Adiós a exención: Paquetes de menos de 800 dólares ya no estarán libres de aranceles en EEUU

Las importaciones de bajo valor perdieron el viernes su estatus libre de aranceles en Estados Unidos el viernes como parte de la agenda del presidente Donald Trump para hacer que la nación sea menos dependiente de productos extranjeros y reajustar el comercio global mediante aranceles.
Una orden ejecutiva eliminó una exención aduanera ampliamente utilizada para envíos internacionales con un valor de 800 dólares o menos a partir de las 12:01 de la mañana del viernes, casi dos años antes de la fecha límite establecida en la ley de recortes de impuestos y gastos aprobada por el Congreso.
Afirmando que recibieron muy poco tiempo e información para comenzar a recaudar aranceles sobre paquetes pequeños, los servicios postales nacionales de más de 30 países han suspendido temporalmente el envío de algunos o la mayoría de los paquetes con destino a Estados Unidos. Incluyen los sistemas de correo de Australia, Nueva Zelanda, India, Japón, México, Tailandia y casi todos los países de Europa.
Las compras que anteriormente ingresaban a Estados Unidos sin necesidad de pasar por aduanas requerirán verificación y estarán sujetas a la tasa de aranceles aplicable del país de origen, que puede variar del 10% al 50%. Durante los próximos seis meses, los transportistas que gestionan pedidos enviados a través de la red postal global pueden optar en su lugar por un arancel fijo de 80 a 200 dólares por paquetes. Después de eso, tanto los paquetes enviados por correo como los manejados por servicios de mensajería privada estarán sujetos a la tasa de aranceles basada en el valor del producto.
Aunque el presidente eliminó previamente la regla, conocida como “de minimis”, para artículos económicos enviados desde China y Hong Kong, tener que pagar impuestos de importación sobre paquetes pequeños provenientes de cualquier otro lugar probablemente será un gran cambio para algunas pequeñas empresas y compradores en línea.
Además de agregar costos, la retirada del trato libre de aranceles probablemente retrasará los pedidos, según expertos en logística.
La exención fue creada en 1938 para importaciones de un dólar
El gobierno de Trump señala que la exención se ha convertido en una laguna legal que las empresas extranjeras explotan para evadir aranceles y que los delincuentes utilizan para introducir drogas, productos falsificados y otros contrabandos en Estados Unidos. El expresidente Joe Biden y miembros del Congreso también discutieron el tema.
Otros países tienen exenciones similares, pero el umbral suele ser más bajo. Por ejemplo, 150 euros (175 dólares) es el límite de valor en los 20 países de la Unión Europea que utilizan el euro como su moneda oficial. El Reino Unido permite a las empresas extranjeras enviar paquetes por un valor de hasta 135 libras (182 dólares) sin incurrir en cargos arancelarios.
En Estados Unidos, la exención "de minimis" —latín para carente de significado o importancia— comenzó en 1938 como una forma de ahorrarle al gobierno federal el tiempo y el gasto de recolectar aranceles sobre productos importados con un valor minorista de un dólar o menos. Los legisladores estadounidenses finalmente aumentaron el límite de elegibilidad a 5 dólares en 1990, a 200 dólares en 1993 y a 800 dólares en 2015, según el Servicio de Investigación del Congreso.
Desde entonces, el número de envíos que reclaman tratamiento de minimis se ha multiplicado. Un total de 1.360 millones de paquetes con un valor combinado de 64.600 millones de dólares llegaron a Estados Unidos el año pasado, en comparación con 134 millones de paquetes enviados bajo la exención en 2015, de acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés).
Aproximadamente el 60% de los envíos de 2024 provinieron de China y Hong Kong, según un análisis de la firma de logística Flexport basado en datos del gobierno de Estados Unidos. Múltiples países y regiones representaron el resto, incluyendo Canadá, México, la Unión Europea, India y Vietnam.
