Elon Musk acompañó a Trump a China mientras enfrenta amenazas legales vinculadas al caso OpenAI
«Un testigo típico no abandonaría el país si estuviera sujeto a ser llamado a comparecer nuevamente», dijo un experto legal.
Elon Musk viajó a China para participar en la visita de Estado del presidente Donald Trump al país, a pesar de que una jueza le advirtió que podría volver a ser convocado en el juicio en curso contra OpenAI.
La demanda presentada por Musk sostiene que OpenAI, empresa que ayudó a fundar, traicionó su misión original al crear una división con fines de lucro.
En ese contexto, el dueño de X declaró el mes pasado durante el proceso judicial que se desarrolla en Oakland, California.
Antes de que Musk abandonara el estrado el 30 de abril, la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers consultó a las partes si existía algún motivo para mantenerlo bajo una posible nueva citación, según informó NBC News.
Ante esa consulta, los abogados de OpenAI respondieron de forma afirmativa.
“De acuerdo, señor Musk, no está excusado, pero puede retirarse por hoy”, le dijo Rogers al empresario, quien, de todos modos, no estaba obligado a asistir presencialmente a todas las audiencias del caso.
Por entonces, las fechas del viaje de Trump a China todavía no estaban confirmadas.

Sin embargo, el profesor de Derecho de la Universidad de Vanderbilt Jeffrey Bellin señaló a NBC News que “un testigo común no abandonaría el país si existe la posibilidad de que vuelva a ser llamado a declarar”.
Además, explicó que no hay una regla estricta sobre la distancia máxima a la que puede encontrarse un testigo respecto del tribunal para ser citado nuevamente. En general, esa cuestión queda a criterio del juez y suele discutirse entre las partes durante el proceso.
En este caso, Pekín se encuentra a unos 5900 kilómetros de Oakland, mientras que un vuelo entre la capital china y San Francisco demora alrededor de 14 horas.
Musk abordó el avión el martes y la última jornada de testimonios en el juicio se realizó el miércoles. Los alegatos finales, en tanto, quedaron previstos para el jueves.
“Si yo fuera el abogado, me habría asegurado de que el juez estuviera de acuerdo con que mi testigo abandonara el país mientras seguía sujeto a una posible nueva declaración”, añadió Bellin.
Por ahora, no está claro si Musk recibió autorización para salir del país. Según Bellin, si el empresario volvía a ser convocado, podría haber tenido que presentarse con muy poca anticipación. Además, advirtió que la jueza probablemente habría reaccionado con dureza si abandonó el país sin permiso previo.
Hasta el momento, el multimillonario no se pronunció públicamente sobre las versiones que indican que podría ser requerido nuevamente en el juicio.
El martes también declaró Sam Altman, cofundador de OpenAI junto con Musk en 2015, cuando la organización todavía funcionaba como una entidad sin fines de lucro.
En la demanda, Musk busca apartar de sus cargos a Altman y a Greg Brockman, presidente de OpenAI. Además, reclama una compensación de 150.000 millones de dólares que, según sostiene, debería destinarse a una organización sin fines de lucro vinculada a la compañía.
Traducción de Leticia Zampedri







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