Se vacía campamento en Siria vinculado a presuntas familias del EI al partir último convoy

Un campamento notorio en Siria que en su día albergó a decenas de miles de mujeres y niños con presuntos vínculos con el grupo Estado Islámico ha quedado vacío, informaron autoridades el domingo.
Fadi al-Qassem, representante del Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria para la administración del campamento de al-Hol, indicó que el último convoy salió del campamento el domingo por la mañana.
Cientos de residentes del remoto campamento, en el noreste de Siria, han sido trasladados al campamento de Akhtarin, en la provincia de Alepo, en las últimas semanas, y otros han sido repatriados a Irak.
Las autoridades han señalado que la decisión de vaciar el campamento de al-Hol se tomó por su ubicación remota en el desierto —lejos de los servicios y cerca de zonas donde las autoridades no tienen un control completo del territorio.
La agencia de la ONU para los refugiados indicó que ayudó en el retorno de 191 ciudadanos iraquíes desde el campamento sirio de al-Hol a Irak el jueves.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, un organismo de monitoreo de la guerra con sede en el Reino Unido, también informó que un número no especificado de residentes “salió del campamento de manera independiente, sin esperar a los convoyes organizados”.
Tras la derrota del grupo Estado Islámico en 2019, alrededor de 73.000 personas vivían en al-Hol, la mayoría ciudadanos sirios e iraquíes, aunque también había miles de otros países. Los residentes del campamento son en su mayoría mujeres, incluidas esposas o viudas de miembros del EI, y sus hijos.
Desde entonces, la cifra ha disminuido, ya que algunos países han repatriado a sus ciudadanos, y quedaban unos 24.000 hasta el mes pasado.
Los residentes del campamento no eran técnicamente prisioneros y la mayoría no ha sido acusada de delitos, pero durante años han permanecido en una detención de facto en la instalación, fuertemente custodiada.
Las fuerzas del gobierno sirio capturaron el campamento de al-Hol el mes pasado en una ofensiva de varias semanas contra las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por kurdos, que habían administrado el campamento cerca de la frontera con Irak durante una década. Desde entonces, un acuerdo de alto el fuego ha puesto fin a los combates.
Durante y después de los enfrentamientos, se cree que muchas familias escaparon del campamento.
El destino del campamento Roj, similar pero más pequeño, en el noreste de Siria, que aún está bajo control de las FDS, sigue sin estar claro. La mayoría de los residentes de ese campamento son extranjeros, y sus países en gran medida se han negado a recibirlos de vuelta.
Las autoridades sirias hicieron regresar a un grupo de 34 mujeres y niños australianos el 16 de febrero, luego que salieran del campamento Roj y se dirigieran hacia Damasco para abordar un vuelo de regreso a Australia. Posteriormente, las autoridades australianas indicaron que no repatriarán a las familias.
Un funcionario del gobierno sirio, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hacer comentarios públicos, explicó el domingo que el problema se debió a “la falta de coordinación previa con el gobierno sirio” por parte de las FDS y de las familias de los posibles repatriados antes de intentar enviarlos a Damasco.
El funcionario añadió que “si se les permitirá (regresar) dependerá del gobierno australiano”.
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La periodista de The Associated Press Abby Sewell contribuyó a este despacho desde Beirut.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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