Inglaterra enfrenta a Noruega en cuartos del Mundial, con todas las miradas en Haaland
Todo el mundo sabe que el plan maestro de Inglaterra de cara a los cuartos de final del Mundial el sábado girará en torno a frenar al delantero noruego Erling Haaland.
Como dirían en Noruega: “Lykke til”. Traducido: buena suerte.
“¿Alguien ha detenido alguna vez a Erling Haaland?”, probablemente solo de forma parcialmente retórica", dijo el volante inglés Morgan Rogers. “No estoy seguro de que lo hayan hecho, pero vamos a intentarlo. Hay que intentarlo”.
Frenar a Haaland, autor de siete goles en el Mundial de este año, uno menos que el francés Kylian Mbappé y el argentino Lionel Messi, los máximos anotadores del torneo, será la trama secundaria principal del partido Noruega-Inglaterra en el Hard Rock Stadium de los Dolphins de Miami.
Entre las otras: Haaland contra el inglés Harry Kane en un duelo de delanteros, una Noruega sin presión frente a una Inglaterra con enormes expectativas, incluso British Airways contra Norwegian Air en una batalla de pullas en redes sociales. Lo que está en juego para los equipos es un boleto a las semifinales del miércoles, y el ganador se medirá con Argentina o Suiza.
“Creo que es Noruega contra Inglaterra. Pero no creo que sea un secreto que Kane es la baza de Inglaterra y Haaland es la baza para nosotros”, dijo el seleccionador noruego Ståle Solbakken después de que su equipo realizara su último ensayo antes de quizá el partido más importante en la historia del fútbol del país.
Cuando Haaland —que mide casi 1,95 metros— recibe el balón en sus zonas predilectas, los rivales se dan cuenta de que detenerlo es casi imposible. Es demasiado grande, demasiado fuerte, demasiado habilidoso, y lo más probable es que el balón termine en el fondo de la red.
El inglés Nico O’Reilly, compañero de Haaland en el Manchester City, lo ha visto una y otra vez. Y si existe una solución al problema Haaland, O’Reilly podría tener lo más parecido a una respuesta.
Su plan: no dejar que el balón le llegue.
“Todos sabemos cómo es. Puede marcar goles, es peligroso en el área, es una amenaza real. Primero tienen que darle el balón ahí”, dijo O'Reilly.
Haaland, quien no jugó con Noruega en la derrota ante Francia en la fase de grupos,ha marcado sus goles por rachas en este torneo. Contra Irak, sus dos goles llegaron con 14 minutos de diferencia. Contra Senegal, sus dos goles fueron con 10 minutos de diferencia. Contra Brasil, sus dos goles fueron con 11 minutos de diferencia.
Nació en Inglaterra; su padre jugaba entonces en Leeds. Y Haaland, desde luego, percibe la importancia.
“Es un partido especial, sin duda. Creo que, para mí, es súper especial porque juego en Inglaterra y nací en Inglaterra y voy a jugar contra compañeros del (Manchester City) y todo eso”, señaló Haaland.
No es solo Haaland quien está en esa situación de amigos convertidos en rivales. Hay nueve jugadores de Noruega que juegan en clubes de Inglaterra, así que, obviamente, habrá familiaridad entre ambos equipos el sábado.
“Todo está en juego. Todo está en juego”, expresó O’Reilly.
Los equipos llegaron al partido del sábado de maneras dramáticas: Noruega resistió ante la pentacampeona Brasil para ganar 2-1, e Inglaterra viajó a la altura de la Ciudad de México y sorprendió al coanfitrión México, que estaba invicto y sin recibir goles, por 3-2.
Ambos equipos han reconocido que bajar de la euforia de triunfos así tomó un poco más de tiempo.
“Hablamos de que necesitamos dejar atrás el drama y las emociones del partido contra México. Ahora tenemos que enfocarnos en Noruega, que va a ser otro reto duro, un reto diferente, y estamos totalmente concentrados”, declaró el delantero inglés Bukayo Saka.
Totalmente concentrados, quizá. Totalmente completos, eso no será el caso.
Inglaterra tiene entre algodones al mediocampista Declan Rice y al defensor Marc Guehi. Echarán de menos al defensor Jarell Quansah, quien empezará a cumplir su suspensión de dos partidos impuesta después de que recibió tarjeta roja contra México en octavos
“Creo que hay algunos favoritos claros. Inglaterra es uno de ellos. Así que creo que todos ustedes deberían poner toda la presión posible sobre los chicos ingleses”, indicó Haaland.
Haaland lo dijo con una sonrisa, y así ha sido durante todo el torneo. Lo está disfrutando, dentro y fuera del campo.
Es un meme andante y parlante, alguien que atrae muchísima atención por todo lo que hace y dice. Cuando el retirado astro inglés Wayne Rooney dijo que remararía (un guiño a la tradición noruega del remo) por el río Mersey si Noruega vencía a Brasil, esas palabras llegaron a Haaland —quien, según reportes de la prensa británica, le ha recordado a Rooney que tiene que ponerse a remar.
Todas las miradas estarán puestas en Haaland. Inglaterra tendrá que encontrar la manera de resolverlo o, de lo contrario, su recorrido en el Mundial terminará en Miami.
“Creo que es el mayor desafío, pero es un desafío que entusiasma a este grupo”, manifestó Rogers.
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