Cómo mantener tu hogar fresco sin aire acondicionado: 8 recomendaciones de especialistas
Con estos consejos prácticos podrás enfrentar la ola de calor, mantenerte fresco y reducir los riesgos asociados a las altas temperaturas
Con las temperaturas disparadas en gran parte de Europa, muchos hogares enfrentan el reto de mantenerse frescos sin la comodidad del aire acondicionado. Cada ola de calor provoca la búsqueda de soluciones para sobrellevar las noches sofocantes y trabajar o descansar con mayor comodidad.
Aunque convertir la casa en un refugio contra el calor puede parecer complicado, los expertos recomiendan varias estrategias prácticas y económicas para reducir la temperatura en el interior.
1. Cubre las ventanas por fuera con sábanas o periódicos
Uno de los métodos más efectivos, aunque poco estético, consiste en bloquear el sol desde el exterior. Kevin Pennington, propietario de Lancashire Air Conditioning, en colaboración con la empresa Sharps, explica: “Si tienes ventanas orientadas al sur, puedes colocar sábanas o incluso periódicos por la parte exterior para impedir que la radiación solar entre en la vivienda”.
El experto reconoce que la solución “no es la más bonita”, pero asegura que es muy eficaz. “Con una tela adecuada se puede reducir la acumulación de calor entre un 80 % y un 90 %”, afirma.

2. Evita que los electrodomésticos generen calor innecesario
Reducir las fuentes de calor dentro de la casa también puede marcar una gran diferencia. Kevin Pennington recomienda desenchufar los aparatos que siguen consumiendo energía y emitiendo calor incluso cuando no están en uso.
“Procura no dejar conectados dispositivos que generan calor, como cargadores de teléfonos, laptops o computadoras de escritorio, ya que continúan funcionando y cargándose aunque no los estés utilizando”, explica.
El especialista también aconseja limitar el uso de electrodomésticos que producen mucho calor, como secadoras, lavadoras y lavavajillas, especialmente durante las horas más calurosas del día.

3. Abre las ventanas temprano por la mañana y al caer la noche
Ventilar la casa en los momentos adecuados puede ayudar a reducir significativamente la temperatura interior. Kevin Pennington recomienda abrir puertas y ventanas a primera hora de la mañana, cuando el ambiente aún es fresco, cerrarlas durante el día y volver a abrirlas por la noche, una vez que el calor haya disminuido.
“Consulta el pronóstico del tiempo; así sabrás cuál es el mejor momento para hacerlo. En cuanto la temperatura exterior sea más baja que la del interior, abre las ventanas”, aconseja.
Como ejemplo, el especialista contó su propia experiencia: “Esta mañana me levanté a las cinco y en mi sala había 24 °C, mientras que afuera la temperatura era de 18 °C. Abrí las puertas y las ventanas y, en una hora, la temperatura del interior bajó dos grados y se generó una brisa muy agradable”.

4. Cocina al aire libre o prepara comidas frías
La forma de cocinar también influye en la temperatura del hogar. Ciaran Murphy, director ejecutivo de Dimplex Consumer Products, explica que encender el horno genera una gran cantidad de calor que luego resulta difícil disipar.
“Una buena alternativa es cocinar al aire libre, por ejemplo, con una parrilla o una barbacoa”, recomienda.
Kevin Pennington coincide y sugiere optar por comidas que no requieran cocción. “Preparar una cena con jamón, embutidos, quesos, frutas o ensaladas puede ser una excelente forma de evitar encender el horno, la freidora de aire o la parrilla eléctrica”, señala.

5. Aleja la cama de las paredes que reciben el sol
La distribución de los muebles también puede influir en la sensación térmica del dormitorio. Kevin Pennington explica que las paredes expuestas al sol durante gran parte del día acumulan calor y lo liberan lentamente durante la noche, elevando la temperatura de la habitación.
“Si una pared recibe el sol toda la tarde, absorberá ese calor y actuará como un gran radiador”, señala el especialista.
Por ello, recomienda separar la cama de esas paredes para reducir la sensación de calor al dormir. Aunque parezca un cambio menor, puede hacer que las noches resulten mucho más cómodas durante una ola de calor.

6. Coloca el ventilador apuntando hacia afuera
Los ventiladores también pueden utilizarse de forma estratégica. Ciaran Murphy recomienda que, si la temperatura exterior es más baja que la del interior, se coloque un ventilador junto a una ventana apuntando hacia afuera para expulsar el aire caliente de la vivienda y favorecer la entrada de aire más fresco.
“Al mismo tiempo, puedes colocar otro ventilador dentro de la casa apuntando hacia ti para obtener una sensación de frescura inmediata”, explica.
7. Fabrica un aire acondicionado casero
Para conseguir un alivio temporal, Kevin Pennington propone un sencillo truco casero: congelar un recipiente con agua y colocarlo frente a un ventilador.
“Puedes llenar un envase vacío con agua, congelarlo y luego ponerlo delante del ventilador en la sala o el dormitorio”, recomienda.
El especialista explica que, al pasar sobre el hielo, el aire pierde parte de su calor y sale más frío, creando una sensación similar a la de un aire acondicionado.
Eso sí, advierte que el efecto es limitado: “Solo funciona durante un tiempo, porque el hielo termina derritiéndose y el agua se calienta, por lo que deja de enfriar el ambiente”.

8. Cambia o mejora tus cortinas
Una solución a largo plazo para mantener la casa más fresca es utilizar cortinas con un revestimiento reflectante o térmico. Según Ciaran Murphy, este tipo de telas ayuda a bloquear la radiación solar antes de que caliente el interior de la vivienda.
“Puedes añadir un forro reflectante a las cortinas para desviar la luz del sol y reducir la cantidad de calor que entra en la casa”, recomienda.
Con pequeños cambios como este, además de una ventilación adecuada y un uso inteligente de los electrodomésticos, es posible convertir un hogar sofocante en un espacio mucho más confortable durante las olas de calor del verano.
Traducción de Leticia Zampedri






Bookmark popover
Removed from bookmarks