El avance hutí en Yemen aumenta la preocupación por el crucial estrecho de Bab el-Mandeb

La captura del puerto de Moca y de una isla estratégica por parte de los rebeldes hutíes de Yemen lleva a sus fuerzas al corazón de un punto clave para la economía mundial: el estrecho de Bab el-Mandeb, que permite salir del mar Rojo.
Los hutíes tomaron Moca el jueves, y el viernes capturaron Mayun —también conocida como Perim— frente a la costa de Yemen, según indicaron dos funcionarios, en un rápido avance que amplía su alcance cerca de una de las principales rutas comerciales del mundo.
El estrecho había sido una vía vital para los suministros de crudo de Arabia Saudí a Asia después de que el transporte por el estrecho de Ormuz fuera restringido debido a la amenaza de un ataque iraní, hasta que los ataques hutíes contra petroleros saudíes pusieron fin en gran medida a esa válvula de escape.
El avance hutí vuelve a centrar la atención en el estrecho de Bab el-Mandeb y en nuevos riesgos para la navegación allí, pese a los empeños de los hutíes por tranquilizar a los propietarios de los barcos, asegurándoles que los buques distintos a los afectados por su embargo al transporte vinculado a Arabia Saudí siguen estando a salvo.
Bab el-Mandeb había sido una alternativa clave para las exportaciones de petróleo saudí
Durante mucho tiempo, el estrecho de Ormuz fue la principal vía para el petróleo saudí. Pero cuando Irán bloqueó la mayor parte del tráfico marítimo en ese estrecho, los saudíes incrementaron los envíos a través de un oleoducto que cruza el desierto hasta Yanbu, en el mar Rojo.
El crudo cargado en petroleros en Yanbu podía salir del mar Rojo por el estrecho de Bab el-Mandeb y luego dirigirse hacia el este, a Asia. Eso ayudó a los saudíes a mantener una parte de sus exportaciones hacia los clientes de esa región.
El Ministerio de Energía de Arabia Saudí informó el viernes que había cerrado el oleoducto como “medida de precaución” después de que fuera atacado el día anterior, pero no precisó quién llevó a cabo los ataques.
La ruta del mar Rojo ayudó a mantener a raya los precios mundiales del petróleo, junto con otras alternativas improvisadas. En las últimas semanas, las fuerzas armadas de Estados Unidos han escoltado a petroleros a través del estrecho de Ormuz, en un desafío a las exigencias iraníes de que los barcos pasen por un carril de inspección cerca de la costa iraní. Y los Emiratos Árabes Unidos han utilizado un oleoducto hacia Fujairah, en el golfo de Omán, para evitar el estrecho de Ormuz.
Los ataques hutíes contra la navegación a través del estrecho de Bab el-Mandeb comenzaron a finales de 2023 por la guerra de Israel en Gaza, lo que llevó a muchas empresas a abandonar la ruta por temores sobre la seguridad. El tráfico en general sigue siendo aproximadamente un 60% inferior a los niveles anteriores, aunque continúa siendo una ruta clave de carga para mercancías que se mueven entre Asia y Europa.
Las rutas alternas han ayudado a restablecer gran parte de los flujos de petróleo de Oriente Medio
En agosto, las rutas alternativas ayudaron a restablecer cerca de dos tercios de los aproximadamente 15 millones de barriles que transitaban por Ormuz antes de la guerra. Eso alivió parte de la presión económica sobre Estados Unidos, en medio de un aumento políticamente sensible de los precios de la gasolina antes de las elecciones de mitad de mandato en ese país.
Sin embargo, las amenazas hutíes han pesado con fuerza sobre las exportaciones de petróleo saudí en el mar Rojo. En agosto, las cargas de petróleo en ese mar cayeron de 3,8 millones de barriles diarios a 2,2 millones de barriles diarios, según la Agencia Internacional de la Energía. En conjunto, el suministro saudí disminuyó 2,3 millones de barriles diarios hasta 6 millones de barriles, el nivel más bajo en tres décadas, de acuerdo con la AIE.
A estas alturas, “el transporte marítimo saudí en gran medida ya ha desviado sus rutas para evitar este riesgo”, señaló Richard Meade, editor en jefe de Lloyd's List, una destacada publicación sobre información comercial y marítima.
Meade explicó que, aunque el avance hutí “no cambia el perfil de riesgo inmediato” porque el transporte saudí e israelí ya es de alto riesgo, sí plantea la pregunta de si los hutíes —que han insistido en que el resto de la navegación está a salvo— ampliarán sus amenazas si enfrentan nuevos ataques.
“Coloca a los hutíes en una posición de fuerza para tomar más control si así lo desean”, manifestó.
Mientras tanto, el aumento de los ataques contra la navegación en el estrecho de Ormuz esta semana ha dejado en pausa el uso de la ruta de Estados Unidos. Irán indicó que atacó 10 barcos allí el miércoles después de que Washington golpeara cinco petroleros iraníes.
El canal de Suez es una alternativa para la alternativa
Debido a que los hutíes amenazan Bab el-Mandeb, los petroleros saudíes han virado hacia el noroeste en lugar de hacia el sureste desde Yanbu, y se han dirigido al canal de Suez.
Los petroleros demasiado grandes para atravesar el canal han descargado petróleo en Ain Sokhna, en Egipto, a un oleoducto que va hasta Sidi Kerir, en la costa mediterránea, donde el crudo es recogido por otro petrolero. Según Lloyd's, aproximadamente el 70% de las exportaciones de crudo de Yanbu ahora se dirigen por esa vía, ya sea por oleoducto o por petrolero.
Sin embargo, eso es una alternativa lenta y costosa para los clientes en Asia, ya que luego los barcos deben cruzar el Mediterráneo, pasar por el estrecho de Gibraltar y rodear el cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África. La ruta de Suez permite a los saudíes redirigir hasta 3 millones de barriles diarios.
Pero eso más que duplica el tiempo de tránsito hacia un destino asiático como Corea del Sur, de 24 días a 54 días, explicó la analista sénior de investigación Victoria Grabenwöger, de la firma de datos energéticos Kpler.
Eso incrementa el costo, dado que fletar petroleros cuesta decenas de miles de dólares al día incluso en tiempos normales, mientras que, en algunos casos, los precios han subido por encima de 100.000 dólares diarios durante la actual turbulencia energética mundial.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





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