El ataque a Hermanos al Rescate en 1996 vuelve al foco mientras acusan a Raúl Castro de asesinato
La historia inspiró una película estrenada en 2019
Hermanos al Rescate, una organización fundada por exiliados cubanos, volvió al centro de la tensión entre Cuba y Estados Unidos después de que el Departamento de Justicia estadounidense solicitara una acusación formal contra Raúl Castro por uno de los episodios más delicados en la relación entre ambos países.
La acusación se relaciona con la presunta participación de Castro en el derribo de dos avionetas del grupo, ocurrido en 1996. En ese momento, el dirigente cubano se desempeñaba como ministro de Defensa, lo que lo convertía en la segunda figura más poderosa del gobierno, solo por detrás de su hermano Fidel Castro.
¿Qué es Hermanos al Rescate?
Hermanos al Rescate fue creada en 1980 por el exiliado cubano José Basulto, en medio de la crisis del Mariel y del éxodo de más de 125.000 cubanos hacia Estados Unidos, con el objetivo de ayudar a los refugiados que cruzaban el estrecho de Florida.
Para ello, el grupo realizaba vuelos en avionetas desde los que lanzaba suministros y alertaba a la Guardia Costera de Estados Unidos sobre embarcaciones con migrantes en peligro.
La crisis migratoria se extendió durante varios meses y comenzó después de que grupos de cubanos protestaran contra las restricciones de viaje impuestas por el gobierno comunista de Fidel Castro. En respuesta, el líder cubano abrió el puerto de Mariel para quienes quisieran abandonar la isla, lo que provocó una ola de personas desesperadas que intentaron llegar a Florida por mar.

La gestión del presidente Bill Clinton modificó las políticas migratorias para desalentar a los cubanos que intentaban llegar a Estados Unidos en embarcaciones precarias. Mientras tanto, las avionetas de Hermanos al Rescate continuaron sobrevolando zonas cercanas al espacio aéreo cubano, en una serie de acciones que tensaron aún más la relación con La Habana.
¿Qué pasó con los aviones?
El 24 de febrero de 1996, tres avionetas de Hermanos al Rescate volaron cerca del paralelo 24, a poca distancia al norte de La Habana y de algunas zonas consideradas estratégicas para Cuba.
Ese día, aviones de combate cubanos derribaron dos avionetas Cessna civiles y desarmadas de la organización, lo que provocó la muerte de los cuatro hombres que iban a bordo. Una tercera aeronave, en la que viajaba el líder del grupo, logró escapar por poco.
¿Qué hicieron Cuba y Estados Unidos para evitar la crisis?
William LeoGrande, especialista en Cuba de la American University, y Peter Kornbluh, analista sénior del Archivo de Seguridad Nacional, señalaron esta semana que su libro de 2015, Back Channel to Cuba: The Hidden History of Negotiations between Washington and Havana, detalla cómo las reiteradas advertencias de la administración de Bill Clinton no lograron frenar las acciones de Hermanos al Rescate.
“Solo después del derribo, la FAA emitió una orden formal de ‘cese y desistimiento’ contra Basulto”, escribieron ambos autores. Según explicaron, el organismo consideró que las operaciones del grupo eran “negligentes o imprudentes” y que “ponían en peligro la vida o la propiedad de otras personas”.

Según LeoGrande, las provocaciones de Hermanos al Rescate, la incapacidad de Estados Unidos para frenar al grupo y la decisión de la fuerza aérea cubana de atacar aeronaves civiles dejaron un escenario en el que “no hay buenos ni malos”.
¿Se presentó algún cargo?
Tras el derribo de las avionetas, las autoridades estadounidenses arrestaron a cinco agentes de inteligencia cubanos infiltrados en Hermanos al Rescate, una historia que años después inspiró la película La red avispa.
Dos de esos agentes cumplieron largas condenas en Estados Unidos, mientras que los otros tres recuperaron la libertad como parte de un intercambio de prisioneros realizado antes del acercamiento diplomático entre Barack Obama y Raúl Castro.
Además, dos pilotos de la fuerza aérea cubana y su oficial al mando también fueron acusados por el ataque. Sin embargo, permanecieron fuera del alcance de la justicia estadounidense mientras continuaban viviendo en Cuba.
Traducción de Leticia Zampedri







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