Armenia se prepara para elecciones que podrían redefinir lazos con Moscú y Occidente

Las elecciones parlamentarias de Armenia del domingo serán una votación sobre su futuro geopolítico, y el primer ministro en funciones, Nikol Pashinyan, busca estrechar relaciones con la Unión Europea y Estados Unidos pese a los vínculos de larga data con Rusia que han defendido sus críticos.
Muchos analistas dan como favorito al partido Contrato Civil de Pashinyan para conservar el control del Parlamento, pero con numerosos partidos de oposición que se presentan con plataformas prorrusas, el lugar de la nación caucásica en el escenario internacional ha quedado bajo los reflectores.
En los meses previos a los comicios, el presidente ruso Vladímir Putin y otros funcionarios rusos han advertido a Armenia que unirse a la UE podría implicar un enorme daño económico al interrumpir los lazos comerciales armenios con Moscú y sus aliados.
“Estas son las primeras elecciones en la historia de Armenia en que la orientación geopolítica se ha convertido en un asunto decisivo", destacó Mikayel Zolyan, analista y exmiembro del Parlamento armenio, a The Associated Press desde Ereván. "Hasta ahora, Armenia se ha mantenido dentro de la esfera de influencia de Rusia, y eso se daba por sentado, pero ahora, por primera vez, esto se está poniendo en duda”.
Armenios decepcionados con Moscú por Karabaj
Las relaciones entre Moscú y Armenia se agriaron en 2023 luego que Azerbaiyán tomara el control de toda la región de Karabaj. La región montañosa había estado controlada durante décadas por fuerzas de etnia armenia respaldadas por Armenia, como parte de un prolongado conflicto entre los países vecinos.
Las autoridades armenias acusaron a los pacificadores rusos desplegados en la región de no haber logrado detener la ofensiva de Azerbaiyán. Moscú, ocupado con el conflicto en Ucrania, ha rechazado las acusaciones y ha argumentado que sus tropas no tenían mandato para intervenir.
“Resultó que la imagen de Rusia como garante de la seguridad armenia no se basaba en la realidad, y todo se derrumbó después de la guerra de Karabaj”, afirmó Alexander Iskandaryan, director del Instituto del Cáucaso en Ereván.
Pashinyan ha empezado a debilitar con cautela los vínculos con Moscú: se incorporó a la Corte Penal Internacional en 2023 y suspendió la participación del país en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, dominada por Moscú, en 2024.
Armenia también declaró oficialmente sus aspiraciones de unirse a la UE y acogió la cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván a principios de mayo.
Una victoria convincente en la votación parlamentaria le dará a Pashinyan un mandato para continuar la tendencia y cerrar un acuerdo con Azerbaiyán.
Lazos con Occidente podrían traer beneficios
Las naciones occidentales han buscado mostrar algunas de las ventajas que podrían aportar vínculos más estrechos.
En agosto, el presidente estadounidense Donald Trump recibió a Pashinyan y al presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, para firmar un acuerdo que declara el fin de sus hostilidades de décadas e incluye disposiciones para la creación de un nuevo corredor de tránsito entre Azerbaiyán y su exclave de Najicheván. Un acuerdo en febrero podría allanar el camino para que una empresa estadounidense construya un nuevo reactor nuclear en Armenia.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también ha dicho que Europa está lista para invertir en la industria energética de Armenia y en su “floreciente escena digital”.
Trump ha respaldado a Pashinyan y lo ha calificado de “gran amigo” y de líder que está haciendo que su país sea “fuerte, rico y muy seguro”.
Partidos de oposición respaldan vínculos con Moscú
Gran parte de la oposición armenia sigue dominada por grupos prorrusos y muchos también se oponen a normalizar las relaciones con Azerbaiyán. Figuras clave de la oposición han pedido que Pashinyan renuncie por la pérdida de Karabaj.
Diecinueve fuerzas políticas, incluidos dos bloques y 17 partidos, participan en las elecciones.
El principal rival de Pashinyan es el Partido Armenia Fuerte, que quiere lazos comerciales más estrechos con Rusia y acusa a Pashinyan de intentar provocar una guerra con Moscú. El partido está encabezado por el multimillonario armenio-ruso Samvel Karapetyan, quien está siendo juzgado por instar al derrocamiento del gobierno de Armenia. Él niega los cargos.
Otros posibles contendientes incluyen al expresidente Robert Kocharyan, quien lidera el bloque Hayastan y ha acusado a Pashinyan de “socavar gravemente” las relaciones con Rusia.
Rusia aplica presión económica
Rusia, que tiene una base militar en Armenia, ha advertido que el giro occidental de Ereván podría tener graves consecuencias políticas y económicas.
Putin ha comparado el rumbo de Armenia con el de Ucrania en amenazas apenas veladas y ha sugerido que el conflicto de Rusia con Ucrania comenzó con los intentos de ésta de unirse a la UE.
En las últimas semanas, Rusia ha introducido nuevas restricciones a los productos armenios tras citar violaciones sanitarias, prohibiendo flores armenias, ciertos tipos de coñac y vino, berenjenas, papas, frutas secas, pescado y más.
La membresía de Armenia en la Unión Económica Euroasiática, una unión aduanera liderada por Rusia, fue sometida a revisión formal durante una reunión de miembros en Kazajistán en mayo, con amenazas de suspenderla por completo para diciembre.
Durante la cumbre en Kazajistán, los gobiernos de Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán también exigieron que Armenia celebrara un referéndum sobre si permanecerá en su grupo o buscará la membresía en la UE. Pashinyan ha rechazado la necesidad de esa votación.
Las estadísticas del gobierno armenio muestran que el 38% de las exportaciones de Armenia se dirigieron a países dentro de la Unión Económica Euroasiática en 2025, y la gran mayoría tuvo como destino Rusia. En comparación, apenas el 8% del comercio fue a la UE.
Las medidas rusas llevaron a von der Leyen a anunciar el jueves que el bloque de 27 naciones enviará 50 millones de euros (58 millones de dólares) para apoyar a Armenia. En un comunicado, afirmó que Rusia está convirtiendo en arma las relaciones económicas y que su prohibición de importaciones “no es otra cosa que coerción económica”.
Ante un futuro incierto
Rusia podría ejercer más presión sobre Armenia porque controla una parte significativa de la energía y la infraestructura del país y suministra gas barato.
“Es completamente irrealista decir que Armenia puede de alguna manera superar la influencia rusa en un corto período de tiempo”, sostuvo el analista Zolyan.
La sociedad civil armenia también está preocupada por lo que ha descrito como campañas de desinformación respaldadas por Rusia antes de la votación. Moscú niega cualquier interferencia.
Daniel Ionnisyan, jefe de la Unión de Ciudadanos Informados, un organismo independiente de vigilancia electoral, dijo a la AP que su organización ha documentado casos de interferencia rusa mediante campañas en redes sociales, ciberataques, compra de votos y sobornos a periodistas.
Eso coincide con las conclusiones de una delegación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que visitó Ereván en mayo y afirmó que la injerencia extranjera incluyó financiamiento político ilícito, ciberataques, coerción económica e intentos directos de manipular el proceso electoral.
“Estas tácticas híbridas apuntan no sólo a influir en la opinión pública, sino a asegurar un apalancamiento geopolítico a largo plazo sobre Armenia”, señaló la delegación.
___
Sam McNeil contribuyó a este despacho desde Bruselas.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





Bookmark popover
Removed from bookmarks