Dave Chappelle se mantiene firme ante críticas y considera retomar "Chappelle’s Show"
Dave Chappelle paseaba por el centro del pueblo de Ohio como siempre lo hace: sin preocupaciones, sin prisa e inconfundiblemente él mismo.
No había escenario ni reflector; solo Yellow Springs, donde ha vivido durante décadas, un lugar donde pasaba los veranos de niño mientras su padre trabajaba como decano de estudiantes en el cercano Antioch College.
Es en lugares como este, lejos del resplandor, donde Chappelle encuentra claridad y sigue afinando una voz cómica que ha provocado debate, ha atraído críticas y, pese a todo, se ha negado a doblarse.
“He recibido mucho apoyo de mi gente. Eso es lo que me ha sostenido”, dijo Chappelle, quien ha sido galardonado con el Emmy y el Grammy.
Chappelle conversó con The Associated Press antes de caminar por el pueblo, donde recientemente participó en el corte de cinta de una escuela restaurada del siglo XIX que ahora alberga una emisora de radio pública y servirá como espacio de oficinas para su empresa, Pilot Boy Productions.
Soportar la reacción adversa por sus chistes
Chappelle comentó que al principio no esperaba que su voz cargara con el peso que tiene hoy.
“A veces la gente le atribuye cosas a tu voz que no necesariamente tienen nada que ver contigo”, señaló. “Tu responsabilidad es ser fiel a ti mismo y a tu trabajo”.
Esa voz se ha convertido en una de las más escrutadas en la comedia, en particular después de las críticas a chistes sobre personas transgénero en sus especiales de Netflix. La reacción adversa en torno a “The Closer” en 2021 provocó protestas y resistencia interna en Netflix, convirtiendo su trabajo en un punto de conflicto en debates más amplios sobre comedia, cultura y libertad de expresión.
Chappelle sostuvo que nunca se ha propuesto provocar controversia, y describió su trabajo como una extensión del mismo stand-up que siempre ha hecho. Indicó que la reacción a menudo se sentía desconectada de los públicos que siguen asistiendo.
“Antes los medios hablaban (grosería) de los chistes que yo hacía… y nada de eso influyó en mi público”, expresó. “Así que siento que necesito ser fiel a algo”.
Chappelle explicó que estar en Yellow Springs le permite una perspectiva distinta sin las presiones de la industria del entretenimiento.
“Una de las mejores soberanías que una persona puede disfrutar es la soberanía de su mente”, manifestó. “Solo la idea de saber dónde estás tú y dónde empieza el resto del mundo”.
Replantearse "Chappelle’s Show"
Para muchos fans, la voz de Chappelle sigue ligada a “Chappelle’s Show”, la serie de Comedy Central que se estrenó en 2003 y rápidamente se convirtió en una fuerza cultural con su sátira aguda sobre raza, política y cultura pop.
El programa se emitió durante dos temporadas completas, con una tercera temporada abreviada publicada en 2006 después de que Chappelle se apartara durante la producción. Fue una decisión que más tarde atribuyó al agotamiento y a preocupaciones sobre el rumbo del programa.
Ahora, Chappelle dice que al menos está abierto a la idea de retomarlo.
“Si me hubieras hecho esa pregunta hace un año, te habría dicho que absolutamente no”, afirmó. “Pero en las últimas semanas… lo estoy considerando”.
Chappelle reconoció que el panorama de la comedia ha cambiado, con plataformas digitales y redes sociales que crean nuevas vías para el humor y una nueva generación de creadores que moldea la conversación en tiempo real.
Encontrar perspectiva ante las críticas
Mientras caminaba por el pueblo, Chappelle enmarcó las críticas menos como un veredicto que como algo que hay que soportar. Señaló “The Muhammad Ali Reader”, una recopilación que documenta las intensas críticas que enfrentó durante su carrera la fallecida leyenda del boxeo.
“Es cada cosa negativa que dijeron de él”, dijo. “Y la historia demostró que tenía absolutamente la razón. ... Por malo que haya sido ese clima, hay otro lado”.
Chappelle situó la tensión en torno a su trabajo en un contexto cultural más amplio.
“La vida negra en Estados Unidos, siempre hay un ‘o si no’ en todo”, manifestó. “No digas esto o si no; no hagas aquello o si no. Y luego están esas pocas personas valientes que dicen: ‘¿O si no qué?’”.
Observar el próximo capítulo de la comedia
Incluso mientras reflexiona sobre su propia carrera, Chappelle dijo que está prestando mucha atención a la próxima generación de comediantes. Señaló a Druski como parte de una nueva ola que muestra cómo el público se relaciona con la comedia.
“Me encanta lo que hace”, afirmó Chappelle antes de marcar una distinción entre el éxito digital y el stand-up. Esa libertad para fracasar, sugirió, es esencial para el desarrollo como comediante, algo que puede ser más difícil de encontrar en el vertiginoso panorama digital actual.
“Una de las peores cosas que le pueden pasar a un comediante es volverse exitoso antes de volverse bueno”, sostuvo Chappelle. “Porque te pierdes la parte en la que puedes explorar y cometer errores”.
Todavía en la actuación y todavía reflexionando
Chappelle sigue activo en el escenario, incluidas próximas presentaciones vinculadas al Netflix Is a Joke Fest en Los Ángeles en mayo.
De vuelta en casa, continúa actuando en su propio club de comedia —que antes era una estación de bomberos— en Yellow Springs, donde ha ofrecido sets sorpresa y ha invitado a figuras de alto perfil, entre ellas Travis Scott, Lizzo, Wyclef Jean, Marsha Ambrosius, Clipse, 50 Cent y Christopher Cross.
El pueblo también ha atraído atención más allá de lo que su tamaño sugeriría. Durante el fin de semana, Michelle Obama y su hermano, Craig Robinson, entrevistaron a Chappelle para su pódcast en la emisora de radio.
Tras décadas en la comedia, dijo que no pasa mucho tiempo pensando en su legado, aunque la idea aparece ocasionalmente en conversaciones con colegas como Chris Rock.
“Yo digo: ‘Van a escribir libros sobre nosotros’”, contó. “Y esos tipos se ríen. Pero quizá… o quizá no”.
Al preguntarle si siente que está cumpliendo su propósito, Chappelle hizo una pausa.
“Hombre, soy un tipo con suerte en ese sentido”, dijo. “No sé si lo estoy haciendo a propósito, pero soñaba con ser un comediante famoso. Me tomó 40 años, pero lo logré. … Esto es mejor de lo que soñé”.






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