La muerte de un pasajero en montaña rusa pone el foco en la seguridad de atracciones más extremas

La muerte horrenda de un hombre que salió expulsado de una montaña rusa de Six Flags en Georgia está llamando la atención sobre la seguridad de las atracciones de parques de diversiones, que se han vuelto cada vez más rápidas y empinadas en búsqueda de mayor emoción.
Las muertes en montañas rusas siguen siendo extremadamente raras, y las autoridades de Georgia han dicho poco sobre lo ocurrido el lunes, cuando Hassan Jihad Ibn Kariem, un empleado escolar de 42 años de Atlanta, salió despedido de su asiento mientras viajaba en el juego Goliath, de Six Flags Over Georgia, antes de golpear a otros visitantes y luego caer debajo de la atracción.
Goliath utiliza una caída casi vertical desde 61 metros (200 pies) para alcanzar velocidades máximas de 112 km/h (70 mph). Se centra en la velocidad y las caídas pronunciadas, más que en poner a los pasajeros boca abajo mediante giros o movimiento de sacacorchos. Ha operado en el parque durante dos décadas.
Six Flags cerró temporalmente nueve montañas rusas similares en toda Norteamérica tras la muerte, y señaló que lo hacía por extremar precaución.
El fabricante de la atracción, Bolliger & Mabillard, indicó que está “investigando activamente el incidente y no hará más comentarios hasta que tengamos una mejor comprensión de lo que ocurrió”.
EEUU tiene un mosaico de normas sobre las atracciones
En Estados Unidos, las montañas rusas y otras atracciones en grandes parques de diversiones como Six Flags no están reguladas por el gobierno federal. Esa responsabilidad recae en los estados.
Algunos sostienen que esto ha derivado en un mosaico desigual de normas, en el que algunos estados tienen regulaciones estrictas y otros cuentan con poca o ninguna supervisión.
El senador Ed Markey, de Massachusetts, ha presentado repetidamente legislación para cerrar lo que él llama una “laguna” en la ley federal, que permite a los funcionarios de seguridad federales regular atracciones móviles, pero impide que la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor supervise atracciones fijas como las de los grandes parques de diversiones.
Brian Avery, profesor de la Universidad de Florida y experto en seguridad de atracciones, coincide en que se necesitan más regulaciones federales.
“¿Quién vigila dentro de estas organizaciones para garantizar que estén debidamente capacitados, que cumplan, que estén monitoreando estas atracciones al nivel que han establecido las normas?”, planteó Avery.
La Oficina del Comisionado de Seguros y de Seguridad contra Incendios de Georgia, que supervisa las inspecciones anuales de atracciones en el estado, está “realizando una revisión exhaustiva y completa” de lo ocurrido el lunes en Six Flags, informó Garrison Bennett, portavoz de la entidad.
El sector ha fijado sus propias normas de seguridad
Los operadores de parques de diversiones en todo el mundo, por lo general, se adhieren a lo que se conoce como normas ASTM establecidas por expertos del sector, que abarcan desde el diseño y la construcción de las atracciones hasta cuánta aceleración y fuerza se permite experimentar a cada pasajero.
La industria cuenta con múltiples capas de inspección, explicó Dennis Speigel, consultor de parques temáticos y expresidente de la Asociación Internacional de Parques de Diversiones y Atracciones, un grupo comercial. Los operadores de parques están bajo presión de las aseguradoras, que podrían enfrentar un pago cuantioso si algo sale mal.
“Con los controles y contrapesos que se han implementado, los parques temáticos realmente son de los lugares más seguros del planeta”, afirmó en una entrevista telefónica el martes.
En 2024, la tasa de lesiones graves y notificables por cada millón de viajes en montaña rusa fue de 1,27, según el grupo comercial. Para todas las atracciones de parques de diversiones, el “comportamiento de los visitantes” contribuyó al 66% de las lesiones ese año, con un 9% atribuible a factores operativos y un 15% a factores técnicos, indicó el grupo.
Jakob Wahl, presidente del grupo comercial, expresó sus condolencias a la familia de Kariem en un comunicado el miércoles.
Expertos dicen que los mecanismos de seguridad de las montañas rusas son “confiables”
Martin Lewison, experto en montañas rusas y profesor en Farmingdale State College, señaló que era difícil imaginar que hubiera una falla mecánica en una montaña rusa como Goliath debido a su diseño.
La atracción cuenta con una sujeción abatible sobre el regazo llamada “clamshell” (concha), que funciona con un mecanismo de trinquete que emite chasquidos a medida que se presiona hacia abajo sobre las caderas. Tienen múltiples discos para garantizar redundancia si uno falla, explicó Lewison.
“Son confiables. No son tan técnicamente avanzadas como para que los parques temáticos tengan dificultades con la operación”, comentó.
Luego, el operador cuenta con un sistema de seguridad que muestra una luz verde de “avance” para cada asiento del tren antes de que pueda despacharse. En teoría, no debería permitirse que el tren continúe a menos que todas las sujeciones estén bloqueadas, indicó Lewison.
Pero pocas cosas son 100% seguras.
En 2022, un niño de 14 años de Missouri cayó y murió desde una atracción de un parque de diversiones en Orlando cuando el arnés no se bloqueó correctamente debido al tamaño del niño. En 2013, una mujer de 52 años de Dallas murió tras resbalarse de su asiento en la atracción Texas Giant en Six Flags Over Texas. Desde entonces, Six Flags ha añadido almohadillas rediseñadas en las barras de sujeción, cinturones de seguridad y un asiento de montaña rusa en la entrada de la atracción para que los visitantes puedan comprobar si encajan de forma segura en los carros antes de subir.
Nick Mendenhall, quien se ha subido a Goliath más de una docena de veces en las últimas semanas y fue testigo de la muerte del lunes, dijo que vio al personal de Six Flags revisar las sujeciones cada vez que la abordó.
“Hay dos empleados, uno a cada lado del tren, y con las manos empujan hacia abajo y se aseguran de que se bloquee cada vez. Nunca los he visto no hacerlo”, relató Mendenhall.
Los estados gestionan la supervisión de distintas maneras
En California, el Departamento de Relaciones Industriales del estado aprueba las nuevas atracciones y las que han sido modificadas. Los funcionarios estatales o bien las inspeccionan directamente —y revisan cómo se operan— cada año, o bien se basan en una inspección anual realizada por el propietario, según el sitio web del departamento.
Los parques temáticos más grandes de Florida, en cambio, están exentos de las inspecciones de seguridad estatales, a diferencia de recintos más pequeños y ferias. En su lugar, los parques temáticos más grandes, como Walt Disney World y Universal, realizan sus propias inspecciones y tienen sus propios protocolos, pero deben reportar al estado cualquier lesión o muerte. Texas, de manera similar, se apoya en inspecciones realizadas por inspectores privados contratados por los operadores del parque o por sus compañías de seguros.
Arizona, donde se encuentra Six Flags Hurricane Harbor Phoenix, no tiene una agencia a nivel estatal que regule las atracciones de parques de diversiones ni que realice inspecciones de seguridad. La ley exige una inspección privada anual, y el cumplimiento recae en gran medida en el gobierno local.
_________
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





Bookmark popover
Removed from bookmarks