Argentina: Milei está en una carrera contra el tiempo para reconfigurar el gobierno

Daniel Politi,David Biller
Miércoles, 22 de noviembre de 2023 21:53 EST
ARGENTINA-MILEI-CUENTA REGRESIVA
ARGENTINA-MILEI-CUENTA REGRESIVA

El presidente electo Javier Milei ha prometido reinventar el gobierno de Argentina, pero cuenta con muy poco tiempo para preparar la transición.

Cuando faltan menos de tres semanas para su investidura el 10 de diciembre, Milei no tiene experiencia ejecutiva y cuenta con pocos aliados en su bando.

El tiempo comenzó a correr desde el momento en que el político inexperto de cabello rebelde concretó su victoria el domingo por la noche. El periodo de transición presidencial en Argentina es uno de los más cortos de Latinoamérica. En Colombia dura al menos seis semanas y en Brasil dos meses. A las elecciones del próximo año en México les seguirá un periodo de transición de un semestre.

Milei “es nuevo en la política, encabeza un partido político chico y no ha conformado un equipo experimentado. Le vendría bien más tiempo para preparar su agenda, reclutar a asesores y a altos funcionarios, y crear coaliciones en el nuevo Congreso”, dijo a The Associated Press Benjamin Gedan, director del programa para Latinoamérica en el Wilson Center, un instituto de investigación con sede en Washington. “Esto es particularmente importante porque Argentina está al borde del colapso, así que no tendrá tiempo para aprender sobre el cargo”.

El puesto clave que debe asignar es el del ministro de Economía, tomando en cuenta el enorme déficit presupuestario, las mermadas reservas de dólares y un programa de créditos de 44.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional que debe seguir pagando. Cuatro de cada 10 argentinos viven en la pobreza, la inflación anual se encuentra en una tasa del 143% y es probable que continúe acelerándose, a menos a corto plazo.

La Casa Blanca informó que el presidente Joe Biden sostuvo una conversación telefónica con Milei el miércoles sobre “la sólida relación entre Estados Unidos y Argentina en cuestiones económicas, en cooperación regional y multilateral, y en prioridades compartidas, incluida la protección de los derechos humanos, abordar la inseguridad alimentaria e inversión en energías limpias”.

Durante su discurso triunfal del domingo por la noche, Milei dijo que “la situación de Argentina es crítica. Los cambios que nuestro país necesita son drásticos, no hay lugar para el gradualismo, no hay lugar para la tibieza”.

Milei saltó a la fama como analista televisivo que calificaba a la élite política de corrupta e interesada. Hace dos años tradujo esa notoriedad en un escaño en el Congreso con su partido político de reciente fundación. Su triunfo electoral hizo añicos casi todos los pronósticos de los expertos políticos.

El hecho de que sea un populista libertario en un país en donde el Estado tiene una presencia desproporcionada lo ha convertido en una novedad aún mayor. Ha dicho que reducirá a la mitad el número de ministerios del gobierno, recortará el gasto público con su “plan motosierra” y privatizará todas y cada una de las compañías estatales o gestionadas por el Estado que le sea posible. También ha dicho que pondrá fin al Banco Central.

La ambición de Mile para reducir al Estado requiere de personal con un profundo conocimiento de su agenda, a fin de tomar decisiones que sean tanto burocráticas como políticas, dijo Sergio Berensztein, un analista político que vive en Buenos Aires. Su propuesta oficial de gobierno carece de detalles y está repleta de puntos al estilo de facilitar la compra de armas.

“Esto requiere el planeamiento de una guerra; no puedes ir y simplemente empezar a hacer lo tuyo sin una estrategia adecuada. Si haces eso, fracasará”, dijo Berensztein en entrevista telefónica. “Se tienen que hacer las cosas de manera correcta, se necesita un plan, una estrategia... hasta el momento, no hay indicio alguno de que este sea el caso”.

Milei dijo en una entrevista el 21 de noviembre que cualquiera de sus ministros que incremente el gasto será despedido de inmediato. Cuando la AP se puso en contacto, un portavoz se negó a comentar sobre posibles nombramientos.

Al menos por ahora, el mercado parece darle a Milei el beneficio de la duda. Los precios de las acciones y bonos soberanos de Argentina han ido en aumento y el peso ha perdido un poco de su valor, pero no se desplomado como muchos anticipaban.

“El gran mérito que tiene Milei es que el mercado parece creerle un poco más de lo que parecía creerle antes de la elección”, comentó Javier Timerman, socio gestor en AdCap Asset Management en Nueva York.

Milei dijo en un comunicado que no divulgará ninguno de sus nombramientos hasta el 10 de diciembre, aunque ha dado a conocer algunos nombres durante sus primeras entrevistas como presidente electo, entre ellos sus elegidos para encabezar el ministerio de Justicia y un nuevo ministerio de Capital Humano, personas de las que el columnista político Joaquín Morales Solá escribió en un artículo publicado el miércoles en el diario La Nación que son gente “con probada aptitud para la función pública”.

A fin de ganar el balotaje, Milei concretó una alianza con el expresidente centroderechista Mauricio Macri que le otorgó la red nacional que necesitaba para atraer votos.

“Yo tengo mucho diálogo con él y me aporta mucho de su experiencia”, dijo Milei sobre Macri.

Sin embargo, Berensztein señaló que “él usó a Macri para ganar las elecciones y ahora está expandiendo su coalición y Macri ya no tendrá tanta influencia como creía”.

De todas formas, Macri podría desempeñar un papel clave en ayudar a Milei a elegir personas que ocupen los cargos de menor nivel.

Como si tuviera tiempo de sobra, Milei ha dicho que planea viajar a Miami, Nueva York e Israel antes de asumir la presidencia. Aún no parece reconocer el enorme reto que tiene frente a él; un día después de su victoria, dijo que había trabajado toda la noche sin dormir. El 21 de noviembre declaró en una entrevista transmitida en YouTube que, después de ser juramentado, ni siquiera perderá tiempo en viajes en helicóptero desde y hacia el palacio presidencial. En lugar de ello, será el primer jefe de Estado en trabajar completamente desde casa.

“Soy un workaholic. ¿Qué es lo que pasa? Directamente me levanto y me voy al escritorio y me pongo a trabajar, y ahí trabajo hasta que termine. Y si necesito a algún ministro, lo llamo y que venga”, dijo Milei a Neura Media.

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