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La frontera terrestre entre Gibraltar y España está cerca de desaparecer: qué ocurrirá ahora

En el cambio más importante de los últimos 300 años, la frontera terrestre entre Gibraltar y España desaparecerá. Graham Keeley conversó con habitantes del territorio sobre cómo viven este momento y qué esperan de los cambios que traerá esta nueva etapa

La frontera terrestre entre Gibraltar y España está cerca de desaparecer: qué ocurrirá ahora
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Cuando la frontera terrestre entre Gibraltar y España desaparezca esta semana, una nueva flota de taxis negros al estilo londinense y cabinas telefónicas rojas recién pintadas aparecerán en el Peñón.

Para muchos, se trata de un gesto con el que el gobierno de Gibraltar busca reforzar su identidad británica, justo cuando el territorio estrecha sus vínculos con Bruselas.

El 15 de julio entrará en vigor el cambio más importante desde que España cedió Gibraltar a Gran Bretaña hace más de 300 años. Como parte del acuerdo posterior al Brexit, dejará de existir la frontera terrestre que durante siglos separó al territorio de su vecino español.

Conocido por sus macacos de Berbería, sus policías británicos y la firme oposición de sus habitantes a los intentos de España por recuperar el territorio, Gibraltar espera que este cambio facilite los desplazamientos hacia Europa. Sus cerca de 40.000 residentes perdieron la libertad de circulación tras el Brexit hace una década.

En teoría, seguirán sujetos al límite de permanencia de 90 días. Sin embargo, al desaparecer los controles en la frontera terrestre con España, no está claro cómo se aplicará esa restricción. Por su parte, muchos habitantes consideran que será casi imposible hacerla cumplir.

La pregunta es si este pequeño territorio, ubicado en el extremo sur de España y conocido por su fuerte identidad británica, terminará por convertirse en una extensión más de la Europa continental.

Para muchos de sus residentes, al menos en parte, la respuesta es sí.

El Peñón de Gibraltar se observa al fondo mientras avanzan las obras para eliminar la frontera entre España y Gibraltar, en el territorio británico de Gibraltar, el 29 de junio de 2026
El Peñón de Gibraltar se observa al fondo mientras avanzan las obras para eliminar la frontera entre España y Gibraltar, en el territorio británico de Gibraltar, el 29 de junio de 2026 (AFP/Getty)

En Roy's Fish and Chip, Roland Walker, hijo del fundador del restaurante, cree que una mayor integración con Europa solo traerá beneficios para el plato más emblemático de la gastronomía británica.

"Actualmente, la mayoría de quienes vienen a comer pescado con papas fritas son británicos y estadounidenses; no hay tantos españoles. Quizás, cuando el Peñón se abra, lleguen más y eso sea bueno para el negocio", afirma.

Con la eliminación de la frontera terrestre, también entrará en vigor un nuevo impuesto a las transacciones en Gibraltar. En lugar del actual arancel de importación, que oscila entre el 0 % y el 12 %, los comerciantes deberán pagar una tasa fija del 15 %, cuyo costo podrán trasladar a los clientes o asumir ellos mismos.

Walker no se muestra preocupado. "Sí, tendremos que pagar más impuestos, pero veremos cómo funciona. Creo que esta es una buena decisión. La única otra opción era establecer una frontera estricta, y eso habría sido un desastre".

Otros habitantes de Gibraltar, como Mike Nicholls, consideran que los cambios traerán tanto ventajas como desventajas.

"Creo que nos sentiremos un poco más europeos. Podremos entrar a España sin problemas. Será algo muy diferente. Habrá muchas oportunidades. Es una gran combinación: tenemos las ventajas de Europa, una economía con bajos impuestos y las tradiciones británicas", dice Nicholls, director ejecutivo de la agencia inmobiliaria Chestertons.

Sin embargo, también expresa algunas preocupaciones. "Hemos disfrutado de una baja tasa de criminalidad porque vivimos en un lugar prácticamente aislado. Ahora, será más fácil que entren personas que no queremos. Aquí muchas veces ni siquiera tenemos que cerrar la puerta de la casa porque es un lugar muy seguro".

Nuevas cabinas telefónicas rojas aparecerán en el Peñón, en lo que podría ser un intento del gobierno de Gibraltar por reforzar su identidad británica
Nuevas cabinas telefónicas rojas aparecerán en el Peñón, en lo que podría ser un intento del gobierno de Gibraltar por reforzar su identidad británica (AFP/Getty)

"Cerrar las fronteras significaría que las empresas se irían. Nos convertiríamos en unas Malvinas con sol".

Brian Reyes, editor de The Gibraltar Chronicle, el periódico local, considera que muchas personas tienen una idea equivocada del Peñón y creen que es una especie de enclave de la "Pequeña Inglaterra" en el Mediterráneo.

"Seguiremos comiendo pescado con papas fritas", dice. "Pero hay que recordar que no somos ingleses; somos una mezcla de culturas mediterráneas y británicas".

Reyes también señala que los habitantes de Gibraltar podrán circular libremente por el espacio Schengen. Aunque, en teoría, seguirán sujetos al límite de permanencia de 90 días, considera que será difícil controlar el cumplimiento de esa norma.

