Comer carne de res a diario podría no ser tan dañino para la salud, según estudio
Más de 36 millones de personas en Estados Unidos padecen diabetes tipo 2, una de las enfermedades crónicas más comunes
Puede que comer carne de res todos los días no sea tan perjudicial como se creía.
Durante años, la carne roja estuvo asociada con riesgos para la salud cardiometabólica, como las enfermedades cardíacas y la diabetes tipo 2, afecciones que afectan a más de 160 millones de estadounidenses, incluidos más de 36 millones de personas que viven con esa enfermedad.
Sin embargo, investigadores de la Universidad de Indiana aseguran que consumir entre 170 y 200 gramos de carne vacuna al día, una porción apenas menor que un filete de chuletón promedio, no altera los factores de riesgo relacionados con la diabetes tipo 2.
“Los resultados de este ensayo controlado aleatorio se suman a la evidencia científica que muestra que el consumo de carne de res, como parte de una dieta saludable, favorece la salud cardiovascular y no afecta negativamente los niveles de azúcar en sangre ni la inflamación”, explicó Kevin Maki, profesor adjunto de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Indiana en Bloomington, en un comunicado.
Además, el investigador afirmó que cuando la carne de res forma parte de una alimentación equilibrada, ayuda a cubrir deficiencias nutricionales esenciales y no perjudica el perfil de riesgo cardiometabólico en comparación con las aves de corral.
El ensayo, realizado en adultos con prediabetes, fue relativamente pequeño e incluyó a siete mujeres y 17 hombres de entre 18 y 74 años.
En una primera etapa, los investigadores midieron los niveles de las hormonas insulina y glucagón, además de evaluar el funcionamiento de las células beta del páncreas, responsables de producir insulina.
La diabetes tipo 2 suele aparecer cuando el organismo desarrolla resistencia a la insulina, la hormona que regula los niveles de azúcar en sangre y permite que las células utilicen la glucosa como fuente de energía. Además, el deterioro progresivo de las células beta es una señal frecuente de que la prediabetes evolucionó hacia diabetes tipo 2.
Posteriormente, los participantes siguieron durante 28 días una dieta con dos comidas diarias que incluían entre 85 y 100 gramos de carne de res o ave cocida, en platos como fajitas, estofado, hamburguesas, burritos y salteado de verduras.
Después de un descanso de otros 28 días, el proceso se repitió.
Al final del estudio, los investigadores no detectaron diferencias en la función de las células beta ni en la sensibilidad a la insulina tras ambos períodos de alimentación.
“Los resultados del estudio sugieren que el consumo regular de carne de res no afecta de forma negativa los factores de riesgo metabólicos o inflamatorios en comparación con las aves de corral en una población prediabética de riesgo”, afirmó Indika Edirisinghe, profesor de Ciencia de los Alimentos y Nutrición en el Instituto Tecnológico de Illinois.
Además, la investigación recibió financiamiento de la Asociación Nacional de Ganaderos de Carne de Res, aunque la organización aseguró que no participó en el desarrollo del estudio.
El trabajo se publicó poco después de que la gestión de Trump presentara nuevas directrices alimentarias que ubican la proteína animal en la cima de la pirámide nutricional.
Sin embargo, el Comité de Médicos por una Medicina Responsable señaló que tres de los autores de esa guía mantenían vínculos financieros con la asociación ganadera.
Traducción de Leticia Zampedri






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