Stay up to date with notifications from The Independent

Notifications can be managed in browser preferences.

Club de Lectura

Christina Applegate acaba de escribir el libro autobiográfico más devastador del año

La estrella de 'Casados con hijos' y 'El reportero: la leyenda de Ron Burgundy' desvela su historia de abusos, violencia y odio a sí misma en su nuevo libro, 'You with the Sad Eyes'. Es un logro notable y auténtico, escribe Adam White

Christina Applegate se derrumba al hablar de la “soledad” de vivir con esclerosis múltiple
Read in English

Mientras leía You with the Sad Eyes (Tú, la de los ojos tristes), las nuevas memorias de la actriz Christina Applegate, no dejaba de pensar sobre lo que nos dicen las fotografías viejas. En la vida de Applegate y en su carrera, hay repetidos abismos entre los pensamientos y los hechos, y las cámaras que los captan.

Escribe sobre una foto temprana que tiene de ella, su madre y su padrastro, y cómo todos sonríen a pesar de la adicción a las drogas de su madre y los malos tratos que les infligía su padrastro. Escribe sobre la comedia de situación Casados con hijos, que la convirtió en una estrella y la encasilló en el prototipo de rubia tonta que definía el sex appeal estadounidense a finales de los 80. Esos recuerdos están salpicados de viejas anotaciones en su diario que expresan su vergüenza por protagonizar la serie; ella insiste en que en realidad es poeta y una chica rockera, y está desesperada por participar en películas serias. Escribe sobre ser conocida como delgada, bella y deseable, mientras desprecia su cuerpo y hace todo lo posible por reducirlo. Las fotos mentían, entonces. Contaban historias que hacían que los demás se sintieran mejor.

Lo más impactante de You with the Sad Eyes es que no es un libro sobre epifanías tardías. Applegate no comenta sobre lo tonta que solía ser, ni echa la vista atrás para lamentar cómo se sentía consigo misma y con su carrera. Sus problemas de imagen corporal no desaparecieron. Tampoco su inquietud profesional. No habla de “claridad” ni de “gratitud” ni utiliza ninguna de las palabras de moda pseudoespirituales que suelen salir de la boca de los veteranos de la fama. En cambio, está furiosa, irritada; está enfadada por cómo le ha ido la vida. Escribe: “Christina Applegate es un personaje. Una persona que estaba en deuda con la gente y con las productoras y con todo y todos en [Los Ángeles]. Y ella era alguien que yo nunca fui”.

La carrera como actriz de Applegate tuvo un final prematuro en 2021, cuando le diagnosticaron esclerosis múltiple, una enfermedad que ataca el sistema nervioso de una persona, ralentiza sus funciones y puede manifestarse de formas muy diversas. Para Applegate, la afección la ha dejado en un estado constante de dolor y agotamiento, y le ha dificultado el movimiento. “La mayoría de los días, simplemente cruzar una habitación se siente como escalar una montaña”, explica. El cruel sinsentido de su condición resuena en todo el libro. “Esta enfermedad me ha robado lo que soy, y las cosas que amaba”, escribe. Lamenta la pérdida de su capacidad para correr, jugar al tenis y tocar la guitarra. Llora a la madre que ya no puede ser para su hija adolescente. Escribe que ahora usa pañales para adultos, ya que su esclerosis múltiple le provoca incontinencia. “Si de verdad quieren saber cómo estoy, se los diré: hoy he tenido que sacarme la m****a de mi propio c*lo por culpa de mi enfermedad”. Applegate es una escritora divertida, con el ritmo de un cómico de insultos, aunque no ataca a otros tanto como a sí misma.

Christina Applegate en su papel estelar en la comedia de los 80 'Casados con hijos'
Christina Applegate en su papel estelar en la comedia de los 80 'Casados con hijos' (20thCentFox/Everett/Shutterstock)

Hollywood rara vez parecía aprovechar bien esa cualidad. Es mucho más divertida en televisión como Amy, la malvada hermana de Rachel en Friends, o como una viuda cáustica y amargada en Dead to Me, de Netflix, que como la estirada pareja del Ron Burgundy de Will Ferrell en las películas de El reportero: la leyenda de Ron Burgundy. Escribe que no quiso protagonizar No le digas a mamá que la niñera está muerta, la película para adolescentes que protagonizó en el apogeo de su fama en Casados con hijos, porque le parecía cursi. Le encantaba Samantha Who?, la serie cómica de corta duración en la que interpretaba a una despiadada chica mala con amnesia. No menciona para nada Jesse o Noches sin descanso, las otras comedias de corta duración en las que interpretaba a mujeres anodinas. En cierto modo entiendo su desinterés: Applegate es genial con la rabia y una especie de desesperación maníaca. No es realmente alegre, ni heroica. Al fin y al cabo, hay muchos menos papeles así.

Su carrera, insinúa, es una de sus mayores decepciones. Observa que siempre ha sufrido alguna retribución cósmica por encontrar un inusual papel que adora: “Pienso en los momentos de mi vida en que las cosas maravillosas han ido seguidas de las espantosas”, escribe, y explica: “Por fin llegué a Broadway [en el musical Sweet Charity], solo para sufrir una terrible lesión; conseguí el papel de mi vida en Dead to Me, solo para descubrir que tenía esclerosis múltiple a mitad de camino”. Sus recuerdos de Casados con hijos se ven empañados por su trastorno alimentario y una larga relación simultánea con un hombre maltratador. Después de Samantha Who?, se le diagnosticó un cáncer de mama y vivió la muerte por sobredosis de un exnovio. El reportero: la leyenda de Ron Burgundy es una sensación, un clásico moderno, pero cinco años después, sigue audicionando para interpretar a la esposa de Vince Vaughn en una película. En la sala de audiciones, Vaughn le explica con condescendencia qué es la improvisación (y no consigue el papel).

Las memorias de Christina Applegate, ‘You with the Sad Eyes’
Las memorias de Christina Applegate, ‘You with the Sad Eyes’ (Headline)

No pretendo que las memorias de Applegate suenen sombrías. Hay anécdotas fantásticamente divertidas sobre cómo dejó plantado a un Brad Pitt prefamoso en una entrega de premios, o la vez que se aprendió la letra completa de una lasciva canción folclórica con Cameron Diaz. También hay un precioso relato sobre el encuentro de Applegate con su esposo, el músico Martyn LeNoble, y la crianza de su hija. Lo que pretendo es que las memorias parezcan reales, que reconozcan que la vida puede ser a menudo insondablemente cruel, y que habría que ser o increíblemente afortunado o increíblemente iluso para acabar llamando bendición a las propias dificultades.

En un momento dado, Applegate recuerda haber aparecido en el programa de entrevistas de Oprah Winfrey tras su operación de cáncer en 2008. Durante la conversación, citó a la serena cantante de rock Melissa Etheridge, y sugirió que su cáncer era en realidad espiritualmente bueno para ella: una oportunidad para cambiar su forma de vivir, de comer, de afrontar el miedo y el estrés. Ahora, Applegate se sincera: “Esto es lo que siento ahora sobre esa entrevista: fue un montón de sandeces”.

'You with the Sad Eyes' ya está a la venta.

Traducción de Sara Pignatiello

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in