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Mujeres kenianas perdieron a sus esposos y luego su tierra. Pero algunas oponen resistencia

Rebecca Anyango permanecía de pie frente a la casa que ha sido su hogar desde hace 26 años y se preguntaba cuánto tiempo más será suya.

Al ser viuda, desde hace años la familia de su difunto esposo la ha amenazado con desalojarla, ya que alegan que no tiene derechos de herencia. Este año presentaron una demanda, y Anyango, de 70 años, no cuenta con representación jurídica.

Señaló dónde está enterrado su marido, a pocos pasos de la puerta.

“¿A dónde me llevo la tumba?”, preguntó con voz suave.

Anyango se encuentra entre miles de viudas del oeste de Kenia que se enfrentan a perderlo todo tras la muerte de sus esposos. A menudo viven en zonas rurales, su nivel educativo es bajo y desconocen cuáles son sus derechos.

En violación de la Constitución de Kenia

En los grupos étnicos luo, luhya y kisii, la viudez conlleva ciertas expectativas culturales que pueden considerarse ilegales. Una de ellas es la “limpieza sexual”, en la que se obliga a una viuda a tener relaciones sexuales con otro hombre —con frecuencia un hermano de su difunto esposo— con la creencia de que así se disipará la “nube oscura” de la viudez.

Otra es la de “heredar a la esposa”, en la cual una viuda es tomada como esposa por un hermano del marido fallecido.

Aquellas que se niegan, como Anyango y otras mujeres que hablaron con The Associated Press, suelen ser aisladas y despojadas de sus tierras, lo que constituye una violación de la garantía constitucional de Kenia del derecho a la propiedad de la tierra para todos los ciudadanos.

“Si la mujer no está consciente de qué la protege, entonces será desheredada”, observó Simiyu Waddimba, quien enseña antropología en la Universidad de Nairobi y es autora de un artículo científico sobre el heredar a la esposa de un hermano difunto.

Pero en noviembre, la asamblea local del condado Siaya, donde Anyango vive, aprobó por unanimidad un Proyecto de Ley de Protección a las Viudas. Si el gobernador lo promulga, penalizará la desheredación forzada y el obligar a una viuda a casarse de nuevo.

La ley fue impulsada por Scholastica Madowo, legisladora del condado, ella misma viuda y una de las cuatro mujeres electas en la asamblea local de 42 miembros. Dijo que las “atrocidades que sufren las mujeres” la inspiraron a actuar.

“De hecho, esas prácticas culturales constituyen una violación de sus derechos, a menos que la mujer lo haga voluntariamente”, agregó.

Si bien Madowo no fue desheredada a la fuerza ni obligada a casarse de nuevo, enfrentó insinuaciones de sus oponentes sobre su viudez durante su campaña, incluidas acusaciones de que asesinó a su esposo.

Su proyecto de ley establecería comités de bienestar para ayudar a las viudas a acceder a asistencia jurídica con el fin de impugnar el ser desheredado.

Iniciativas en otros lugares

En el vecino condado Kisii, Anne Bonareri fue despojada de su casa y su propiedad comercial, las cuales estaban a nombre de su difunto esposo.

A las pocas horas de la muerte de él, en 1997, sus suegros también se llevaron sus pertenencias, incluidas fotos y ropa. Bonareri se quedó con tres hijos pequeños y otro en camino.

“Se lo llevaron todo y sólo me quedó una foto del padre”, recordó la mujer de 60 años con la voz entrecortada.

Al día siguiente del entierro, señaló, el hermano mayor de su marido fue a reclamarla como esposa. Cuando ella se negó, enviaron hombres armados para atacarla.

Bonareri contó que más tarde trabajó en tres empleos para comprar un pequeño terreno y construir una casa nueva.

Su hija, Emma Mong’ute, fundó la Fundación Amandla MEK en 2019, para ayudar a mujeres en estas circunstancias y ofrecerles asesoramiento jurídico y contactarlas con abogados que trabajan pro bono. Reportó que han tenido cierto éxito en ayudar a las mujeres a conservar sus tierras.

Expulsada de su terreno, al igual que su madre —y sin poder visitar la tumba de su padre—, Mong’ute afirmó que el hecho de que las viudas sean desheredadas crea un ciclo de pobreza para cientos de miles de niños en Kenia. Indicó que su organización consideraría impulsar un proyecto de ley como el del condado Siaya.

Algunas viudas en otras partes de África se enfrentan a presiones similares. En el sur del continente existe tensión entre el derecho general y el derecho consuetudinario, que predomina en los casos de herencia.

“Si bien el derecho general protege los derechos sucesorios de cónyuges e hijos sobrevivientes, las prácticas consuetudinarias aún permiten que diferentes grupos étnicos administren los patrimonios según sus tradiciones, a menudo en detrimento de las viudas”, explicó Misheck Dube, exprofesor adjunto de la Universidad de Limpopo, en Sudáfrica, quien ha investigado la viudez.

Oponer resistencia

La mayoría de las viudas son desheredadas porque no comprenden las leyes de Kenia sobre la sucesión de tierras, que reconocen a las viudas y a los hijos como los verdaderos herederos, refirió Easter Okech, de la Kenya Female Advisory Organization —un organismo que promueve la igualdad de género y de oportunidades— en el condado Kisumu.

Actualmente, ella ofrece capacitación jurídica a mujeres para que puedan representarse a sí mismas, y algunas ya lo hacen en casos que están en curso. También anima a la gente a redactar testamentos —muchas personas en las zonas rurales no tienen uno— y a contar con un albacea neutral.

Algunas viudas del oeste de Kenia han opuesto resistencia por su cuenta.

Marie Owino, una exprofesora de 87 años, dijo que conocía sus derechos legales, y agregó que su confianza en sí misma e independencia económica hicieron que sus suegros “no se atrevieran” a desheredarla tras la muerte de su esposo, hace 33 años.

Aún vive en la casa de ladrillo que ella y su marido compartían en sus 40 hectáreas (100 acres), cuyos jardines cuidados simbolizan los límites que ella estableció hace mucho tiempo.

“Una vez que te demuestres a ti misma de lo que eres capaz, te aseguro que toda esa gente te respetará”, manifestó.

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El periodista de The Associated Press Farai Mutsaka colaboró desde Harare, Zimbabue.

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The Associated Press recibe apoyo financiero de la Gates Foundation para la cobertura de salud y desarrollo en África. La AP es la única responsable de todo el contenido. Consulte los estándares de la AP para trabajar con organizaciones filantrópicas, una lista de patrocinadores y las áreas de cobertura financiadas en AP.org.

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