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Con la reelección en mente, Netanyahu centra su atención en su dividida base en Israel

MOR-GEN ISRAEL-POLÍTICA
MOR-GEN ISRAEL-POLÍTICA (AP)

Mientras el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, busca la reelección, su mayor preocupación estos días no son sus rivales políticos, sino algunos de sus principales partidarios.

Una serie de pequeños partidos proNetanyahu compiten de cara a los comicios del 27 de octubre. Pero, en lugar de reforzar al líder israelí, estas formaciones —entre las que hay bloques de línea dura encabezados por los polarizantes ministros Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich— corren el riesgo de debilitar sus posibilidades de reelección al dividir el voto entre la base de Netanyahu.

La elección es en gran medida un referéndum sobre los casi 17 años ininterrumpidos de Netanyahu en el gobierno y su manejo de un periodo turbulento marcado por protestas masivas, los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y casi tres años de guerra. Una victoria supondría un impactante regreso para el acosado líder, mientras que una derrota probablemente pondría fin al reinado de un hombre que ha moldeado la política israelí durante tres décadas.

Con su legado en juego, Netanyahu está implorando a sus antiguos aliados que se unan en partidos más grandes que tengan más posibilidades de entrar al parlamento.

“Cuando nos unimos, ganamos. Cuando nos dividimos, perdemos”, dijo Netanyahu en declaraciones a Channel 14, una televisora que ejerce de vocera oficiosa del primer ministro.

A continuación, un vistazo más de cerca a la situación de Netanyahu:

Formar gobierno es complicado

Los votantes israelíes eligen entre partidos políticos, no entre candidatos individuales.

Las formaciones con más votos obtienen más escaños en el parlamento de 120 miembros. Pero cualquiera que logre apenas el 3,25% de los votos obtiene representación, lo que significa que en la cámara puede haber más de una docena de partidos.

Ningún partido por sí solo ha conseguido jamás la mayoría parlamentaria necesaria para formar gobierno. En su lugar, un líder de una formación —por lo general, el de la más grande— forma una coalición con socios más pequeños para asegurarse una mayoría de 61 escaños.

Netanyahu encabeza actualmente una coalición de partidos religiosos y ultranacionalistas.

Coalición saliente enfrenta una dura batalla

Las encuestas de opinión indican que Netanyahu y los miembros de su coalición saliente afrontan un amplio descontento público en su intento de salir reelegidos.

La popularidad del gobierno se ha resentido tras los ataques de Hamás —los más letales en la historia de Israel— y las guerras posteriores, inconclusas, en Gaza, Líbano e Irán.

Ahora, las perspectivas de Netanyahu podrían verse aún más debilitadas por las divisiones en su base conservadora.

Dos formaciones que se presentaron juntas a los comicios de 2022 —Sionismo Religioso, de Smotrich, y Poder Judío, de Ben-Gvir— han rechazado hasta ahora los llamados de Netanyahu para fusionarse de nuevo debido a la accidentada relación entre sus dos líderes.

Al mismo tiempo, partidos más pequeños encabezados por exmiembros del partido Likud de Netanyahu y otra lista formada por un general conservador retirado compiten por los mismos votantes. Estas opciones se diferencian más por las personalidades de sus líderes que por sus ideologías.

No superar el umbral electoral podría ser devastador para Netanyahu

Si alguno de estos partidos más pequeños no logra entrar al parlamento, sus votos se perderían y las perspectivas de reelección de Netanyahu mermarían. Que esas formaciones no alcanzaran el umbral electoral contribuyó a la derrota de Netanyahu en unas elecciones en 2021, y la rivalidad entre sus oponentes condujeron a su regreso al poder en 2022.

Por esta razón, Netanyahu ha instado a sus correligionarios ideológicos a unirse en bloques más grandes. Eso exigiría algunos sacrificios individuales, pero mejoraría sus posibilidades de alcanzar el mínimo de votos y formar parte de otro gobierno encabezado por Netanyahu. En un pequeño impulso para el mandatario, uno de esos partidos aceptó el miércoles integrarse en la lista de Smotrich.

Las formaciones tienen hasta el 8 de septiembre para consolidarse, retirarse de la contienda o continuar por su cuenta. Su decisión podría sellar su destino.

Con el tiempo agotándose, Netanyahu ha intensificado sus llamados con una retórica cada vez más alarmista.

En su entrevista con Channel 14, le dijo al público que lo vitoreaba en el estudio que solo él podía derrotar a Hamás y evitar el establecimiento de un Estado palestino. Advirtió que una victoria de sus oponentes, a quienes llama despectivamente “la izquierda”, sería desastrosa para el país.

“La izquierda está lista”, afirmó. “Si no nos unimos, perderemos”.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

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