Cómo afecta el trabajo remoto a nuestro cuerpo, y cómo evitarlo

Al no desplazarnos al trabajo ni dar vueltas por una oficina, a menudo terminamos siendo más sedentarios, lo que conlleva varios problemas de salud, afirma la experta en bienestar Shakira Akabusi

Head shot of Shakira Akabusi
Dos de cada cinco personas en el Reino Unido trabajan desde casa parte del tiempo
Dos de cada cinco personas en el Reino Unido trabajan desde casa parte del tiempo (Getty/iStock)

La semana pasada, el jefe médico de Inglaterra, Chris Whitty, emitió una seria advertencia a los trabajadores remotos del Reino Unido sobre su salud. Según el sitio web finder.com, en diciembre de 2025, dos de cada cinco británicos trabajaban desde casa al menos parte del tiempo.

Chitty afirmó que el trabajo híbrido podría llevar a que “muchas personas no [hicieran] mucho más que salir de sus casas, cuando antes solían trasladarse al trabajo habitualmente”. Pero, ¿qué efecto tiene realmente el teletrabajo en nuestro cuerpo?

Seis cosas que le suceden a nuestro cuerpo cuando trabajamos desde casa:

• Al no desplazarnos al trabajo ni dar vueltas por una oficina, a menudo terminamos siendo más sedentarios, lo que conlleva varios problemas de salud.

• Debido a que pasamos la mayor parte del día sentados frente a un escritorio, nuestra postura y nuestros hombros se inclinan hacia adelante y hacia adentro, y nuestro cuello se inclina hacia abajo.

• Esto también conlleva una tensión en los músculos del pecho, lo que a su vez restringe la respiración, ya que los pulmones se comprimen.

• Nuestros glúteos y nuestro abdomen se desconectan porque estamos sentados durante largos periodos de tiempo.

• Quizás lo más importante es que nuestros niveles de estrés aumentan. Cuando entramos en modo de lucha o huida, nuestro organismo libera glucosa para darnos un impulso extra que nos ayude a escapar de la amenaza. Esto es útil cuando el factor estresante es un león que nos persigue, pero no tanto cuando se trata de un correo electrónico del trabajo o una presentación inminente. La lucha o huida también activa el modo de retención de grasa en nuestro cuerpo. Al realizar actividad física y ejercicio, podemos equilibrar estas respuestas al estrés con el esfuerzo para el que nuestro cuerpo nos prepara, pero que no obtenemos al resolver un conflicto laboral.

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También hay muchas razones por las que el teletrabajo es genial. Es especialmente útil para quienes tenemos responsabilidades de cuidado infantil, para quienes viven lejos de la oficina o para cualquiera que intente mantener un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Solo necesitamos asegurarnos de mantenernos activos y de nutrir nuestro cuerpo adecuadamente. Aquí te presentamos cinco maneras de contrarrestar los efectos negativos del teletrabajo.

Comienza tu día con movimiento

Ya sean 5 minutos de estiramientos en el suelo de tu habitación o una caminata por tu calle, comenzar el día con movimiento es excelente para tu bienestar emocional, así como para tus niveles de energía y concentración. Los ejercicios de liberación mandibular son ideales para aliviar la tensión en el cuello y los hombros, y favorecer una mejor postura. Hacer series de remos o aperturas puede ayudar a abrir el pecho. Podemos reactivar nuestros glúteos con puentes de glúteos o sentadillas.

También se recomienda hacer pausas de tres a cinco minutos cada hora aproximadamente para que nuestros ojos descansen de mirar la pantalla y para estirar los músculos. Una forma estupenda de hacerlo es caminar durante todas las videollamadas de trabajo, aunque solo sea por tu apartamento o jardín.

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Deja de comer de pie

Durante la pausa para el almuerzo, procura sentarte. Puede resultar tentador comer de pie para ahorrar tiempo, pero sentarse tiene muchas ventajas. En primer lugar, te permite alejarte del escritorio y despejar la mente. Además, ayuda a contrarrestar la respuesta de lucha o huida que experimentamos ante el estrés laboral, ya que sentarse a comer activa el sistema nervioso parasimpático, que nos ayuda a regular el estado de ánimo y la ansiedad. También favorece una alimentación consciente y una mejor digestión.

Haz un pequeño “viaje al trabajo”

Al trabajar desde casa, nos ahorramos el desplazamiento diario. Esta es una de las mayores ventajas del trabajo remoto: es más económico, más tranquilo y evitamos autobuses abarrotados y trenes cancelados. Sin embargo, uno de los beneficios de desplazarse desde el trabajo hasta el hogar es la oportunidad de desconectar y relajarse al final de la jornada. Dado que ahora vivimos y trabajamos en el mismo espacio, puede resultar aún más difícil separar la vida personal de la laboral. Una buena práctica para combatir esto es simular un desplazamiento, como dar un paseo por la manzana al terminar el trabajo. También es importante establecer límites claros entre el trabajo y la vida personal, y desactivar las notificaciones de correo electrónico fuera del horario laboral para evitar la activación del sistema nervioso simpático, el aumento de glucosa y la acumulación de grasa.

Pantorrillas: el segundo corazón

A menudo se dice que las pantorrillas son el “segundo corazón” debido a su papel fundamental en el bombeo de sangre por todo el cuerpo. Cada paso requiere que los músculos de las pantorrillas se contraigan, impulsando la sangre hacia las piernas para que los pulmones la oxigenen. Por lo tanto, cuidar las pantorrillas tiene grandes beneficios para el bienestar general. Afortunadamente, las elevaciones de pantorrillas son un ejercicio muy sencillo, ya que se pueden realizar en el escritorio y no requieren mucho equipo. Recomiendo usar una banda elástica, colocada debajo del pie y sujetada con la mano por encima de la pantorrilla, para aumentar la intensidad.

No descuides la movilidad

El cardio y el entrenamiento de fuerza son excelentes, pero no olvides la importancia del movimiento cotidiano sin dolor. Asegurarse de que los fundamentos —mobilidad, fuerza del tronco y respiración profunda— estén bien alineados conduce a un mejor progreso en cualquier ejercicio que decidamos hacer.

Traducción de Sara Pignatiello

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