El histórico triunfo de Bad Bunny en los Grammy envía un poderoso mensaje a los Estados Unidos de Trump
La estrella puertorriqueña encabezó una noche llena de hitos, en la que también hicieron historia Kendrick Lamar y el K-pop, junto con triunfos clave de figuras británicas como Olivia Dean, Lola Young y The Cure, informa Kevin E. G. Perry
Durante un largo momento, Bad Bunny pareció abrumado por la emoción. Después de que Harry Styles anunciara que la superestrella puertorriqueña de 31 años había ganado el premio a álbum del año, el galardón más importante de los Grammy 2026, no levantó los puños ni saltó de su asiento para celebrarlo. En lugar de eso, permaneció sentado, cubriéndose el rostro con una mano, mientras asimilaba la magnitud de lo que acababa de ocurrir.
Bad Bunny, o Benito Antonio Martínez Ocasio, se había convertido en el primer artista en los 67 años de historia de los Grammy en ganar su máximo premio con un álbum interpretado íntegramente en español. La importancia de este hito para la música latinoamericana no puede separarse de las circunstancias en las que se produjo.
Desde el inicio de la alfombra roja, se vieron pines con la consigna “ICE out” (Fuera ICE) en artistas de distintas generaciones y procedencias. De Joni Mitchell a Justin Bieber, la industria musical dejó claro que los hechos ocurridos en Minneapolis y en otros lugares no serían ignorados.
Ocasio, quien encabezará el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl el próximo fin de semana, pronunció la mayor parte de su discurso de aceptación del premio a álbum del año en español. Sin embargo, cambió al inglés por un momento para dedicar el galardón a “todas las personas que tuvieron que abandonar su patria para perseguir sus sueños”.
Antes, cuando su álbum Debí Tirar Más Fotos también ganó el Grammy a mejor álbum de música urbana, fue aún más directo. “Antes de dar gracias a Dios, voy a decir ‘Fuera ICE’”, comenzó, antes de hacer un llamado apasionado a recordar que el odio solo genera más odio. “Lo único más poderoso que el odio es el amor”, dijo. Así que, por favor, tenemos que ser diferentes. Si vamos a luchar, que sea con amor. No desde el odio. Amamos a nuestra gente, a nuestras familias, y esa es la manera: con amor. No lo olviden”.
Ese mensaje de solidaridad e inclusión se repitió en muchos de los discursos de la noche. Poco después, cuando la estrella británica Olivia Dean fue nombrada mejor artista revelación tras interpretar su éxito ‘Man I Need’, la cantante de 26 años, visiblemente emocionada, se describió como la “nieta de un inmigrante”, entre aplausos del público. “Soy producto de la valentía, y creo que esas personas merecen ser celebradas”, añadió. “No somos nada los unos sin los otros”.

Dean no fue el único éxito británico en unos Grammy que, por primera vez, reconocieron a artistas del Reino Unido, tanto emergentes como consolidados. Lola Young, quien competía por el premio a mejor artista revelación, tuvo que conformarse con imponerse a nombres como Lady Gaga, Sabrina Carpenter, Justin Bieber y Chappell Roan en la categoría de mejor interpretación pop solista gracias a su éxito viral ‘Messy’.
Por otro lado, Yungblud, nacido en Doncaster, ganó su primer Grammy a mejor interpretación de rock por su versión de ‘Changes’ (Live From Villa Park), un tributo a Ozzy Osbourne. Además, FKA Twigs, originaria de Cheltenham, se llevó el premio a mejor álbum dance/electrónico por Eusexua. En tanto, The Cure, tras cinco décadas de carrera, sumaron por fin un Grammy luego de que Songs of a Lost World fuera reconocido como mejor álbum de música alternativa, mientras que el sencillo principal del disco, ‘Alone’, obtuvo el premio a mejor interpretación de música alternativa.

En una noche marcada por las primicias, parecía apropiado que una canción de K-pop también ganara un Grammy. Así, ‘Golden’, de la película Las guerreras K-pop, interpretada por EJAE, Audrey Nuna y Rei Ami, se llevó el premio a mejor canción para medios visuales. Además, fue una noche histórica para Kendrick Lamar. Sus triunfos como mejor álbum de rap y grabación del año le permitieron superar a Jay-Z y convertirse en el rapero más premiado en la historia de los Grammy, con 27 galardones.
En cuanto a las presentaciones en vivo, hubo de todo: desde la versión literalmente desnuda de “Yukon” de Justin Bieber, quien actuó solo en el escenario en calzoncillos, acompañado únicamente por una guitarra y pedales de loop, hasta la puesta teatral de ‘Sugar On My Tongue’ de Tyler, The Creator, que cerró con la explosión de un garaje falso construido sobre el escenario. Por su parte, Lady Gaga ofreció un enérgico “Abracadabra” poco antes de ganar el premio a mejor álbum vocal pop por Mayhem. Sin embargo, en general fue una noche con pocas sorpresas. De hecho, la más cercana a una fue la victoria de Billie Eilish como canción del año por ‘Wildflower’, por delante de Gaga, Kendrick Lamar y Bad Bunny.

Menos mal que estuvo Cher, que inyectó el caos que tanto se necesitaba. La artista apareció en el escenario para recibir el premio a la trayectoria, dio un breve discurso sobre no renunciar a los sueños y se retiró de inmediato. Sin embargo, el presentador Trevor Noah tuvo que recordarle que aún debía anunciar a los nominados a grabación del año.
Momentos después, cuando se le indicó que debía revelar el nombre del ganador del sobre que tenía en la mano, Cher anunció que el premio era para “Luther Vandross”, el cantante de soul fallecido en 2005. No estuvo tan lejos: la ganadora fue ‘Luther’, de Kendrick Lamar y SZA, una canción que lleva el nombre de Vandross y samplea su dueto de 1982 con Cheryl Lynn, ‘If This World Were Mine’.
A pesar de la confusión momentánea, el desliz de Cher terminó regalándole a los Grammy de este año un momento memorable. Además, dejó el escenario preparado para que Lamar y el productor Sounwave hablaran de la deuda artística que sienten con Vandross, antes de que SZA pidiera a los espectadores no caer en la desesperación.
“Sé que este es un momento difícil. Sé que los algoritmos nos dicen que todo da miedo y que todo está perdido. Ha habido guerras mundiales, ha habido plagas, y aun así seguimos adelante. Podemos seguir adelante. Nos necesitamos unos a otros. No nos gobierna el gobierno, nos gobierna Dios”.
Con sus palabras, SZA reforzó un mensaje que se repitió durante toda la ceremonia. “Nadie es ilegal en una tierra robada”, dijo Eilish al recibir su premio.
Kehlani, ganadora de mejor interpretación de R&B y mejor canción de R&B, fue aún más clara. “Juntos somos más fuertes para denunciar la injusticia que vemos hoy en el mundo”, afirmó. “Espero que esto nos motive a unirnos como comunidad artística y a alzar la voz”.
Antes de irse del escenario, cerró con un mensaje claro: “Que ICE se vaya a la m*****”.
Traducción de Leticia Zampedri







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