Falta de oxígeno y alimentos afectan a La Paz tras varios días de protestas y bloqueos en Bolivia
Parada en la puerta de un consultorio, Magaly Quispe espera el martes la atención de su bebé que lleva cargado en un brazo mientras con el otro sostiene un pequeño tubo de oxígeno medicinal, un elemento esencial que comienza a escasear en La Paz, la sede de gobierno de Bolivia, debido a que ha quedado cercada tras casi tres semanas de bloqueos de manifestantes que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz ante la crisis económica que vive el país andino.
“Mi hijo recién ha salido del hospital, si mi hijo ha luchado por su vida cinco meses, por eso yo debo estar aquí. Voy a luchar”, dijo a The Associated Press Quispe, madre del pequeño Arón, que fue operado del corazón recién nacido.
Quispe, de 38 años, vive en la vecina ciudad de EL Alto y contó que tuvo que sortear numerosos bloqueos por la madrugada para llegar a la cita médica en La Paz.
En el hospital del Niño, en el centro de La Paz, donde hace unos días fue dado de alta Arón, solo cuenta con 36 horas garantizadas de oxígeno para 51 niños internados, aseguró a la AP el director del centro, Alfredo Mendoza.
Mercados desabastecidos
Los cortes de ruta que se concentran en su mayoría en La Paz se reforzaron después de las violentas protestas de la víspera que derivaron en batalla campal entre policías y miles de manifestantes en las cercanías del Palacio de Gobierno, en medio de la peor crisis en 40 años que Paz heredó.
El martes se retornó a la calma, aunque los mercados contaban con menos alimentos. En el de Villa Fátima, al norte de La Paz, los puestos de carne de res y de pollo en su mayoría estaban cerrados, mientras los de verduras tenían pocos vegetales.
Por los pasillos deambulaba renegando Rosario Yujra, una ama de casa de 73 años que compró un cuarto de kilo de la carne más económica con huesos para hacerse una sopa.
“Mira con 23 bolivianos (unos tres dólares) solo he podido comprar esto”, dijo a AP Yujra, quien asegura que antes de los conflictos le costaba un dólar.
En una de las pocas carnicerías abiertas, Gladys Flores, de 53 años, explicó que consiguió la carne de res al doble de su precio que los productores lograron enviar vía aérea a La Paz.
El gobierno también desplegó varios vuelos con carne de res y de pollo, incluidos los de los dos aviones Hércules que envió Argentina la semana pasada. En los puntos de venta de tiendas del Estado se vieron largas filas en busca de pollo que es unos de los alimentos básicos de los bolivianos.
Piden solución al conflicto
Después de las fuertes protestas del lunes que, según las autoridades, dejaron al menos 11 policias heridos y más de 100 detenidos, el pedido de muchos sectores el martes es que el conflicto se resuelva de manera pacífica.
“Que se pongan mano al pecho los manifestantes, que tengan un poco de conciencia que por su intransigencia estamos poniendo en riesgo la vida de muchos niños”, dijo Mendoza, el director del Hospital del Niño en el centro de La Paz.
Quispe expresó que no esperaba que se produjeran protestas tan fuertes que llegaran a poner en riesgo la vida de su hijo. Dijo que confiaba en un cambio con un nuevo gobierno tras la “desilusión” con los de izquierda del expresidente Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
Yujra, la ama de casa, pidió al presidente que busque una solución al conflicto y que si es necesario decrete un estado de excepción.
El vocero presidencial José Luis Gálvez dijo que el gobierno no ha descartado esa medida, pero que estaba tratando de priorizar en el diálogo.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, pidió a las “instituciones que buscan mediar a interceder con los bloqueadores para que llegue combustible, alimentos y oxígeno a La Paz”.
Mientras, los puntos de bloqueos aumentaron en la región central de Cochabamba, donde se refugia el expresidente Morales, y Santa Cruz, en el oriente del país.
El gobierno acusa a Morales de instigar las protestas que son lideradas por sindicatos que lo respaldaron, pero algunos analistas también señalan que hay errores de la administración de Paz que ha impulsado el conflicto.
“Las cosas se fueron acumulando y han explotado: el tema salarial, la crisis económica permanente, la gasolina basura, la gente siente que está pagando más por algo que les está arruinando los autos, y la escasez de diésel", opinó la analista política Verónica Rocha. “Evo Morales creo que es solamente una pieza más. El gobierno saldrá desgastado si no hace cambios drásticos”.






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