¿Qué le espera a Irán tras el polémico acuerdo de Trump que pone fin a la guerra y levanta sanciones?
Trump está promocionando su acuerdo con Irán como un gran éxito. Sin embargo, expertos aseguran que Estados Unidos llega a las negociaciones tras tres meses de enfrentamientos con menos margen de influencia y más cosas que perder
Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo provisional para poner fin a la guerra, estableciendo las bases para dos meses de conversaciones destinadas a resolver disputas de larga data.
El presidente Donald Trump presentó el pacto el miércoles como una "gran victoria" para Estados Unidos, al ampliar el alto el fuego vigente desde abril y abrir una nueva etapa de negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Sin embargo, desde Teherán la interpretación fue muy distinta. El presidente del Parlamento iraní y principal negociador, Mohammad Bagher Ghalibaf, calificó el memorando de entendimiento como una victoria para Irán.
“Todo lo que buscábamos lograr mediante la acción militar, lo conseguimos con creces mediante la negociación”, afirmó en declaraciones a la televisión estatal.
Las declaraciones llegan en medio de cuestionamientos a Trump, acusado de ceder demasiado ante Irán después de una guerra que nunca contó con amplio respaldo.
Los sectores más duros de la política estadounidense y los partidarios de Israel han calificado el acuerdo como una "capitulación catastrófica" ante Irán y un "desastre" que, según afirman, no cumple con los objetivos iniciales planteados por Trump.
Aunque las hostilidades se han reducido, persisten importantes puntos de conflicto, entre ellos los ataques de Israel en el Líbano y la intención de Irán de imponer tarifas al tránsito por el estrecho de Ormuz. Trump ya advirtió que podría reanudar el conflicto si las negociaciones concluyen sin un acuerdo definitivo.
¿Qué ocurre ahora tras la firma del acuerdo?
Estados Unidos e Irán firmaron el miércoles un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra, aunque está previsto que ambas partes participen el viernes en una ceremonia oficial en Suiza.
En el documento, Irán se compromete a no desarrollar armas nucleares, reafirmando una postura que ha mantenido durante décadas.
Asimismo, acepta una reducción de la concentración de sus reservas de uranio enriquecido bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el organismo de control nuclear de la ONU. Sin embargo, Teherán rechazó la propuesta de trasladar ese material fuera del país, una medida que Trump había impulsado durante las negociaciones.
El acuerdo también incluye disposiciones relacionadas con el Líbano, donde Israel y Hezbolá mantienen enfrentamientos desde principios de marzo. Según el marco pactado, los combates en ese frente debían cesar el domingo.
Esa cláusula representa una amenaza inmediata para las próximas semanas de deliberaciones, ya que Israel, que no participó en las negociaciones, continúa ocupando el sur del Líbano. Hezbolá sostiene que Irán prometió no cerrar un acuerdo con Estados Unidos a menos que Israel retroceda.
Lindsay Newman, investigadora asociada de Chatham House, declaró a The Independent que este compromiso representa una "tensión fundamental" dentro del documento y que esta podría hacerse evidente durante el período inicial de extensión de 60 días.
Según afirmó, es "un escenario muy real" que, si los combates en curso superan cierto umbral, el avance de las negociaciones podría verse comprometido. No obstante, señaló que hasta ahora los actores involucrados han mostrado disposición a pasar por alto algunas actividades de "bajo nivel".
Por su parte, Edmund Fitton-Brown, investigador principal de la Foundation for Defense of Democracies, consideró poco probable que la situación en el Líbano descarrille el proceso de paz. "Los iraníes han conseguido un acuerdo tan bueno que no querrán ponerlo en peligro excediéndose en su respuesta a las acciones israelíes en el Líbano", afirmó.
Una vez firmado el acuerdo, y siempre que el conflicto en el Líbano no altere el proceso, Estados Unidos e Irán dispondrán de 60 días para intentar resolver sus diferencias y poner fin definitivamente a la guerra.
Según los analistas, los términos del acuerdo parecen haber otorgado a Irán una posición favorable para las negociaciones, mientras que Estados Unidos avanza hacia el fin del conflicto sin alcanzar los objetivos que había planteado inicialmente.
El acuerdo también hace referencia a la creación de un fondo de inversión de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción de Irán, una medida que ha generado críticas. Sin embargo, no especifica cuándo ni cómo se creará dicho fondo. Trump ha insistido en que Estados Unidos no contribuirá a su financiación.
De cara a las negociaciones: "Ventaja para Irán"
El acuerdo provisional de 14 puntos puede ser el primer paso en un largo camino hacia la paz. Sin embargo, sus críticos, incluidos algunos aliados republicanos de Trump, consideran que favorece a Irán.
Andreas Krieg, profesor asociado de la Escuela de Seguridad del King's College de Londres, señaló que, aunque Trump presentará el memorándum como una victoria porque reabre el estrecho de Ormuz, pone fin a la guerra y proyecta una imagen de avance, Irán llega a las negociaciones en una posición "sustancialmente" más fuerte que antes del conflicto.
"No renunció a su programa de enriquecimiento. No aceptó el desarme de su fuerza de misiles", afirmó.
Y agregó: "No sacrificó al Eje de la Resistencia. Logró incluir en el acuerdo el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, e incorporó al marco el levantamiento de sanciones, la exención de impuestos sobre el petróleo, el desbloqueo de activos y un importante paquete de rehabilitación económica".
Mientras tanto, según Edmund Fitton-Brown, Estados Unidos entró en el conflicto con cuatro objetivos principales: el programa nuclear iraní, los misiles balísticos, el apoyo de Teherán a grupos aliados en la región, como Hezbolá, y los derechos humanos. Durante la guerra, el estrecho de Ormuz se convirtió en un quinto objetivo después de que Irán bloqueara esa vía estratégica.
Pero este acuerdo solo reabre el estrecho de Ormuz y deja la cuestión nuclear para una fecha posterior. Además, Trump flexibilizó su postura sobre los misiles balísticos iraníes al afirmar que sería "injusto" limitar la capacidad del país para defenderse.
Tampoco hay señales de divisiones entre los aliados regionales de Teherán, mientras que la situación de los civiles iraníes que protagonizaron protestas dejó de ocupar un lugar central en la atención internacional desde que Trump prometió en enero que "la ayuda está en camino".
"Los líderes que aún permanecen en Irán deben estar bastante sorprendidos por el giro que ha dado su suerte", expresó Newman.
Y añadió: "Hace apenas unos meses, Irán enfrentaba un colapso económico, protestas internas y, posteriormente, la pérdida del ayatolá y de muchos integrantes de la estructura de liderazgo. Ahora, el memorando de entendimiento contempla el levantamiento de sanciones, el desbloqueo de una gran cantidad de activos congelados y un fondo de desarrollo. Probablemente sea lo mejor que el régimen podía esperar después de un conflicto tan duro".
Traducción de Leticia Zampedri





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