Mes de concientización del cáncer cervical: ¿cuáles son las señales y cómo podemos prevenirlo?

Podemos erradicar el cáncer de cuello uterino en una generación; solo es cuestión de informarnos, vacunarnos y hacernos exámenes de detección

Dr Nsisong Asanga
viernes 20 enero 2023 00:21
¿Y si el cáncer pudiese curarse siempre?
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En septiembre de 2019, Eno, de 67 años, notó que volvió a menstruar, incluso después de la menopausia. Se sorprendió y pensó que era una señal de que había regresado a su juventud, pero cuando presentó dolor, fatiga y una extraña secreción maloliente, supo que algo andaba mal.

Pero ya era demasiado tarde. Tenía cáncer de cuello uterino y la enfermedad se había extendido a otros órganos. Cuando la vi, no había mucho que se pudiera hacer. Falleció pronto a causa de la enfermedad.

Desafortunadamente, no fue un evento aislado. Cada dos minutos, una mujer muere de cáncer de cuello uterino. Si hacemos cuentas, unas 720 mujeres mueren a causa de esta enfermedad todos los días.

El cáncer de cuello uterino es el cuarto cáncer más común en las mujeres. En 2018, los CDC dicen que alrededor de 570.000 mujeres fueron diagnosticadas con la enfermedad y causó de la muerte de 311.000 mujeres.

Nueve de cada diez muertes por cáncer de cuello uterino ocurren en países de ingresos bajos y medios, y en los países de altos ingresos, las minorías tienen menos probabilidades de acceso a vacunas y exámenes de detección. Como resultado, las mujeres negras e hispanas se ven desproporcionadamente afectadas por el cáncer de cuello uterino en lugares como América del Norte. Y en el Reino Unido, las mujeres pobres tienen un 65% más de probabilidades de padecer la afección en comparación con las personas más ricas.

Pero no tiene por qué ser así. El cáncer de cuello uterino es una afección prevenible, tratable y curable. Tenemos las herramientas, las estrategias y la habilidad para eliminarlo. Lo único que necesitamos ahora es la voluntad.

Quizás si Eno hubiera recibido la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) en algún momento entre los 9 y los 26 años, habría tenido menos posibilidades de contraer la infección por VPH que causa más del 99% de los casos de cáncer de cuello uterino. Si se hubiera administrado la misma vacuna a las personas con las que tuvo intimidad (tanto hombres como mujeres), el riesgo se reduciría aún más.

Si hubiera formado parte de un programa de detección entre 25 y 64 años, era posible que se detectaran los primeros signos de cáncer de cuello uterino. La afección se hubiera tratado incluso antes de que notara algún síntoma.

Si hubiera conocido los síntomas del cáncer de cuello uterino, habría sospechado de un sangrado extraño e inesperado en lugar de considerarlo una bendición. Tantas posibilidades perdidas.

Enero es el mes de concientización sobre el cáncer de cuello uterino, una oportunidad perfecta para crear conciencia sobre este tipo de cáncer y animar a las personas, comunidades, empresas y países a priorizar la prevención y la detección del cáncer de cuello uterino.

Este año, tenemos otra oportunidad de marcar la diferencia. El tema del 2023 es: Podemos erradicar el cáncer de cuello uterino. Infórmate. Vacúnate. Hazte un examen.

Infórmate

El cuello uterino es la parte más baja del útero. En muchos sentidos, la humanidad tiene mucho que agradecer a este pequeño órgano. Sin intervenciones, todos los embarazos terminarían en aborto espontáneo si el cuello uterino no los mantuviera en el útero hasta el término.

El cáncer de cuello uterino es una afección en la que las células del cuello uterino se multiplican sin control y migran a partes distantes del cuerpo donde siguen multiplicándose. El cáncer de cuello uterino tarda años en mostrar síntomas. Cuando pasa, a menudo es demasiado tarde. Los posibles síntomas incluyen: dolor en el abdomen, la ingle o la espalda, fatiga y malestar, sangrado vaginal irregular o inesperado, sangrado al usar el baño y flujo vaginal maloliente.

