Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in

Skip to content

Estudio dice que el calentamiento global contribuyó más que El Niño a potenciar el huracán Polo

APTOPIX TORMENTAS
APTOPIX TORMENTAS (AP)

Un nuevo estudio concluye que el cambio climático y El Niño se combinaron para potenciar el huracán Polo, que se intensificó de forma explosiva el mes pasado y fue la tormenta de categoría 5 de mayor duración jamás registrada en el Pacífico.

El calentamiento global causado por la quema de carbón, petróleo y gas fue el principal de los dos factores responsables, ya que añadió casi 10 kilómetros/hora (cerca de 6 millas por hora) a su ya monstruosa intensidad, según un estudio conjunto publicado el jueves por los equipos científicos World Weather Attribution y Climate Central. El Niño contribuyó en menor medida, con unos 8 km/h (alrededor de 5 mph), indicó un coautor del reporte.

De acuerdo con el estudio, el cambio climático hizo que las condiciones que alimentaron el huracán fueran 23 veces más probables, mientras que El Niño —el calentamiento natural y temporal de algunas zonas del Pacífico— las hizo 14 veces más probables. Todo tiene que ver con las aguas 31,2º Celsius (88º Fahrenhei), que estaban hasta 2ºC (3,6ºF) más cálidas de lo normal, señaló el informe.

Este año ha batido récords de intensidad y duración de tormentas en el Pacífico, con un El Niño extremadamente intenso. Polo estableció el récord de tiempo para un meteoro de categoría 5 en el Pacífico, con dos días y medio.

“El Niño y el cambio climático hicieron que este huracán fuera más potente de lo que habría sido de otro modo, pero el efecto del cambio climático es aún mayor que el de El Niño”, afirmó Friederike Otto, científica del clima y coautora del estudio, que coordina el equipo científico internacional detrás de World Weather Attribution.

“El Niño va y viene, pero el cambio climático solo empeora. Eso significa que ahora cada huracán que ocurra en el Pacífico oriental tiene al menos esta influencia del cambio climático que lo hace más fuerte. Y mientras sigamos quemando combustibles fósiles, eso no hará más que aumentar”, agregó.

Los investigadores determinaron que, sin el cambio climático y El Niño, Polo habría sido de todos modos una tormenta monstruosa. Pero cada incremento adicional en la velocidad del viento puede aumentar de manera drástica los daños.

Descifrando el rápido fortalecimiento de Polo

Aunque el huracán Polo acabó debilitándose considerablemente antes de tocar tierra en una zona poco poblada de México, los científicos siguen fascinados por cómo pasó de tormenta tropical a huracán de categoría 5 —el máximo nivel de la escala— en unas 24 horas.

El estudio pone en perspectiva los distintos peligros atmosféricos, señaló Kristina Dahl, científica climática y vicepresidenta de ciencia en Climate Central, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la ciencia y al periodismo con sede en Nueva Jersey.

“Es un recordatorio contundente de que, aunque El Niño en esté alterando actualmente los riesgos en todo el mundo y cambiando dónde hay inundaciones y dónde sequías, la señal realmente dominante detrás de todo esto sigue siendo el cambio climático”, manifestó.

El estudio analizó el agua cálida que alimenta las tormentas, utilizando un indicador de la potencia que pueden alcanzar. Pero no se centró en la cizalladura del viento en niveles altos, donde El Niño tiene una huella enorme. Por lo general, El Niño incrementa esos vientos de gran altitud que “decapitan” las tormentas en el Atlántico. Sin embargo, en el Pacífico, debido a cambios en los patrones de viento, reduce los que las debilitan.

Los dos grupos de investigadores midieron las condiciones de manera ligeramente distinta y emplearon técnicas diferentes, pero llegaron a la misma conclusión general, lo que les da una mayor confianza en el resultado. No obstante, este estudio rápido no ha tenido tiempo de someterse a revisión por pares, que es el estándar de referencia en la ciencia.

Para calcular el impacto del cambio climático en Polo, ambos equipos utilizaron el método científicamente aceptado de comparar lo ocurrido en el mundo real, más cálido, con un escenario hipotético que no se haya calentado 1,4ºC (2,5ºF) desde la era preindustrial.

Cómo interactúan El Niño y el cambio climático

Daniel Gilford, coautor del estudio y científico de Climate Central, explicó que el proceso que analizaron era similar al de los autos en una carretera. La cizalladura del viento asociada a El Niño puede ser un semáforo en rojo, como ocurre en el Atlántico, o en verde, como en el Pacífico. En el Pacífico, esa luz verde indica avance, y luego el agua calentada tanto por el cambio climático como por El Niño actúa como un conductor que pisa a fondo el acelerador.

Brian Tang, científico atmosférico de la University at Albany, que no participó en el estudio, comentó que al principio le sorprendió que la investigación encontrara que el cambio climático tuvo la mayor influencia sobre Polo, “dado lo extremo que es este El Niño, pero desde una perspectiva de largo plazo, quizá el resultado no sea tan sorprendente como podría parecer”.

Sin embargo, otros tres científicos externos —Jeff Masters, de Yale Climate Connections; Michael Mann, de la University of Pennsylvania; y Carl Schreck, de North Carolina State University— señalaron que creen que el estudio subestima en qué medida ha contribuido el cambio climático a la intensidad de Polo. Masters apuntó al propio estudio de 2024 de Gilford, que concluyó que el cambio climático aportó 30 km/h (16 mph) a los huracanes en el Atlántico entre 2019 y 2023.

Gilford reconoció que el informe del jueves podría estar subestimando un poco el impacto del cambio climático, pero sostuvo que incorporaba otras condiciones y adoptaba un enfoque conservador.

___

La cobertura climática y ambiental de The Associated Press recibe apoyo financiero de múltiples fundaciones privadas. AP es la única responsable de todo el contenido. Consulte las normas de AP para trabajar con filantropías, una lista de patrocinadores y las áreas de cobertura financiadas en AP.org.

___

Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in