Israelíes lloran en aniversario del ataque del 7 de octubre mientras palestinos lidian con la guerra
Los israelíes se reunían el miércoles para conmemorar el ataque del 7 de octubre de 2023 que mató a 1.200 personas, dejó 251 rehenes y desencadenó una guerra devastadora en Gaza con la que los palestinos aún lidian.
En el sur de Israel, las familias harán duelo en intersecciones, refugios antibombas y en el recinto de un festival de música que milicianos liderados por Hamás asaltaron hace tres años, en el ataque más mortífero contra Israel. Este será el primer aniversario en el que todos los rehenes estén en casa, lo que marca una nueva etapa del duelo.
Para los palestinos, el aniversario supone otro día viviendo con las consecuencias de la campaña de represalia de Israel en Gaza, que ha matado a decenas de miles de personas. La mayor parte de la población, de unos 2 millones de habitantes, vive en enormes y miserables campamentos de tiendas, con grandes zonas de las ciudades de la franja reducidas a escombros. Más de la mitad del territorio sigue en manos del ejército israelí y, pese a un acuerdo de alto el fuego alcanzado hace casi un año, los ataques israelíes continúan casi a diario.
Para la región, el día pone de relieve una transformación sorprendente en los últimos tres años. Las tropas israelíes ocupan una gran parte del sur de Líbano en su conflicto con Hezbollah, que comenzó a disparar contra Israel en 2023 en apoyo de Hamás. Irán y Estados Unidos están enfrascados en una confrontación que ha incluido ataques en países del golfo Pérsico y ha sacudido la economía mundial, un conflicto que Israel ayudó a desencadenar y para el que la guerra de Gaza allanó el camino, aunque no estuvieran directamente conectados.
Un rehén liberado conmemora su primer 7 de octubre
Elkana Bohbot, de 37 años, conmemora el aniversario en Israel por primera vez, después de haber sido liberado el año pasado tras 738 días de cautiverio. Durante la mayor parte de ese tiempo, contó, estuvo retenido a 50 metros (165 pies) bajo tierra, en un túnel oscuro y húmedo.
Bohbot, que fue secuestrado en el festival de música Nova, relató que lo mantuvieron en una celda pequeña con otros rehenes, le dieron muy poca comida y le permitieron bañarse sólo cada pocas semanas. Sus captores lo obligaron a participar en varios videos de propaganda, incluido uno en el que representa una llamada falsa a su familia.
En los 11 meses transcurridos desde su liberación, Bohbot ha pasado por rehabilitación física y emocional, ha escrito un libro, ha iniciado una carrera como conferencista, ha viajado con su familia y ha celebrado todas las festividades y cumpleaños que se perdió.
En agosto, su esposa, Rivka, dio a luz a una hija, cumpliendo una férrea promesa que Bohbot se hizo a sí mismo en los túneles: darle a su hijo de 5 años, Reem, un hermano.
La recién nacida, Michele, “no es un símbolo para mi pueblo, es más bien un símbolo para el enemigo”, declaró Bohbot a The Associated Press. “Así que esta niña es el mensaje para ustedes de que estuvimos aquí, y siempre estaremos aquí para siempre”.
En Gaza, los palestinos luchan por recuperarse
No se esperan actos el miércoles en Gaza, donde la ofensiva de Israel ha devastado la estrecha franja y ha desplazado a alrededor del 90% de su población, a menudo en múltiples ocasiones. Las restricciones a la entrada de bienes y ayuda han contribuido a una grave crisis de hambre.
Más de 74.000 palestinos han muerto en Gaza, según el Ministerio de Salud del territorio, que no distingue entre civiles y combatientes en sus cifras, pero afirma que alrededor de la mitad eran mujeres y niños. Las cifras del ministerio, que forma parte del gobierno administrado por Hamás, son consideradas en general fiables por agencias de la ONU y expertos independientes.
Aunque un alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre ha detenido los combates más intensos, los ataques israelíes han continuado, dirigidos contra lo que Israel asegura que son milicianos de Hamás. Desde el alto el fuego, 1.145 palestinos han muerto en Gaza, según el ministerio. Siete soldados israelíes han muerto en ese periodo.
Hamás presentó el ataque del 7 de octubre como una respuesta a décadas de ocupación militar israelí, confiscaciones de tierras y construcción de asentamientos. Pero el sueño palestino de un Estado independiente parece aún más lejano.
El aniversario llega a un Oriente Medio radicalmente alterado
Una elección polémica en Israel a finales de mes se cierne sobre el aniversario de este año. Los actos oficiales de conmemoración del gobierno tuvieron lugar el 5 de octubre, más cerca del aniversario del ataque según el calendario hebreo. Las conmemoraciones separadas son un indicio de las profundas divisiones sobre la gestión de la guerra por parte del primer ministro, Benjamin Netanyahu, y su renuencia a iniciar una investigación oficial sobre los fallos de aquel día.
El ataque puso en marcha una sucesión de acontecimientos que condujo a guerras en todo Oriente Medio, mientras Israel se enfrentaba a Hamás, Hezbollah y su aliado Irán. Israel ha tomado franjas de territorio en Siria y Líbano, donde más de 300.000 libaneses siguen desplazados. Estados Unidos se unió a Israel para atacar el programa militar y nuclear de Irán en dos rondas, golpeando a Irán y trastocando los mercados globales lejos del campo de batalla.
La violencia también ha aumentado en Cisjordania, ocupada por Israel, donde el gobierno israelí de extrema derecha ha envalentonado a colonos extremistas que han atacado a palestinos y destruido sus propiedades.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





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