Australia veta el regreso desde Siria a un ciudadano por presuntos lazos con Estado Islámico

El gobierno de Australia prohibió el miércoles que una persona australiana con presuntos vínculos con el grupo Estado Islámico regrese desde un campo de detención en Siria.
La persona forma parte de un grupo de 34 mujeres y niños que habían planeado volar de Damasco a Australia el lunes, pero las autoridades sirias les hicieron regresar al campo de detención de Roj debido a problemas de procedimiento.
Excombatientes de EI de diferentes países, sus esposas e hijos han permanecido detenidos en campos desde que el grupo armado perdió el territorio que controlaba en Siria en 2019. Aunque derrotado, el grupo aún tiene células durmientes que realizan ataques letales en Siria e Irak.
El ministro australiano del Interior, Tony Burke, indicó que de acuerdo con las agencias de seguridad australianas se había concluido que una de las personas del grupo superaba el umbral de riesgo para prohibirle la entrada al país pese a tener la ciudadanía. No identificó a esa persona ni precisó por cuánto tiempo se extendería la prohibición.
“Puedo confirmar que a una persona de este grupo se le ha emitido una orden de exclusión temporal, que se dictó siguiendo el consejo de las agencias de seguridad”, indicó Burke en un comunicado.
“En esta etapa, las agencias de seguridad no han proporcionado recomendaciones de que otros miembros del grupo cumplan los umbrales legales requeridos para órdenes de exclusión temporal”, añadió.
Burke tiene la facultad de usar órdenes de exclusión temporal para impedir que ciudadanos considerados de alto riesgo regresen a Australia durante hasta dos años.
Los gobiernos australianos han repatriado en dos ocasiones a mujeres y niños australianos desde campamentos de detención en Siria. Otros australianos también han regresado sin asistencia del gobierno.
El primer ministro, Anthony Albanese, reiteró el miércoles su postura, anunciada el día anterior, de que su gobierno no ayudará a repatriar al grupo más reciente.
“Estas son personas que eligieron ir al extranjero para alinearse con una ideología que es el califato, una ideología brutal y reaccionaria, y que busca socavar y destruir nuestra forma de vida”, declaró Abanese a los periodistas.
Hace más de una década, los milicianos capturaron amplias extensiones de territorio en Siria e Irak, donde dijeron haber instaurado un califato. Yihadistas de otros países viajaron a Siria en esa época para unirse a grupo. Con los años, formaron familias y criaron hijos allí.
“No estamos haciendo nada para repatriar ni para ayudar a estas personas. Creo que es lamentable que los niños queden atrapados en esto; no es su decisión, pero sí la decisión de sus padres o de su madre”, añadió el primer ministro.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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