Agencia antinarcóticos DEA colabora con Bolivia mientras se ultima su regreso al país, dice ministro
La Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, DEA, ya trabaja con Bolivia en el intercambio de información para la lucha contra el narcotráfico mientras el gobierno boliviano ultima los detalles de un acuerdo para su regreso al país después de 18 años, dijo el viceministro boliviano de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano.
En una entrevista con The Associated Press el jueves, Justiniano explicó que “estamos ya recibiendo algunos apoyos, por ejemplo en capacitación, en temas de soporte”, pero no está definida aún “la forma en la que vamos a terminar trabajando... quiénes van a ser los responsables en cuanto a si se van a quedar algunas personas acá”.
Justiniano explicó que los detalles de un acuerdo con la agencia están en manos de la cancillería boliviana y que “todavía hay que terminar de darle forma”, pero afirmó que “la decisión política está tomada”.
La elección del centroderechista Rodrigo Paz marcó un brusco giro en la política internacional boliviana tras casi dos décadas de gobiernos del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS), que se desvinculó de Estados Unidos para formar parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) junto a Cuba, Nicaragua y Venezuela.
Tras la asunción de Paz en noviembre, el subsecretario de Estado estadounidense Cristopher Landau destacó “el renacimiento de las relaciones bilaterales” y habló de colaboración en seguridad, incluido el regreso de la DEA que había sido expulsada del país andino en 2008 por el entonces presidente Evo Morales (2006-2019) junto al embajador estadounidense, a los que acusó de buscar desestabilizar a su gobierno.
Al momento de su expulsión la agencia contaba con 100 agentes en Bolivia, el tercer productor de cocaína del mundo después de Colombia y Perú.
El ministro descartó la instalación de bases militares extranjeras en Bolivia. “No va a haber bases (pero) sí tenemos que hacer operativos conjuntos”. Añadió que “si podemos hacer operativos el día de mañana con norteamericanos, con brasileños, con paraguayos, con argentinos, pues bienvenido”.
El paso de la DEA por Bolivia
En Bolivia la agencia estadounidense ayudó a estructurar la lucha contra el narcotráfico y a desactivar organizaciones criminales que se habían infiltrado en la política en la década de 1980, al tiempo que entrenó a un grupo de élite para el combate directo.
Pero el gobierno de Jaime Paz Zamora (1989-1993), padre del actual mandatario, quedó marcado por sospechas de vínculos con el narcotráfico antes de llegar al poder. Tampoco cayó bien en Washington su “diplomacia de la coca” para lograr el retiro de la lista de estupefacientes de esa planta, materia prima de la cocaína y que en Bolivia y Perú se usa tradicionalmente para preparar tés y para mascar con el fin de evitar el mal de altura.
Estados Unidos impulsó decididamente la erradicación de la coca, lo que fue resistido por los cultivadores. La lucha de los cocaleros impulsó políticamente a su líder Morales, quien en 2006 alcanzó la presidencia con un discurso antiimperialista.
Voces en contra y a favor
El posible retorno de la agencia estadounidense desató el rechazo de Morales, mientras el poderoso sindicato que él dirige en el Chapare, la principal zona cocalera, advirtió en un pronunciamiento que no permitiría el regreso de “bases militares extranjeras porque durante la permanencia de la DEA se registraron muertes de cocaleros”.
Morales — que resiste en el Chapare una orden de arresto por el presunto abuso de una menor— dijo que debería convocarse un referendo para definir el asunto.
El viceministro Justiniano dijo que entre el 91% y 92% de la coca que se cultiva en el Chapare va a mercados ilegales.
“Morales busca mantener su vigencia política, pero los tiempos han cambiado, el país necesita reintegrarse al mundo y eso pasa por combatir las redes del narco”, opinó el analista Paul Coca.
En contrapartida, el regreso de la agencia tiene el apoyo de los sindicatos cocaleros del norte de La Paz, cuya producción en su mayoría se destina al uso tradicional.
“Bolivia fracasó en la lucha contra el narcotráfico con Morales y (el expresidente Luis) Arce y la DEA debe regresar en el marco de respeto a la soberanía para frenar la expansión de la coca ilegal y combatir a los narcos”, dijo el diputado y exdirigente cocalero Armin Lluta.
Los principales políticos de la oposición —como el expresidente Jorge Quiroga y el empresario Samuel Doria Medina— también respaldaron el retorno de la DEA “junto a otras agencias internacionales para unir esfuerzos contra el narcotráfico”, dijo Quiroga.
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El periodista de AP Joshua Goodman colaboró en esta nota.






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