Jonás Cuarón replantea el imaginario del migrante en “Campeón Gabacho”
El box, los grafitis y un barrio latino se mezclan en la película “Campeón Gabacho” de Jonás Cuarón sobre Liborio, un joven sin permiso de residencia que se vuelve una inspiración para toda una comunidad por su fortaleza en peleas callejeras y el ring.
El filme, que se estrena en México el 29 de octubre, es una adaptación de la novela homónima de la autora mexicana Aura Xilonen, galardonada con el Premio Mauricio Achar para nuevos narradores. Xilonen ganó el premio cuando tenía 19 años, y más de una década después, funge como guionista junto con Cuarón.
“Aprendí muchísimo de Aura antes de siquiera empezar a trabajar con ella”, dijo el director en entrevista con The Associated Press en el Festival Internacional de Cine de Morelia, donde su filme inauguró la 24ª edición. “Ya había leído la novela tantas veces que la conocía y conocía todas las sutilezas”.
Cuarón dijo que supo de “Campeón Gabacho” cuando le regalaron la novela justo después de terminar su largometraje “Desierto”, en el que la migración también ocupa un lugar central. En el caso de “Campeón Gabacho” destacó su capacidad para adentrarse en la imaginación de Liborio y los matices de un personaje como él.
“Te enseña toda la complejidad desde sí, el dolor, el sufrimiento, pero también el romance, el humor y, sobre todo, lo más importante es que es una historia que le da mucha dignidad”, señaló Cuarón.
Alfonso Cuarón es productor de la película junto con su socia Gabriela Rodríguez, quien originalmente lo convocó después de que Jonás Cuarón y el productor Nicolás Celis le presentaran el guion.
Alfonso Cuarón dio observaciones y asistió al rodaje para satisfacer su curiosidad, pero el foco lo ha dejado puesto en Jonás, aunque al célebre cineasta mexicano no le han faltado motivos para estar orgulloso, pues su hija Bu compuso una canción y su sobrino Mateo la música original de la película.
Un migrante con una imaginación poética
Tras cruzar nadando el río Bravo hacia Estados Unidos, Liborio (Juan Daniel García Treviño) llega sin nada, ni siquiera ropa decente, y le pide empleo al dueño de una librería apodado Chief e interpretado por un cuasi bilingüe Eddie Marsan.
Un día defiende a la chica de la que está enamorado (Leslie Grace) y al hacerlo golpea a unos pandilleros que tienen muchas ganas de vengarse de él. Su pelea callejera es grabada por la influencer Doble-Ú (Rosario Dawson) y esto comienza a construir su fama, aunque los mafiosos siguen acechándolo. Tras múltiples giros en la historia, Liborio es entrenado para boxear por el director de una casa hogar para niños latinos interpretado por Rubén Blades.
“Trabajar con Rubén era un gran privilegio. Yo crecí siendo su fan”, dijo Cuarón. “A Rubén le interesó mucho el personaje por la historia… Generalmente, Rubén actuaba en inglés y le entusiasmaba mucho volverse la raíz hispana del personaje”.
A diferencia de su emblemático personaje Ulises en “Ya no estoy aquí” de Fernando Frías, Liborio fue para García Treviño una oportunidad para encarnar un migrante menos taciturno.
“No somos tan tristes tampoco, también nos la pasamos bien, nos divertimos, también nos sabemos defender, también sabemos comunicarnos. Entonces Liborio me dio todas las herramientas para contar esta historia”, dijo el actor de 26 años.
Algo que caracteriza a Liborio es que “tiene una imaginación muy poética”, dijo Cuarón, quien quiso traducir sus fantasías en imágenes en el filme a pesar de la crudeza de su entorno, un barrio latino dinámico, pero también por momentos hostil.
“A mí me entusiasmaba mucho generar esta sensación de un barrio latino en Nueva York”, dijo Cuarón. “Liborio es que es un personaje que se está buscando a sí mismo, está tratando de buscar dónde encontrarse y se encuentra a sí mismo en una comunidad. Y eso es algo que he descubierto en estos barrios latinos en Estados Unidos, donde la comunidad es realmente el soporte del individuo”.






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