Cómo Sánchez se convirtió en el crítico más firme de la guerra de Irán
Las palabras de Sánchez han provocado la ira del mandatario Donald Trump
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, se ha consolidado como el crítico más constante de los ataques estadounidenses contra Irán, provocando la ira del mandatario Donald Trump después de que España se negara a permitir el uso de sus bases para una ofensiva.
Trump arremetió contra el líder español el martes, amenazando con "cortar todo el comercio con España" en represalia. La disputa se intensificó al día siguiente, cuando el ministro de Exteriores de España contradijo una afirmación de la secretaria de prensa de la Casa Blanca de que España había recibido el mensaje de Trump "alto y claro" y estaba cooperando con el ejército de Estados Unidos.
A pesar de denunciar el régimen represivo de Teherán, Sánchez manifestó que no respaldaría una guerra que, según dijo, era un ataque injustificado.
"No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo", declaró Sánchez, concluyendo: "En definitiva, la posición del gobierno de España se resume en cuatro palabras: No a la guerra".

El forcejeo por las bases militares españolas probablemente sea más una cuestión diplomática que de consecuencias militares. Estados Unidos tiene bases en toda Europa y Oriente Medio, y otros países europeos han aceptado cooperar.
Madrid y Washington han mantenido relaciones estables, amistosas y en su mayoría discretas durante décadas, desde el siglo XX, cuando Estados Unidos comenzó a compartir bases militares con España, cuando esta última aún estaba bajo la dictadura de Francisco Franco.
Sánchez, de 54 años, llegó por primera vez al poder en 2018 y es uno de los líderes progresistas más destacados de Europa.
Se ha mantenido fiel a los pilares de la política progresista, defendiendo el feminismo, la inmigración autorizada, los derechos humanos, el orden internacional basado en normas y la importancia del cambio climático, temas que se han convertido en blanco de ataques del movimiento MAGA y de políticos de extrema derecha en muchos países vecinos europeos.
Incluso antes de la guerra con Irán, Sánchez ya destacaba como rival ideológico de Trump en varios asuntos.
Llamados a la paz en Gaza
Sánchez ha estado entre los críticos más vocales de la acción militar de Israel en Gaza. Ha cuestionado de forma constante las enormes bajas civiles de la campaña de Israel tras el ataque sorpresa de Hamás en territorio israelí en 2023.
Aseveró, en momentos en que recorría Europa y Oriente Medio para intentar negociar un acuerdo de paz, que las medidas israelíes no constituían autodefensa sino el exterminio de un pueblo indefenso.
No a más gasto en defensa
Entre los miembros de la OTAN, España fue el único país que se negó a aceptar el compromiso de aumentar el gasto militar al 5 % del producto interno bruto. Sánchez consiguió una exención de última hora en una reunión de la OTAN el año pasado, al señalar que España solo gastará hasta el 2,1 %.
Trump respondió al plantear la idea de que España debería ser expulsada del bloque militar. Hasta ahora, eso se ha mantenido como una amenaza velada.
Ir contra la tendencia antiinmigrante
Mientras muchos países europeos elevaron barreras en sus fronteras y el gobierno de Trump amplió una ofensiva contra la inmigración en Estados Unidos, España está en proceso de conceder permisos de trabajo y residencia a medio millón de extranjeros que ya se encuentran en su territorio.
Sánchez ha aludido de manera deliberada a Trump al elogiar los beneficios de la migración para la sólida economía del país.
“Los líderes al estilo MAGA pueden decir que nuestro país no puede soportar acoger a tantos migrantes, que esto es un movimiento suicida, el acto desesperado de un país en colapso”, escribió en un artículo de opinión reciente en The New York Times. “Pero no se dejen engañar. España está en auge”.
Intentos de limitar uso de redes sociales por los adolescentes
Bajo Sánchez, España se ha sumado a países como Australia y Francia en el intento de frenar el uso de las redes sociales entre los adolescentes más jóvenes. Eso contrasta directamente con el respaldo del gobierno de Trump a las grandes tecnológicas y con lo que consideran la defensa de la libertad de expresión en las redes sociales.
Elon Musk, propietario de X, arremetió contra el líder español el mes pasado y calificó a Sánchez de “verdadero fascista totalitario” después de que anunciara un plan para prohibir que los menores de 16 años accedan a cuentas de redes sociales.







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