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Expertos explican cómo sortear noticias angustiosas y hallar mecanismos para afrontarlas

BIENESTAR-GUERRA-SALUD MENTAL
BIENESTAR-GUERRA-SALUD MENTAL (AP)

A medida que la gente se despertaba con titulares el fin de semana sobre mortíferos ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posibilidad de que el conflicto se extendiera, la noticia inundó los mensajes de alerta, las redes sociales y las conversaciones en la mesa del comedor.

Aunque los expertos médicos dicen que es normal que las personas experimenten estrés y ansiedad —o la sensación de que el mundo se sumió en el caos de la noche a la mañana—, es importante encontrar mecanismos para afrontarlo y maneras de informarse de forma responsable con el fin de proteger la salud mental.

“Miedo, tristeza, confusión... estas son reacciones muy normales ante circunstancias muy extremas", declaró Michael S. Ziffra, profesor y psiquiatra de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, a The Associated Press. "La gente no debería sentirse culpable, ni debería sentir que está mal sentir ansiedad. Es una respuesta humana muy normal. La clave es saber cómo manejarla”.

Sentimientos normales

Ziffra comentó que, desde 2020 —un año marcado por la mortífera pandemia de COVID-19, agitación social y política, y desastres relacionados con el clima—, ha visto “absolutamente, sin lugar a dudas” un aumento de pacientes que mencionan una mayor ansiedad provocada por las noticias actuales.

Algunos pacientes se desahogan, otros hablan de revisar obsesivamente las redes sociales, y otros comentan que se sienten impotentes y frustrados.

Pero, según los psiquiatras, esos sentimientos son totalmente normales y previsibles. De hecho, a veces pueden derivar en algo positivo: involucrarse en labores de defensa de causas, sumarse a una organización social o política, o simplemente contactar a legisladores.

Otras personas pueden intentar informarse más sobre lo que está ocurriendo. Pero, al igual que con la mayoría de las cosas en la vida, la moderación es importante.

“El problema es que, para mucha gente, simplemente se quedan atrapados en eso. Le dan vueltas, se obsesionan y, en cierto modo, se cuecen en ello”, manifestó Ziffra.

Consumir noticias angustiosas

En el mundo actual, las personas están a un clic de aprender acerca de prácticamente cualquier cosa que quieran, a veces incluso con menos esfuerzo, cuando un algoritmo predeterminado en redes sociales les presenta publicaciones o alertas en el teléfono y las interrumpe. La gente tiene acceso a ciclos informativos las 24 horas, los 7 días de la semana, y las cámaras de los teléfonos pueden captar y difundir videos e imágenes de desastres en cuestión de segundos.

Durante años, Dana Rose Garfin, psicóloga y profesora de la Universidad de California en Los Ángeles, ha estudiado “traumas colectivos en cascada”, e investigó cómo la cobertura continua de los medios sobre el COVID incrementó la ansiedad. Garfin explicó que la realidad es que la gente ya no consume las noticias como antes. En lugar de leer un periódico o encender el noticiero nocturno una vez al día, las personas están “mucho más expuestas” a los acontecimientos actuales.

Y, a medida que las personas se enteran de desastres o noticias de última hora, se angustian.

“Ante cualquier tipo de crisis, la gente recurre a los medios para obtener información. Y esa es una reacción muy lógica, racional y útil”, señaló Garfin.

“Pero lo que hemos visto en nuestra investigación es que existe una especie de efecto recíproco. Ocurre un evento, la gente se entera, recurre a los medios para saber más, y se angustia mucho”, añadió Garfin, al explicar que lo que viene después es un ciclo del que a las personas les cuesta salir. “Activa procesos en los que, entonces, están más angustiadas y quieren saber más sobre ese evento porque están angustiadas”.

Consumir medios de comunicación de forma responsable

Aunque los expertos dijeron que entienden la necesidad de la gente de seguir buscando noticias, existe una manera de hacerlo de forma responsable, sin sentirse abrumado ni agotado emocionalmente. Su principal sugerencia fue eliminar o reducir las redes sociales y el “doomscrolling” obsesivo (desplazarse sin parar por contenido negativo).

“Yo no me sumerjo en las redes sociales, y esa es una decisión muy consciente de mi parte para proteger mi propia salud mental y física”, expresó Roxane Cohen Silver, psicóloga de la Universidad de California en Irvine y coautora del estudio con Garfin. En particular, expresó preocupación por las imágenes y videos explícitos que circulan rápidamente en redes sociales y que pueden causar angustia y ansiedad a largo plazo cuando se ven repetidas veces.

“Creo que uno puede mantenerse informado sin sumergirse en imágenes explícitas”, sostuvo.

Garfin propuso encontrar formas más “agradables” de consumir noticias, tales como leer un artículo informativo, escuchar un podcast o ver un segmento de noticias. “Eso es diferente a dejar que el algoritmo te succione para la eternidad de manera irreflexiva”, apuntó.

Los expertos también instaron a la gente a configurar temporizadores mientras revisan redes sociales en el teléfono. Tanto los iPhone como los dispositivos Android tienen controles para ayudar a regular el tiempo que se pasa en pantalla.

Ziffra recomendó elegir fuentes de noticias neutrales. “Traten de evitar cosas muy partidistas y en las que vaya a haber mucho contenido incendiario, porque eso probablemente va a exacerbar su ansiedad y hacerlos sentir ansiosos, enojados, asustados”.

Identificar mecanismos para afrontar

Incluso si un hecho noticioso preocupante ocurre a miles de kilómetros de distancia, e incluso si no afecta directamente a la persona que lo lee, aun así puede provocar estrés y ansiedad intensos. Por esa razón, los expertos médicos instan a la gente a identificar otras formas de afrontarlo.

“La gente tiene mucho conocimiento inherente sobre lo que le ayuda... y sobre las cosas que le reconfortan, que son diferentes para cada quien”, indicó Garfin.

Desde ejercicios de respiración, salir a caminar, apoyarse en pasatiempos, reunirse con amigos, hablar con un terapeuta, actividades creativas y el autocuidado, los psiquiatras dicen que es importante redirigir la atención de otras maneras.

“Cosas que van a sacar su mente de toda esa obsesión y preocupación, y realmente poner sus pensamientos en algo más positivo”, expresó Ziffra.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

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