Mototaxistas del Congo se movilizan para generar conciencia sobre el ébola

Decenas de conductores de mototaxis difundieron mensajes sobre el ébola el martes en una caravana de concienciación en el este de la República Democrática del Congo, donde el escepticismo de la comunidad ha provocado ataques contra trabajadores de la salud que intentan contener un brote cada vez más amplio de la enfermedad.
Los conductores llevaban camisetas blancas con la frase “Alto al ébola” y mostraban mensajes de salud pública e ilustraciones sobre cómo prevenir la enfermedad mientras recorrían las calles de Bunia y Rwampara, dos localidades de la provincia oriental congoleña de Ituri, en el corazón del brote.
La provincia concentra más del 90% de los casos. También se han registrado casos en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, además de unos cuantos al otro lado de la frontera, en Uganda.
En un reporte publicado la tarde del martes, las autoridades congoleñas informaron que se han confirmado 115 muertes por la enfermedad, de un total de al menos 598 casos confirmados hasta ahora.
Aun así, el brote ha sido recibido con escepticismo y desinformación en comunidades donde los residentes a veces niegan que exista un brote o se oponen con firmeza a las estrictas medidas que imponen los trabajadores sanitarios en los entierros de las víctimas para minimizar la propagación de la enfermedad.
Residentes de la provincia de Ituri han lanzado al menos tres ataques contra centros de salud al exigir que les entreguen los cuerpos de pacientes fallecidos. En total, se han reportado más de 520 incidentes que afectan el trabajo de los profesionales sanitarios, según Marie Roseline Darnycka Belizaire, directora de emergencias para África de la Organización Mundial de la Salud.
Los taxistas pueden ayudar a difundir el mensaje de que los trabajadores médicos solo intentan frenar la propagación, señaló Jacques Maliro, responsable de Comunicación de Riesgos y Participación Comunitaria de la Organización Mundial de la Salud y uno de los organizadores de la caravana.
“Los equipos de respuesta han sido atacados en algunas zonas, y esa es una de las razones por las que decidimos involucrar a los conductores de mototaxis. Son un grupo importante porque transportan a personas enfermas y sanas, así que ellos también necesitan estar informados y comprometidos”, explicó.
La desinformación que se propaga en las comunidades de Ituri ha provocado que los residentes se resistan a acatar las advertencias sanitarias o a buscar ayuda médica, afirman autoridades de salud. Al inicio del brote, algunas iglesias dijeron a sus feligreses que el brote era falso y que la protección divina hacía innecesaria la atención médica.
“Quienes no lo creen necesitan entender que es real”, señaló Josue Mbabona, un conductor de mototaxi de la caravana, y añadió que ya ha perdido a tres familiares por el brote.
Los trabajadores sanitarios de primera línea, que laboran con poca paga y mínimo descanso, tampoco han podido llegar a algunas comunidades aisladas por el conflicto en el que participan rebeldes armados.
El este del Congo ha registrado durante años ataques de decenas de grupos rebeldes y milicianos, algunos de ellos con vínculos con la vecina Ruanda o con el grupo extremista Estado Islámico.
La respuesta también se ha visto obstaculizada por la escasez de suministros esenciales. Residentes y autoridades locales en Bunia mencionaron el miércoles que no hay suficiente agua para el lavado frecuente de manos que se recomienda para frenar la propagación del virus.
El brote actual de ébola está causado por el raro virus Bundibugyo, que no cuenta con una vacuna o tratamiento aprobados, a diferencia del “virus Zaire”, responsable de la mayoría de los 16 brotes anteriores de la enfermedad en el Congo.
“La vacuna tiene que estar disponible para que podamos protegernos, avanzar y volver a la vida normal”, señaló David Kasimwa, un estudiante que participa en la caravana. “Esta enfermedad ha interrumpido muchas actividades: ya no podemos viajar libremente porque tenemos miedo”, añadió.
Actualmente se desarrollan tres vacunas candidatas. La principal agencia de salud pública de África indicó el mes pasado que su objetivo es tener disponible una vacuna y un tratamiento contra el virus Bundibugyo para finales de año.
Mientras tanto, varios países han impuesto restricciones de viaje o han reforzado las medidas de control para los viajeros que llegan desde zonas afectadas por el ébola, aunque la Organización Mundial de la Salud no ha recomendado prohibiciones generales de viaje.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, instó el martes a los países europeos a endurecer las restricciones de viaje para las personas que llegan desde países africanos afectados por el ébola, y advirtió que, de no hacerlo, Estados Unidos podría imponer medidas de viaje más estrictas para quienes lleguen desde Europa, incluso durante la Copa del Mundo.
Hay relativamente pocos vuelos directos al día entre África y Estados Unidos, pero cada día se realizan más de 300 vuelos directos entre Europa y este país.
—-
Banchereau informó desde Dakar, Senegal. Constant Same Bagalwa en Bunia, República Democrática del Congo, contribuyó a este despacho.





Bookmark popover
Removed from bookmarks