El "primer felino" Larry cumple 15 años como el gato político líder de Reino Unido
En épocas políticas turbulentas, la estabilidad llega con cuatro patas, bigotes y afición por las siestas.
El gato Larry celebra 15 años el domingo como cazador oficial de roedores del gobierno británico y, de manera extraoficial, primer felino, una presencia tranquilizadora que ha servido bajo seis primeros ministros. A veces parece que ellos han servido bajo sus órdenes.
“Los índices de aprobación del gato Larry serán muy altos. Y los primeros ministros tienden a no alcanzar esas cifras", comentó Philip Howell, profesor de la Universidad de Cambridge que ha estudiado la historia de las relaciones entre humanos y animales. “Él representa estabilidad, y eso es un bien muy valioso”.
La historia de superación del minino atigrado gris y blanco lo ha llevado de ser un animal callejero a la sede del poder en Reino Unido, el número 10 de Downing St., donde ostenta el título oficial de Jefe Cazador de Ratones de la Oficina del Gabinete.
Adoptado del refugio londinense Battersea Dogs and Cats Home por el entonces primer ministro David Cameron, Larry entró en Downing Street el 15 de febrero de 2011. Según un perfil en el sitio web del gobierno del Reino Unido, sus tareas incluyen “saludar a los invitados de la casa, inspeccionar las defensas de seguridad y probar la calidad para siestas de muebles antiguos”.
Larry deambula libremente y tiene un don para robar el protagonismo a los líderes mundiales que llegan a la famosa puerta negra del 10 de Downing St., para deleite de los fotógrafos de prensa.
“Es genial para colarse en las fotos", señaló Justin Ng, fotógrafo independiente que con los años ha llegado a conocer bien a Larry. "Si hay un líder extranjero a punto de visitar, entonces sabemos que saldrá justo en el momento exacto en que va a ocurrir ese saludo”.
Larry ha conocido a muchos líderes mundiales, que a veces tienen que rodearlo o pasar por encima de él. Se ha observado que en general es poco amistoso con los hombres, aunque le tomó cariño al expresidente de Estados Unidos Barack Obama, y le sacó una sonrisa al presidente Volodymyr Zelenskyy en una de las visitas del líder ucraniano a Londres.
Cuando el presidente de Estados Unidos Donald Trump visitó en 2019, Larry se coló en la foto oficial en la entrada y luego se echó una siesta bajo “la Bestia”, el auto blindado del presidente.
Los reportes sobre las habilidades de Larry para cazar roedores varían, aunque se le ha fotografiado atrapando algún ratón de vez en cuando y, una vez, una paloma, que escapó.
“Es más amante que luchador", apuntó Ng. "Es muy bueno en lo que hace: holgazanear y, básicamente, mostrarle a la gente que es muy despreocupado”.
Larry ha convivido, a veces con cierta tirantez, con mascotas de primeros ministros, entre ellas Dilyn, el Jack Russell mestizo de Boris Johnson, y Nova, la labradora retriever de Rishi Sunak. Lo mantienen bien alejado de los gatos de la familia del actual primer ministro Keir Starmer, JoJo y Prince, que habitan los aposentos privados familiares, mientras Larry gobierna las áreas de trabajo de Downing Street.
Tuvo una relación volátil con Palmerston, el principal gato diplomático de la Oficina de Exteriores al otro lado de la calle del número 10. A ambos los sorprendieron forcejeando varias veces antes de que Palmerston se retirara en 2020. Palmerston murió este mes en Bermudas, donde se desempeñaba como “consultor de relaciones felinas” del gobernador.
Mientras tanto, Larry sigue ahí. Tiene 18 o 19 años y ha bajado un poco la velocidad, pero continúa patrullando su territorio y durmiendo en un alféizar sobre un radiador, justo dentro de la puerta del número 10.
Es el poder blando británico en forma felina, y ay de cualquier primer ministro que se deshiciera de él.
“Un primer ministro que odie a los gatos, eso me parece un suicidio político”, dijo Howell.
Howell explicó que el estatus de Larry como “mascota oficial” no partidista lo distingue de las mascotas presidenciales estadounidenses —con mayor frecuencia perros— que los líderes de Estados Unidos a veces han utilizado para suavizar su imagen.
“El hecho de que los gatos sean menos manejables también es parte del encanto", apuntó. “Es como caprichosamente no partidista en un sentido político, pero tiende a encariñarse con algunas personas y no con otras, y no necesariamente se sentará donde tú quieras que se siente ni posará donde tú quieras que pose”.
“Hay cierto tipo de indocilidad en Larry que creo que, sin duda, lo haría entrañable para los británicos”.
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El periodista de video de The Associated Press Kwiyeon Ha contribuyó a esta historia.






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