Vacunas

El cáncer de cuello uterino se puede prevenir con la vacuna contra el VPH. Vacunar a todo el mundo ayuda a detener la transmisión del VPH e incluso reduce el riesgo de varios tipos de cáncer entre las personas vacunadas, incluidos ciertos tipos de cáncer de cuello uterino, ano, garganta, pene, piel y vulva.

Los expertos la recomiendan para todas las personas entre 9 a 27 años si está disponible. Hace años, la vacuna solo se recomendaba para las niñas porque había dudas sobre su disponibilidad. Incluso ahora, que los recursos son escasos, la investigación sugiere que las niñas de 9 a 14 años aún deberían recibirla primero.

Exámenes de detección

“¡Prioriza tu papanicolaou! Es fácil postergar un examen cervical si no hay síntomas, no puedes obtener una cita con el médico o estás ansiosa por el procedimiento. Pero la detección salva vidas”, me indicó la Dra. Susan Welsh, fundadora de HANX, una marca de bienestar sexual.

Si vives en un país con orientación limitada, hazte un examen de detección cervical cada tres años cuando sea posible. Los exámenes de detección ayudan al médico a detectar cambios anormales en el cuello uterino antes de que se conviertan en cánceres. Las células anormales se pueden eliminar, lo cual reduce la probabilidad de tener cáncer de cuello uterino.

Si presentas síntomas, los expertos recomiendan consultar al médico a tiempo, antes de que el cáncer se propague y cuando es más probable que los tratamientos funcionen. Aun así, es una buena idea buscar atención sin importar la etapa del proceso. Los cánceres en su etapa tardía pueden tratarse y los síntomas se pueden aliviar.

Además de la vacunación y la detección, los expertos también recomiendan dejar de fumar y evitar el humo de segunda mano, usar condones y limitar las parejas sexuales.

Es cuestión de actuar en cuanto antes

En mayo de 2018, el director general de la Organización Mundial de la Salud hizo un llamado global para erradicar el cáncer de cuello uterino. En agosto de 2020, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una estrategia mundial para la eliminación del cáncer de cuello uterino.

La estrategia es clara, simple y factible. Para erradicar el cáncer de cuello uterino, tenemos que reducir la incidencia a menos de 4 por cada 100.000. Para alcanzar esta meta, tenemos que cumplir los objetivos de los tres pilares de detección y tratamiento de vacunas:

  • Vacunación: el 90% de las niñas deben estar completamente vacunadas a los 15 años.
  • Exámenes de detección: el 70% de las mujeres debe haberse sometido a un examen a los 35 años y nuevamente a los 45 años mediante una prueba de alto rendimiento.
  • Tratamiento: se debe haber tratado al 90% de las mujeres con lesiones precancerosas y controlado al 90% de mujeres con cáncer invasivo.

Todos los países deben cumplir estos objetivos 90-70-90 para 2030 si queremos erradicar el cáncer de cuello uterino dentro de los próximos cien años.

Solo sucederá con más financiación, colaboración y apoyo para los programas de eliminación del cáncer de cuello uterino en todo el mundo; en particular en las regiones con mayor carga de la enfermedad.

Es hora de formar grupos de trabajo locales, nacionales, regionales y mundiales que aborden la prevención del cáncer de cuello uterino. Es hora de obtener más fondos para apoyar los esfuerzos de concientización y prevención del cáncer de cuello uterino por parte de organizaciones como la Medical Women’s Association of Nigeria. Es hora de que las organizaciones corporativas patrocinen campañas masivas de vacunación contra el VPH para niñas, exámenes de detección para mujeres y tratamiento para personas con esta enfermedad.

Podemos erradicar el cáncer de cuello uterino en una generación. Podemos colocar las historias desgarradoras de mujeres como Eno de forma permanente en los libros de historia a los que pertenecen. Al igual que hicimos con la viruela y la peste bovina antes. Solo es cuestión de actuar ahora.

Traducción de Michelle Padilla

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