Pese a la crisis de seguridad, el oficialismo es favorito para ganar las elecciones en Costa Rica

La candidata del Partido Pueblo Soberano, Laura Fernández, parte como la gran favorita para las próximas elecciones presidenciales en Costa Rica impulsada por la alta popularidad de la que goza el presidente Rodrigo Chaves y a pesar de la fuerte inseguridad que vive el país.
Fernández fue la elegida para presentarse como la continuidad del gobierno de Chaves pero por un partido distinto al que llevó al actual mandatario al poder en 2022.
Desde que inició oficialmente la campaña electoral en octubre todas las encuestas han tenido a esta politóloga de 39 años a la cabeza de las preferencias del electorado.
El último sondeo del Centro de Investigaciones en Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica dio a Fernández un 40% de intención de voto, justo la cifra que necesitaría para ganar la presidencia el 1 de febrero y evitar una segunda ronda. Fue el mismo porcentaje que obtuvo en la encuesta que publicó el Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional.
Fernández subida a la ola del presidente saliente
El respaldo a la candidata está ligado a la alta popularidad de Chaves, quien durante todo su mandato se ha mantenido con altos niveles de aceptación y que, según el CIEP, a pocos días de la elección es de un 58%.
Esa popularidad se ha sostenido pese a que durante el mandato de Chaves el país ha vivido su época más violenta tras alcanzar la cifra récord de 907 homicidios en 2023 que luego bajaron a 880 en 2024 y que el año pasado cerró con tres muertes menos, la mayoría relacionadas con disputas entre narcotraficantes y sicariato.
El estilo polémico y frontal del presidente parece haberle dado una base sólida de seguidores que no se vio afectada por los dos intentos que fracasaron en la Asamblea Legislativa de levantarle la inmunidad legal para investigarlo por presunta corrupción y beligerancia política.
La beligerancia se refiere a la prohibición de que el presidente en ejercicio se refiera a asuntos electorales o manifieste apoyo incluso al partido oficialista, de lo que la oposición señala constantemente a Chaves.
El mandatario ha insistido a lo largo de su mandato sobre la necesidad de que su movimiento político alcance una mayoría de 40 de los 57 diputados en la próxima Asamblea Legislativa para poder realizar los cambios que el país necesita. Ese constante llamado han motivado distintas denuncias ante el Tribunal Supremo Electoral.
“Los partidos de siempre son los que no han dejado gobernar a don Rodrigo y por eso tenemos que apoyar a doña Laura para que tenga bastantes diputados y no los bloqueen en la Asamblea”, dijo a The Associated Press la comerciante María Ramírez, quien apoya al oficialismo.
Edwin Alvarado consideró que ahora el dinero alcanza y que las instituciones trabajan por el bienestar ciudadano, por lo que también votará por la continuidad.
“Yo voy a votar muy convencido por Laura Fernández por seguir la misma línea del buen gobierno que hemos tenido con Rodrigo Chaves, quien vino a este país a abrirnos los ojos luego de que habíamos vivido en una dictadura que ellos (los partidos tradicionales) construyeron para mantener sus privilegios”, sostuvo.
La situación de la oposición
Mientras tanto, el panorama de la oposición es muy poco claro. Las encuestas muestran que el partido más antiguo y con mayor cantidad de elecciones disputadas, Liberación Nacional, no logra superar el 10% de apoyo en intención de voto para su candidato, el economista Álvaro Ramos.
Más atrás, pero no muy lejos, está la exprimera dama y arquitecta Claudia Dobles, quien se presenta bajo la Coalición Agenda Ciudadana y no deja de recibir reproches por la gestión de su esposo, el expresidente Carlos Alvarado (2018-2022).
En la encuesta del CIEP, Ramos aparece con un apoyo de 8% mientras Dobles obtiene un 5%. Les siguen empatados con 4% el izquierdista Ariel Robles (Frente Amplio), el evangélico conservador Fabricio Alvarado (Nueva República) y el liberal José Aguilar (Avanza).
Para la analista y consultora en comunicación política Fanny Ramírez el oficialismo ha logrado establecer un discurso que culpa de los grandes problemas que atraviesa el país a los gobiernos anteriores, los partidos tradicionales y otros poderes del Estado —como la Asamblea Legislativa y el Poder Judicial—.
“Han sabido justificar la inacción del gobierno, han sido muy beligerantes en eso y no han tenido una voz fuerte en la oposición que los desmienta”, comentó Ramírez.
La gran incógnita es si el apoyo a Fernández será suficiente para ganar en primera vuelta o si alguno de los opositores logrará atraer al 35% de los costarricenses que, según el CIEP, están decididos a votar pero no saben por quién.
Ramírez aseguró que aún hay margen para que Costa Rica vaya a una segunda ronda —prevista para el 5 de abril— porque no sería la primera vez que los costarricenses ocultan su intención de voto hasta el final, aunque no cree que se pueda vencer la barrera del abstencionismo de las últimas elecciones, que superó el 30%.
“Me parece que la indecisión de las personas todavía está orientada a ver quién le puede hacer competencia en segunda ronda a Laura Fernández”, agregó.






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