La población de Gibraltar reúne una gran diversidad de nacionalidades y religiones. Ingleses, escoceses e irlandeses conviven con personas de origen maltés, genovés, judío y musulmán.

Otro reflejo de esa identidad es el llanito, una variedad lingüística que combina inglés, español y otras lenguas mediterráneas, y que solo se habla en Gibraltar.

Mientras conversa, Reyes comienza algunas frases en inglés y las termina en español.

Reconoce que un cambio de esta magnitud genera inquietud, pero asegura que el ambiente es, en general, optimista.

"La gente está, por supuesto, preocupada por cómo cambiarán las cosas y por la seguridad. Será una transformación enorme. Sobre todo para los comercios de las calles principales, que tendrán que pagar nuevos impuestos", explica.

"Pero también existe un optimismo tranquilo sobre el futuro. Hay que recordar que la alternativa, una frontera estricta, habría sido terrible".

En Roy's Fish and Chips, el propietario confía en que una relación más estrecha con Europa beneficiará al plato más emblemático de la gastronomía británica
En Roy's Fish and Chips, el propietario confía en que una relación más estrecha con Europa beneficiará al plato más emblemático de la gastronomía británica (Getty)

Imperial Newsagents, una tienda que alberga el espacio Model Den, dedicado a los aficionados a construir maquetas de aviones Spitfire y bombarderos Lancaster, abrió sus puertas en 1919.

El nuevo impuesto podría obligar a sus propietarios a aumentar los precios. Como consecuencia, algunos clientes podrían optar por comprar modelos más económicos al otro lado de la frontera, en España.

Owen Smith, presidente de la Federación de Pequeñas Empresas de Gibraltar, considera que más compañías europeas, como Zara, podrían comenzar a instalarse en las principales calles comerciales del territorio.

"Creo que existe la posibilidad de que perdamos parte de nuestra identidad comercial británica. Sé que hay un esfuerzo conjunto para evitar que eso ocurra. Ese es el principal atractivo de Gibraltar", afirma.

Hasta ahora, Gibraltar ha permanecido relativamente al margen de muchos de los problemas que enfrentan las principales zonas comerciales del Reino Unido. Además, conserva una gran cantidad de negocios locales y pocas cadenas comerciales, por lo que uno de los principales desafíos será mantener ese carácter distintivo.

Quienes llegan al Peñón por vía terrestre deben cruzar primero la pista del aeropuerto de Gibraltar antes de ingresar al territorio.

En la actualidad, los únicos vuelos que llegan proceden del Reino Unido. Sin embargo, esa situación podría cambiar a medida que desaparezcan las restricciones fronterizas.

Cruce fronterizo entre Gibraltar y el sur de España
Cruce fronterizo entre Gibraltar y el sur de España (AFP/Getty)

La oficina de turismo Visit Gibraltar dijo a The Independent que otras aerolíneas han mostrado interés en operar vuelos hacia el Peñón, aunque no dio más detalles.

La eliminación de la frontera terrestre representa el cambio más importante para un territorio británico de ultramar desde que el Reino Unido devolvió Hong Kong a China en 1997.

Antes de la firma del acuerdo en Bruselas, maquinaria pesada retiró las instalaciones policiales del lado español del paso fronterizo. El pacto elimina la necesidad de presentar el pasaporte en la frontera terrestre entre Gibraltar y España.

Los británicos que lleguen al aeropuerto deberán mostrar sus pasaportes primero a las autoridades de Gibraltar y luego a la Guardia Civil española, que tendrá la decisión final sobre su ingreso al territorio británico. El mismo procedimiento se aplicará a quienes lleguen por el puerto.

La oficina de la Real Policía de Gibraltar encargada del control de pasaportes también fue retirada antes de la firma del acuerdo que incorpora al Peñón al espacio Schengen.

Aunque la soberanía de Gibraltar no formó parte de las negociaciones, Fabián Picardo, ministro principal del territorio, aceptó una mayor participación de España. Como parte del acuerdo, Madrid tendrá derecho de veto sobre la concesión de permisos de residencia en Gibraltar.

En la práctica, Gibraltar pasará a formar parte del espacio Schengen tras el acuerdo alcanzado después del Brexit
En la práctica, Gibraltar pasará a formar parte del espacio Schengen tras el acuerdo alcanzado después del Brexit (Simon Calder)

Al otro lado de la frontera, en La Línea de la Concepción, viven muchos de los 15.000 trabajadores españoles que cada día cruzan hacia Gibraltar para trabajar.

El acuerdo posterior al Brexit ya comenzó a generar divisiones en esta localidad, una de las más pobres de España y afectada desde hace años por el narcotráfico. Allí, la tasa de desempleo ronda el 29 %, lo que, según las autoridades locales, lleva a muchos jóvenes a ver la delincuencia como la única alternativa.

"Lo que está ocurriendo es que cada vez más personas de Gibraltar, con mayor poder adquisitivo, compran viviendas y elevan los precios por encima de lo que los residentes locales pueden pagar. Eso está creando una brecha", afirmó Juan Franco, alcalde de La Línea.

"Es un proceso de gentrificación, pero los residentes locales están quedando excluidos".

Traducción de Leticia Zampedri

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