Líder opositora de Taiwán llega a China para "viaje por la paz"

La líder opositora taiwanesa Cheng Li-wun llegó a China el martes por invitación del presidente Xi Jinping, en lo que ella califica como un “viaje por la paz”, mientras Beijing presiona para que la isla autogobernada quede bajo su control.
La visita es la primera de un líder opositor taiwanés en una década y se produce antes de una reunión en Beijing entre Xi y el presidente estadounidense Donald Trump prevista para mayo.
Mientras tanto, el parlamento de Taiwán, controlado por la oposición, ha frenado los intentos del gobierno de aprobar un presupuesto especial de defensa de 40.000 millones de dólares para financiar acuerdos de compra de armas con Estados Unidos y el desarrollo de la industria de defensa taiwanesa.
China reclama la isla autogobernada como parte de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para tomarla. Beijing ha intensificado su presión militar contra la isla al enviar casi a diario aviones de guerra y buques navales cerca de ella, mientras que sus fuerzas armadas realizan ocasionalmente ejercicios con fuego real alrededor de la isla; el más reciente fue en diciembre.
El Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que esas actividades “aumentan las tensiones innecesariamente” e instó a Beijing a cesar la presión militar contra Taiwán.
Antes de salir de Taipéi, la presidenta del partido Kuomintang dijo a los periodistas que Taiwán no debe escatimar esfuerzos para evitar la guerra y aprovechar cualquier oportunidad para promover la paz.
Unas cuantas decenas de partidarios y detractores de Cheng se presentaron en el aeropuerto de Taipéi, coreando consignas y sosteniendo pancartas.
“El propósito de esta visita a la China continental es precisamente mostrar al mundo que no es solo Taiwán el que espera unilateralmente la paz”, declaró Cheng.
“Creo que, a través de este viaje por la paz, todos están aún más ansiosos por ver la sinceridad y la determinación del Comité Central del PCCh de utilizar el diálogo y el intercambio pacíficos para resolver todas las posibles diferencias entre las dos partes”, añadió usando las siglas del Partido Comunista de China.
China cuestiona las ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán
Una portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China manifestó el martes que las relaciones con Taiwán forman parte de los asuntos internos de China.
“La oposición de China a los vínculos militares entre Estados Unidos y Taiwán es constante y clara”, indicó la portavoz Mao Ning.
Beijing ha criticado repetidamente las ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán, en particular un acuerdo masivo anunciado por el gobierno de Trump en diciembre, valorado en más de 11.000 millones de dólares e incluye misiles de alcance medio, obuses y drones.
China prohíbe a todos sus socios diplomáticos, incluido Estados Unidos, mantener vínculos formales con Taipéi. Estados Unidos es el principal respaldo informal de la isla y su proveedor de armas, y la venta de armamento previsiblemente será un tema de discusión en la cumbre Xi-Trump.
En una llamada en febrero entre Xi y Trump, el líder chino señaló que “nunca se permitirá que Taiwán se separe de China”, según un comunicado del gobierno chino sobre la conversación difundido en ese momento. El texto añadió: “Estados Unidos debe manejar con prudencia el tema de las ventas de armas a Taiwán”.
Beijing también afirmó que la “cuestión de Taiwán es el asunto más importante en las relaciones China-Estados Unidos”.
Los partidos gobernante y opositor de Taiwán mantienen posturas distintas hacia Beijing
No estaba claro si Cheng se reuniría con Xi como parte de su viaje de seis días a China, que comenzó en la metrópolis oriental de Shanghái y está previsto que concluya en Beijing.
El KMT, como principal partido de oposición de Taiwán, no está en posición de alcanzar acuerdos con Beijing que afecten a toda la isla; sin embargo, Cheng podría firmar acuerdos de cooperación entre partidos con el Partido Comunista para restablecer un diálogo regular o fortalecer los vínculos a nivel municipal entre localidades controladas por el KMT y ciudades chinas, apuntó Wen-Ti Sung, investigador del Atlantic Council, un centro de estudios estadounidense.
La visita de Cheng, comentó Sung, “podría relegar el tema de las tensiones en el estrecho de Taiwán en la cumbre Xi-Trump, lo que permitiría que la cumbre Estados Unidos-China se concentre en áreas comerciales de interés común en lugar de puntos de fricción geoestratégicos”.
El KMT ha propuesto un presupuesto de defensa más pequeño y critica el mayor presupuesto del gobernante Partido Democrático Progresista como un “cheque en blanco” para compras de armas.
La visita de Cheng contrasta marcadamente con el trato de Beijing al presidente taiwanés Lai Ching-te, con quien China no se relaciona y a quien califica de “separatista”.
Taiwán ha sido gobernado por separado de China desde 1949, cuando una guerra civil llevó al Partido Comunista al poder en Beijing. Las fuerzas derrotadas del KMT huyeron a Taiwán, donde establecieron su propio gobierno.
El partido de Lai considera a Taiwán un país soberano, no subordinado a China. El KMT, por su parte, reconoce oficialmente una sola China, que interpreta como la República de China que antes de 1949 incluía el continente y que hoy es el nombre oficial de Taiwán.
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Mistreanu reportó desde Bangkok.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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