Avalancha en Tahoe: madres e instructores de élite fallecen mientras los equipos luchan por recuperar los cuerpos
En otro trágico giro, las autoridades revelaron que una de las personas fallecidas estaba casada con un miembro de uno de los equipos de rescate enviados para buscar sobrevivientes en la zona.
Entre las víctimas de la avalancha del lago Tahoe había mujeres y madres de jóvenes esquiadores de competición de un complejo turístico cercano, según informes locales.
Tras días de condiciones cada vez más brutales en Sierra Nevada, California, el grupo de 15 esquiadores de travesía fue azotado el martes por una traicionera avalancha del tamaño de un campo de fútbol que dejó ocho muertos y un desaparecido.
Todos menos uno de los cuatro guías profesionales murieron, mientras que las cinco víctimas restantes confirmadas eran clientes. Una persona sigue desaparecida, presuntamente muerta.
Una persona familiarizada con las circunstancias, que solicitó el anonimato debido a lo delicado de la situación, declaró al San Francisco Chronicle que la mayoría de los invitados a la excursión eran “mujeres y madres de niños del equipo de esquí del cercano Sugar Bowl Resort”, informó el periódico.

El viaje, dijo la persona, formaba parte de una excursión familiar anual en la que los maridos se iban juntos a esquiar y luego les tocaba el turno a las mujeres. Aclararon que los viajes los organizaban personalmente los padres, muy unidos, y no tenían ninguna relación oficial con el complejo turístico.
Se dice que la edad de los participantes oscila entre los 30 y los 55 años.
“Somos una comunidad increíblemente unida y conectada”, declaró en un comunicado Stephen McMahon, director ejecutivo de la Sugar Bowl Academy. “Esta tragedia nos afectó a todos y cada uno de nosotros”.
Las autoridades describieron una escena desgarradora: los sobrevivientes rastrearon la nieve en busca de los desaparecidos y esperaron seis horas a que llegara ayuda en medio de la tormenta de nieve. Encontraron tres de los cadáveres, según informó el alguacil del condado de Nevada, Shannan Moon, en una conferencia de prensa celebrada el miércoles.
“Nos informaron... de que estaban intentando salir en grupo, que alguien vio la avalancha, gritó ‘avalancha’, y los alcanzó con bastante rapidez”, dijo el capitán del alguacil Russell "Rusty" Greene.

Aún no se reveló la identidad de los fallecidos, ya que sus cadáveres permanecen en la zona y las autoridades siguen trabajando para notificarlo a sus familiares.
Algunos de los esquiadores del viaje eran de Mill Valley, a unos 180 kilómetros al suroeste, según confirmó el alcalde Max Perrey a The New York Times.
“Nuestro corazón en Mill Valley está con las familias afectadas”, dijo Perrey. “Es una gran tragedia y una gran pérdida”.
Otra de las víctimas era una madre del condado de Marin, según confirmó la NBC Bay Area, cuyos amigos y personas que viven allí están desconsolados por su muerte.
“Es devastador, quiero decir, es la semana de esquí, tiene dos niños adorables y los vemos desde hace un par de años yendo y viniendo del colegio”, dijo un vecino. “Tiene mucha energía y ganas de vivir y era una vecina encantadora”.

En otro trágico giro, las autoridades revelaron que una de las personas fallecidas estaba casada con un miembro de uno de los equipos de rescate enviados para buscar sobrevivientes en la zona.
“Esto no solo fue un reto para nuestra comunidad, fue un rescate difícil, sino que también fue un reto emocional para nuestro equipo y nuestra organización”, dijo el alguacil del condado de Placer, Wayne Woo. "Nos comprometemos a estar aquí hasta el final, y a asegurarnos de que conseguimos todas estas recuperaciones”.
El alguacil Woo dijo en la conferencia de prensa que la víctima, que aún no fue identificada públicamente, estaba casada con alguien del equipo de Búsqueda y Rescate Nórdico de Tahoe, en el que participaban 28 miembros de la oficina del alguacil del condado de Placer.
La avalancha es la más mortífera en Estados Unidos desde 1981, cuando murieron 11 escaladores en el monte Rainier, en el estado de Washington, y la segunda más mortífera cerca de Castle Peak este año, después de que en enero quedó sepultado un conductor de motonieve.
Cada invierno, los desprendimientos matan entre 25 y 30 personas en el país, según el Centro Nacional de Avalanchas.
Traducción de Olivia Gorsin







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