Propietaria de boutique anticipa costos más altos para ropa europea
Quienes apoyan restringir la exención argumentan que ha servido como una forma para que plataformas minoristas fundadas en China como Temu y Shein inunden Estados Unidos con productos de bajo precio. El Consejo Nacional de Organizaciones Textiles aseveró que la medida ayudará a cerrar una "puerta trasera para importaciones baratas, subsidiadas y a menudo ilegales, tóxicas y poco éticas". Pero algunas empresas estadounidenses más pequeñas que dependen de productos y materiales importados también se beneficiaron de la exención.
Kristin Trainor se dice preocupada de que el fin de de minimis también signifique el fin de Diesel and Lulu's, su boutique de tres años en Avon, Connecticut. Más del 70% de la ropa y los accesorios para damas que ofrece proviene de pequeñas casas de moda en Francia, Italia y España. Trainor realiza pedidos de lotes pequeños cada semana que están por debajo del umbral de los 800 dólares.
“Nuestro modelo de negocio es ofrecer ropa casual, elegante y única a precios asequibles”, detalló. “Los cargos adicionales de aduanas y aranceles que entrarán en vigor el 29 de agosto eliminarán esa asequibilidad”.
Trainor agregó que estaba buscando reemplazar a sus proveedores europeos con otros con sede en Estados Unidos. Pero sus categorías de productos más vendidas, como la ropa hecha de lino italiano, provienen de otros países. Ella estima que un simple vestido de lino que costaba 30 dólares al por mayor al comienzo del año se elevará a 43 dólares en septiembre.
Después de una carrera corporativa, Trainor abrió la tienda para tener más tiempo con su hijo de nueve años y su padre de 91. Aumentar los precios de la boutique para absorber parte de los cargos de importación ayudará a compensar los costos más altos de envío y logística, pero Trainor teme que sus clientes se resistan a pagar precios más altos.
“Todavía no hago ningún anuncio oficial a mis clientes, aunque ya han empezado a preguntar si mi tienda seguirá abierta, ya que entienden los impactos económicos que están ocurriendo”, declaró. “En este punto, me inclino cada vez más por cerrar la boutique, lamentablemente”.
Tratado comercial no protege a los productos de México y Canadá
Ken Huening fundó en 2020 CoverSeal, su negocio de fabricación y venta de fundas protectoras para autos, motocicletas, parrillas y muebles de patio. La empresa tiene su sede en Los Gatos, California, y las fundas se fabrican en México y China. Cuando un cliente realiza un pedido, el envío se realiza desde México.
Si bien un acuerdo comercial que entró en vigor en 2020 eximió a la mayoría de los productos de México y Canadá de los aranceles estadounidenses específicos de cada país, la eliminación de la regla de minimis se aplica a todos los países.
Huening dijo que tendrá que subir los precios o eliminar el envío gratuito ahora que sus productos estarán sujetos a impuestos cuando se envíen desde México a clientes estadounidenses. Ha investigado la posibilidad de establecer una red de producción y logística en Estados Unidos, pero explica que no existen plantas de costura ni fabricantes textiles nacionales para el tipo de tejido de ingeniería que se utiliza en los productos de CoverSeal.
“A menudo nos preguntan por qué no simplemente establecemos una cadena de suministro en Estados Unidos”, refirió. “No es posible a corto plazo. Para cuando se establezca la infraestructura, muchas empresas y pequeños negocios habrán quebrado”.
Como propietaria de A Sight For Sport Eyes, una tienda física y en línea en West Linn, Oregon, Shannen Knight importa goggles y anteojos deportivos difíciles de conseguir. Recibía envíos constantes de Reino Unido, Holanda e Italia que no superaban el límite de minimis.
Knight calculó que necesitaría aumentar en un 50% el precio de venta al público de las gafas de rugby que compra en Italia. Le tomó dos años de pruebas a la Junta Internacional de Rugby el aprobar las gafas de fabricación italiana, un artículo especializado sin grandes posibilidades de ser producido en Estados Unidos, dijo.
“Hay productos que simplemente tiene sentido fabricar a nivel internacional, donde tienen una mayor demanda, y (para los que) aún existe cierta demanda en Estados Unidos”, añadió.