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Elon Musk y Sam Altman se enfrentan en un juicio sobre el futuro de la IA: lo que debes saber

Musk, uno de los fundadores de OpenAI, acusa a la empresa de apartarse de su acuerdo fundacional, creado junto con Altman y Greg Brockman

Liam O'Dell Indy100
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Dos titanes de la tecnología —Elon Musk, propietario de X/Twitter, y Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI— se enfrentarán en los tribunales, ya que el primero ha acusado al creador de ChatGPT de apartarse de su acuerdo fundacional como startup sin ánimo de lucro para convertirse en una empresa que busca obtener ganancias.

Musk aportó una importante suma de dinero a OpenAI cuando se fundó en 2015.

El juicio comenzó el lunes con la selección del jurado, un proceso que se tornó un poco incómodo debido a los informes de que los cuestionarios de los jurados expresaban su aversión hacia Musk, con uno calificando al jefe de Tesla de “imbécil de talla mundial” y otro destacando sus “declaraciones y acciones perjudiciales”.

El caso será supervisado por la jueza federal de distrito Yvonne González Rogers en Oakland, California, EE. UU.

Repasemos los detalles y las reacciones:

Las acusaciones de Musk

La demanda, disponible en el sitio web CourthouseNews.com, afirma que se presenta por incumplimiento de contrato, bajo la fórmula non venire contra factum proprium (un término legal rebuscado que se refiere a impedir que una parte se retracte de una promesa hecha a otra parte); incumplimiento del deber fiduciario (administrar el dinero de otras personas y actuar en interés de sus beneficiarios); competencia desleal y contabilidad.

En el documento judicial, se lee lo siguiente: “El Sr. Musk reconoce desde hace tiempo que la IAG (inteligencia artificial general) supone una grave amenaza para la humanidad, quizá la mayor amenaza existencial a la que nos enfrentamos hoy en día. Sus preocupaciones reflejan las planteadas antes que él por figuras destacadas como Stephen Hawking y el fundador de Sun Microsystems, Bill Joy”.

“Toda nuestra economía se basa en el hecho de que los seres humanos trabajamos juntos y encontramos las mejores soluciones para una tarea difícil. Si una máquina puede resolver casi cualquier tarea mejor que nosotros, esa máquina se vuelve más útil económicamente que nosotros”, se añade.

La IAG se refiere a una etapa hipotética en la que un sistema de inteligencia artificial “pueda igualar o superar las capacidades cognitivas de los seres humanos en cualquier tarea”, según IBM.

La demanda continúa: “Junto con el Sr. [Greg] Brockman, los tres acordaron que este nuevo laboratorio: (a) sería una organización sin fines de lucro dedicada al desarrollo de la IAG en beneficio de la humanidad, y no una empresa con fines de lucro que buscara maximizar las ganancias de los accionistas; y (b) sería de código abierto, sopesando únicamente las consideraciones de seguridad compensatorias, y no mantendría su tecnología cerrada y en secreto por razones comerciales de propiedad exclusiva (según el Acuerdo Fundacional de la compañía)”.

“Reflejando el Acuerdo Fundacional, el Sr. Musk bautizó este nuevo laboratorio de IA como “OpenAI”, el cual competiría con Google/DeepMind y serviría como un contrapeso vital en la carrera por la IAG, pero lo haría en beneficio de la humanidad, no de los accionistas de una empresa privada con fines de lucro (y mucho menos de una de las empresas tecnológicas más grandes del mundo)”.

Sin embargo, en la demanda, los abogados de Musk alegan que Altman; Greg Brockman, el presidente de OpenAI; y OpenAI como empresa, “incumplieron el Acuerdo Fundacional” en 2023 con el lanzamiento de su modelo de lenguaje GPT-4, que, según ellos, es un “algoritmo de IAG”.

“Hasta el día de hoy, el sitio web de OpenAI, Inc. sigue afirmando que su misión es garantizar que la IAG ‘beneficie a toda la humanidad’. En realidad, sin embargo, OpenAI, Inc. se ha transformado en una filial de código cerrado de facto de la mayor empresa tecnológica del mundo: Microsoft”, continúa el documento.

“Este caso se presenta para obligar a OpenAI a cumplir el Acuerdo Fundacional y volver a su misión de desarrollar la IAG en beneficio de la humanidad, y no para beneficiar personalmente a los demandados individuales y a la mayor empresa tecnológica del mundo”, se afirma.

La respuesta de OpenAI

En un tuit publicado el lunes, OpenAI comunicó que sus miembros “[esperaban] con ansias” defender su postura ante los tribunales, “donde tanto la verdad como la ley [estarían] de [su] lado”.

“Esta demanda siempre ha sido un intento infundado y motivado por los celos de descarrilar a un competidor. Por fin tendremos la oportunidad de interrogar al Sr. Musk bajo juramento ante un jurado de californianos sobre este intento de socavar nuestro trabajo para garantizar que la inteligencia artificial general beneficie a toda la humanidad”, reza el mensaje.

El juicio con jurado continúa el martes con los alegatos iniciales.

Traducción de Sara Pignatiello

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