¿Qué ocurre realmente en el cuerpo cuando dejamos las inyecciones para perder peso?
Muchos de los pacientes estudiados en una reciente investigación volvieron a su peso original en 1,7 años

Según un nuevo estudio, las personas que recurren a las populares inyecciones para perder peso vuelven a engordar rápidamente una vez finalizado el tratamiento, por lo que se recomienda un apoyo sostenido a largo plazo.
Un estudio de la Universidad de Oxford, publicado en la revista British Medical Journal, analizó 37 ensayos en los que participaron más de 9.000 individuos. Los participantes, que fueron tratados con medicamentos como semaglutida (Wegovy) y tirzepatida (Mounjaro) durante una media de 10 meses, fueron estudiados durante aproximadamente ocho meses después de interrumpir su tratamiento.
Por término medio, los que tomaron los fármacos adelgazantes perdieron inicialmente 8,3 kg. Sin embargo, recuperaron 4,8 kg al año de interrumpir el tratamiento y volvieron a su peso original en 1,7 años.
Y lo que es más importante, la investigación también reveló que las mejoras de salud asociadas, como la mejora de los niveles de azúcar y colesterol en sangre, disminuían una vez concluido el tratamiento. Todos los marcadores cardiometabólicos volvieron a su valor inicial en aproximadamente 1,4 años, lo que subraya la naturaleza transitoria de los beneficios sin una intervención continuada.
A la luz de esta nueva investigación, hablamos con la doctora Elise Dallas, médico general de la clínica London General Practice, en Reino Unido, y que dirige su propia clínica de adelgazamiento, para averiguar cómo funcionan realmente estos fármacos para perder peso y qué le ocurre a nuestro organismo cuando dejamos de tomarlos.
¿Cómo funcionan realmente estas inyecciones para adelgazar? ¿Qué le hacen a nuestro cuerpo?
Palabras de moda como “inyecciones para adelgazar”, “GLP-1” y “Mounjaro” han dominado los titulares y el sector de la pérdida de peso en el último año, pero ¿qué significan realmente?

Los agonistas del receptor del péptido-1 similar al glucagón (GLP-1 o GLP-1RA), también conocidos como inyecciones para adelgazar, son medicamentos que ayudan a sentirse más saciado imitando una hormona natural que se libera después de comer, según una guía oficial del Gobierno británico.
“El GLP-1 es una hormona natural de nuestro cuerpo y el problema es que, cuando es natural, se degrada en unos segundos o un par de minutos, por lo que no es algo a largo plazo”, afirma Dallas, y añade: “Así que, finalmente, inventaron una manera de hacer que este proceso dure más tiempo con este medicamento”.
En el Reino Unido, hay varios medicamentos autorizados para el GLP-1, como la semaglutida (comercializada bajo las marcas Wegovy, Ozempic y Rybelsus), la tirzepatida (Mounjaro) y la liraglutida (comercializada bajo varias marcas), según la guía.

“Esencialmente, cuando lo tomas, envía señales al cerebro para reducir el hambre y aumenta la sensación de saciedad, ya que se libera cuando la barriga está llena”, explica Dallas. Continúa: “También ralentiza el vaciado gástrico, es decir, la rapidez con la que la comida sale del estómago”.
“Al reducir tu apetito y tus antojos, naturalmente comes menos, y entonces la digestión se ralentiza; en consecuencia, no sientes hambre tan rápidamente, lo que conduce a un déficit de calorías”, agrega.
También pueden afectar a marcadores metabólicos clave.
“Estos medicamentos también pueden ayudar a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, bajar la tensión arterial, mejorar los niveles de colesterol y reducir la inflamación. Así que eso es lo que pretendemos, no solo la pérdida de peso pura”, dice Dallas.
Sin embargo, Dallas destaca que la orientación profesional y una dosificación cuidadosa son cruciales para prevenir una reducción de la masa muscular.
“Cuando pierdes peso rápidamente, no puedes decirle a tu cuerpo que pierda solo grasa y no músculo; así que tienes que ir incorporando hábitos de vida que ahorren músculo, como el entrenamiento con pesas y el aumento de la ingesta de proteínas en paralelo”, explica.
¿Qué le ocurre a tu cuerpo cuando dejas las inyecciones para adelgazar?
“Si estás en tu peso corporal objetivo, pero no has hecho ningún cambio en tu estilo de vida; y si dejas de usar las inyecciones de golpe y vuelves a tu dieta original, las investigaciones demuestran que la mayoría de la gente volverá a engordar”, aclara Dallas.

“Eso suele empezar entre ocho y 12 semanas después de haber dejado la medicación, porque, naturalmente, vuelve el apetito y ya no tienes ese vaciado gástrico tan lento, así que empezarás a tener más hambre más rápido”, prosigue.
Además, se puede invertir el impacto en sus marcadores metabólicos, como el colesterol y la presión arterial.
“Todos estos marcadores volverán a su estado original, a menos que estés haciendo cosas para protegerlos. Una vez que dejas de tomar estos fármacos, ya no consigues que actúen sobre el páncreas y te ayuden a equilibrar el azúcar en sangre. Básicamente, todo vuelve a ser como antes del tratamiento”, advierte Dallas.
¿Qué consejo le daría a alguien que quiere dejar las inyecciones para adelgazar?

Dallas subraya que el proceso de cada persona es diferente, y que es posible que algunos no puedan dejar nunca esta medicación, pero afirma que es crucial pensar en un plan individualizado a largo plazo desde el principio.
“Planifica con antelación y no te detengas de repente”, aconseja la médica, y continúa: “Hay que disminuir progresivamente, ya sea en tiempo o en dosis. Así, algunas personas pueden optar por restar primero una dosis, mientras siguen tomándolo cada semana”.
Dallas subraya la importancia de introducir cambios en el estilo de vida desde el principio para ver resultados a largo plazo.
“Se trata de hacer esos pequeños cambios para que, con suerte, después de un año y medio tomando la medicación, la gente haya tenido tiempo suficiente para empezar a convertir esos hábitos en cambios para toda la vida”, manifiesta, y recomienda: “Por ejemplo, dar prioridad al entrenamiento de fuerza para proteger el músculo y el metabolismo, e intentar aumentar la ingesta de proteínas hasta al menos 1,2 g por kilogramo de peso corporal magro al día”.
“Planifica con antelación y no te detengas de repente. Hay que disminuir progresivamente, ya sea en tiempo o en dosis”
“Se trata de dar a la gente las herramientas y la educación necesarias, y de encontrar apoyo a largo plazo: ya sea con asesores de salud, apoyo psicológico o una comunidad de personas con ideas afines”, concluye Dallas.
Traducción de Sara Pignatiello





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