Entre lágrimas, Roger Federer ingresa al Salón de la Fama Internacional del Tenis
Roger Federer se emocionó hasta las lágrimas en numerosas ocasiones el sábado durante su discurso de ingreso al Salón Internacional de la Fama del Tenis.
El sol se iba poniendo en la cancha de césped en forma de herradura de Newport, cuando Federer, de 45 años, vestido con un traje color canela, subió al escenario para pronunciar su discurso, besó y abrazó a su esposa, Mirka, quien acababa de presentarlo.
“Vaya”, fueron las primeras palabras del primer hombre en ganar 20 títulos individuales de Grand Slam. “Esto es de un nivel muy alto y es difícil estar a la altura”.
“No sé si han estado practicando en secreto”, bromeó antes de elogiar la presentación que hizo su esposa del 274to integrante del Salón de la Fama.
Federer fue exaltado junto con Mary Carillo, comentarista y exjugadora, a quien presentó la integrante del Salón de la Fama Billie Jean King.
Federer, a quien llamaron el “Maestro suizo” durante el primer espectáculo de alfombra roja del Salón, que comenzó en la cancha central unos 90 minutos antes del inicio de la ceremonia de exaltación, le confesó al público que “estaba un poco estresado, para ser sincero”.
Durante su discurso de casi 30 minutos, Federer, quien durante su carrera mostró un movimiento fluido y una rápida subida a la red con un sólido revés a una mano que le valió el récord de 237 semanas consecutivas como número 1 del mundo en el ranking ATP, se quebró en varias ocasiones.
Para él empezó a ponerse difícil aproximadamente a mitad del discurso, cuando habló de su héroe de la infancia, Stefan Edberg, y comentó que esas eran “lágrimas de felicidad”.
Luego volvió a emocionarse al hablar de su entrenador de muchos años, Severin Luthi, antes de agradecerle a Mirka por ayudarlo en su camino.
“Ahora viene la parte de Mirka”, expresó, haciendo una pausa antes de romper en llanto. “Dios mío, esto es un desastre.”
Intentó bromear, pero las lágrimas lo dominaron como una devolución rápida en la red.
“Necesito pañuelos y gafas de sol, cualquier cosa para protegerme ahora mismo”, le dijo al público, conteniendo más lágrimas.
Pero, como cuando remontaba para ganar uno de sus cinco títulos consecutivos del Abierto de Estados Unidos entre 2004 y 2008 o cuando alcanzó 10 finales consecutivas de Grand Slam —de las que ganó ocho—, Federer cerró agradeciendo a los recogepelotas y animó a los jugadores a seguir llevando el juego a nuevos niveles.
Federer, quien celebró su 45to cumpleaños hace tres semanas, ganó ocho títulos de Wimbledon y es uno de apenas ocho hombres con un Grand Slam de carrera. Conquistó seis Abiertos de Australia y un Abierto de Francia, en 2009.
Carillo, exaltada como colaboradora, es integrante del Salón de la Fama de la Radiodifusión Deportiva.
“Se ha ganado su lugar en el periodismo deportivo y se ha ganado su lugar en Newport”, afirmó King.
Carillo, de 69 años, se conmovió al estar de pie frente a un puñado de integrantes del Salón de la Fama.
“Caminar por estas puertas aquí en compañía de ustedes, eso estaba más allá de mis sueños”, expresó.
___
Vea aquí la cobertura completa de tenis de AP






Bookmark popover
Removed from bookmarks