Por qué el Abierto de Australia por fin está viendo la mejor versión de Carlos Alcaraz
El número uno del mundo está a dos victorias de completar el Grand Slam de su carrera tras una contundente victoria sobre Alex de Minaur
Para un jugador cuya trayectoria lo pone en rumbo a codearse con algunos de los más grandes de todos los tiempos, en algún momento de su carrera, Carlos Alcaraz no logró dar el ancho en el Abierto de tenis de Australia. Después de conquistar Wimbledon, Roland Garros y el Abierto de EE. UU. (en total, dos veces campeón en dichos torneos) antes de cumplir 22 años, el español todavía no había logrado ir más allá de los cuartos de final en Melbourne en cuatro intentos previos. Al iniciar su nueva campaña, Alcaraz fue claro: su “objetivo principal” del año era ganar el Abierto de Australia, un título que además le permitiría completar un histórico Grand Slam de carrera.
El número 1 del mundo dio un paso más hacia esa meta con una victoria de 7-5, 6-2 y 6-1 sobre Alex de Minaur, un triunfo en el que el español elevó su nivel y rompió su propio récord en el torneo al alcanzar por primera vez las semifinales en Melbourne. Tras caer en cuartos ante Alexander Zverev en 2024 y ante Novak Djokovic el año pasado, Alcaraz se convirtió además en el tercer hombre más joven de la Era Abierta en alcanzar, como mínimo, las semifinales en los cuatro Grand Slams, detrás de nada menos que Djokovic y Rafael Nadal.

Con intenciones tan explícitas desde el inicio del año, Alcaraz encontró su ritmo y ahora está entrando en la fase decisiva del torneo. Considera que su forma se acerca al nivel que exhibió en el Abierto de EE. UU. en septiembre, cuando culminó un verano verdaderamente dominante con un desempeño “perfecto” ante su rival Jannik Sinner en la final. Como en Nueva York, Alcaraz ha estado completamente enfocado desde el principio: ha avanzado por el cuadro sin ningún tropiezo y todavía no ha cedido un solo set.
Y, como otra señal de lo maduro y consistente que se ha vuelto en los últimos 12 meses (desde aquella derrota frente a Djokovic recordada por su aparente distracción y pérdida de concentración), Alcaraz explicó que la clave de su recorrido en Melbourne ha sido la manera en que su juego ha ido evolucionando a lo largo del torneo.
“Este es mi primer torneo oficial del año, pero a veces no soy tan paciente”, admitió. “En el primer partido, quiero jugar a mi mejor nivel. Es casi imposible. Hay que recuperar el ritmo de competencia”.
Y agregó: “Salí de la cancha contento con mi nivel en primera ronda, con cómo me sentí ahí. Mi equipo me dijo: ‘Ten paciencia. Tu nivel, el nivel al que quieres jugar, va a llegar, seguro. Solo tienes que seguir intentándolo, seguir esforzándote, y vas a llegar a donde quieres’”.
Asimismo, observó: “Creo que hasta ahora ha sido un gran trabajo de paciencia, de intentarlo, de exigirme, y me da gusto ver en qué nivel estoy en este momento”.
En cuanto a De Minaur, que una vez más cargó con las esperanzas de Australia hasta los cuartos de final, el sexto preclasificado se enfrentó a un rival demasiado fuerte. Alcaraz comenzó con la energía a tope: conectó ocho tiros ganadores en apenas tres juegos. De Minaur merece crédito por dar pelea al español y hacer que el primer set fuera tan cerrado como lo fue. No obstante, el primer cabeza de serie fue implacable una vez que se adelantó y agotó las fuerzas de su rival.
“Cuando jugué contra él en la exhibición justo antes del torneo, pensé que su nivel era absurdamente bueno”, admite De Minaur. “Esta noche fue bastante parecido. Sí creo que está jugando a un nivel altísimo. Al final, por algo es el número 1 del mundo”.

Alcaraz tendrá la oportunidad de mostrar cuánto ha avanzado cuando se enfrente a Zverev en semifinales este viernes. Antes del torneo jugaron un set de práctica (que ganó Alcaraz 7-6) y lo describieron como “tenis de alto nivel, alta intensidad”, pero su historial cara a cara en el circuito está empatado: seis victorias por lado.
Su último cruce en un Grand Slam fue la final de Roland Garros 2024, donde Alcaraz remontó tras estar dos sets abajo. Y antes de eso, Zverev también se había ido arriba con autoridad por dos sets en el duelo de cuartos de final del Abierto de Australia, antes de resistir la reacción del español en un partido que se extendió hasta entrada la noche.
Empero la versión de Alcaraz que hoy está en semifinales no está ofreciendo esas mismas ventanas. Su avance en Melbourne se ha definido tanto por la eficiencia como por sus potentes tiros. Por primera vez, el Abierto de Australia está viendo su mejor versión.
“Podría decir que el nivel del Abierto de EE. UU. fue más alto que el nivel al que estoy jugando ahora, pero está bastante cerca”, sonrió Alcaraz. “El nivel al que estaba sacando, la manera en que estaba haciendo todo en el Abierto de EE. UU.… para mí fue inigualable. Estoy feliz. Estoy orgulloso de cómo estoy jugando aquí”.
Traducción de Michelle Padilla







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