Apagones y racionamientos eléctricos alteran la vida diaria de los venezolanos
Las protestas con golpes de cacerolas se han multiplicado en los últimos días en Venezuela en rechazo a los recurrentes apagones y las averías de electrodomésticos causadas por las fluctuaciones en el servicio eléctrico.
Si bien en la mayor parte del país sudamericano vivir sin electricidad supone un problema constante, una de las regiones más afectadas es el estado central de Aragua, unos 80 kilómetros al sureste de Caracas, cuyos residentes soportan cortes a diario.
A Izamala Rivera la inestabilidad de la red le dañó casi todos los electrodomésticos, entre ellos la nevera, la cocina y el horno de microondas.
Durante una entrevista con The Associated Press la mujer se encontraba de pie en la entrada de su casa cuando de repente volvió la luz.
“Esa es la otra cara de la vida de los venezolanos: nos emocionamos cuando vuelve la luz porque podemos disfrutar de un poco de frescor y hacer nuestras cosas”, dijo Rivera, una abogada que dedica sus días a cuidar de su madre, que padece de Alzheimer, y de animales de compañía.
Sus vecinos del barrio Caña de Azúcar de Maracay —la capital de Aragua— afirmaron que los cortes, que antes duraban unas pocas horas, ahora se prolongan durante gran parte del día y provocan también falta de agua.
La peluquera Roxana Páez a menudo pasa todo su turno en un salón de belleza trabajando con herramientas inalámbricas hasta que se agotan las baterías.
“Abrimos a las 9 de la mañana y cerramos a las 5 de la tarde. Se va la luz a las 10 de la mañana y vuelve a las 4 de la tarde. Es todo un día de trabajo sin electricidad", se quejó.
Qué ha hecho el gobierno
La presidenta encargada Delcy Rodríguez puso en marcha este mes un plan nacional de ahorro energético para paliar el déficit de 2.500 megavatios diarios en momentos de un alza en la demanda por el calor y el posible aumento aún más de las temperaturas por el fenómeno climático de El Niño.
La administración de Rodríguez también ha anunciado nuevas medidas para reforzar a la red eléctrica, entre ellas un acuerdo con la empresa argentina de generación eléctrica IMPSA para reanudar obras en centrales hidroeléctricas que llevan hasta 12 años paralizadas.
Rodríguez afirmó la semana pasada que la demanda de electricidad había alcanzado los 15.726 megavatios, su nivel más alto en ocho años.
Según los expertos, los cortes que se registran casi a diario en 23 estados y en Caracas son consecuencia de una administración incapaz y una falta de mantenimiento del sistema eléctrico nacional.
Las instalaciones acusan un profundo deterioro, particularmente las centrales termoeléctricas que otrora conformaban el sistema de respaldo en temporadas de sequía o en caso de una avería en la hidroeléctrica Gurí, que suministra el 60% de la energía que el país utiliza.
Perder la paciencia
Una de la quejas más frecuentes de la población es que el racionamiento suele aplicarse sin cronograma o aviso previo.
Durante el último mes en la localidad de San Mateo, en Aragua, los vecinos han organizado varias protestas nocturnas en las que recorren las calles golpeando ollas y coreando consignas.
“¿Por qué tenemos que esperar pasivamente y dejar que ocurra lo mismo todos los días? ¡No! Si no quieren escucharnos, hagámonos oír”, afirmó la profesora Ninoska Barceló en un vídeo compartido en las redes sociales.
“Ya hemos esperado bastante, llevamos 27 años (de gobiernos socialistas) esperando”, declaró Barceló a AP.
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El periodista Jorge Rueda contribuyó en este reporte.






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