empresa para retirar parte de los residuos mientras se elabora un plan a largo plazo.
Plenkovic ha acusado a sus adversarios políticos de alimentar el pánico para obtener ganancias políticas.
Los expertos coinciden en que el daño es de alcance local. Pero advierten que el terreno kárstico de la región, el suelo suelto y los ríos podrían transportar la contaminación desde el lugar hacia el mar Adriático.
La localidad de Gospic, que tiene alrededor de 12.000 habitantes, está situada en una región cercana a un parque natural y es conocida por sus bosques, lagos y ríos. En el informe inicial de Europol se indica que gran parte de los residuos que terminaron en Gospic se importaron desde otros países de la Unión Europea: Italia, Eslovenia y Alemania.
Los manifestantes se congregaron en la plaza principal de Zagreb, la capital croata, y corearon “Croacia, Croacia” mientras portaban banderas nacionales y pancartas con lemas como “¿Cuándo, si no es ahora?” o “Los pulmones de Croacia tienen dificultades para respirar”.
Zeljka Sikic, de Gospic, agradeció a la multitud por “salir públicamente, porque hoy en día hace falta valentía”. “Nos han entregado a la eco-mafia”, afirmó.
La residente de Zagreb Suzane Maria Flander dijo que es un “derecho humano básico tener suelo limpio, agua limpia y aire limpio”.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






Bookmark popover
Removed from bookmarks