"El asesinato fue personal": Comienza en Florida el juicio por emboscada a gerente de Microsoft

El asesinato de un gerente de Microsoft en una oscura carretera de Florida fue una “emboscada” urdida por su exesposa y el esposo de ella, tras años de conflictos posteriores al matrimonio por la religión y por cómo criar a sus hijos gemelos, le dijo un fiscal al jurado el lunes.
Jared Bridegan, de 33 años, fue abatido en Jacksonville Beach en 2022 cuando se bajó de su vehículo para retirar un neumático que habían colocado en la carretera mientras su hija de 2 años, fruto de un segundo matrimonio, estaba sujeta en su asiento de seguridad.
Más de cuatro años después, Mario Fernandez Saldana, de 38 años, está siendo juzgado en un tribunal del condado Duval por asesinato en primer grado y por instigación para cometer asesinato. Es acusado de haber organizado la muerte de Bridegan al contratar a un pistolero. Shanna Gardner, de 39 años, enfrentará su propio juicio en septiembre.
“El asesino era un desconocido para Jared Bridegan. El asesinato fue personal”, afirmó la fiscal Christina Simak Stifler.
La defensa dice que Fernandez Saldana no actuó como un cerebro criminal
Pero el abogado defensor James Hill le dijo al jurado que Fernandez Saldana, un veterano del Ejército, no tenía ningún deseo de deshacerse de Bridegan y que sus acciones poco después del homicidio —un viaje por carretera a Pensilvania y de regreso— no son las de un "criminal prófugo".
“Tenía acceso a mucho dinero, cientos de miles de dólares”, reconoció Hill, en referencia al fideicomiso de su esposa. “Podría haber huido del país”.
En sus declaraciones iniciales, Stifler repasó la amarga relación entre Bridegan y Gardner, el crimen violento y la dificultad de intentar resolverlo sin testigos. La víctima, sostuvo, no tenía enemigos evidentes y era un devoto miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Bridegan y Gardner se divorciaron en 2015. Sin embargo, el fin del matrimonio dio paso a años de acritud sobre cómo criar a sus gemelos, desde la religión hasta las citas médicas e incluso las reuniones escolares, indicó Stifler.
Afirmó que Gardner no quería que sus hijos se involucraran con la iglesia mormona.
“Peleaban por todo. ... Fue desagradable. Fue mezquino. No fue bueno por ambas partes”, manifestó la fiscal sobre la relación.
La hija de la víctima escuchó los disparos
Bridegan volvió a casarse y tuvo dos hijos más. Gardner, por su parte, se casó con Fernandez Saldana, quien era encargado de mantenimiento en un gimnasio donde ella entrenaba.
Bridegan fue atacado poco después de devolver a los gemelos de 9 años a la casa de Gardner, tras salir con sus hijos.
Conducía de regreso a St. Augustine con uno de los dos hijos que tuvo con su esposa Kirsten cuando se detuvo para retirar un neumático de la carretera. Más tarde, la niña recordó haber escuchado “fuertes estruendos” y preguntar: “¿La policía va a ayudar a mi papá?”, relató Stifler.
Unos meses después, agregó, la policía descubrió una "pista reveladora": un neumático en una propiedad de alquiler perteneciente a Fernandez Saldana. Los investigadores determinaron que era similar a otro neumático que bloqueó el Volkswagen Atlas de Bridegan durante su trayecto.
La policía vinculó el ADN de esos neumáticos con Henry Tenon, un exinquilino con antecedentes penales y problemas financieros. Los registros revelaron que Fernandez Saldana le pagó 10.000 dólares después del asesinato, aunque en los cheques se indicaba que el trabajo era por jardinería, reparación de techo y una idea de negocio.
“Mario Fernandez lo contrató para hacer trabajos, no para matar”, le dijo Hill al jurado, al rechazar que hubiera algo siniestro.
Acusado se declaró culpable, pero se retractó
Tenon, de 65 años, fue acusado como el hombre que le disparó a Bridegan. Se declaró culpable de asesinato en segundo grado y había aceptado testificar contra Fernandez Saldana. Pero retiró su propuesta a principios de este año y tendrá su propio juicio en 2027.
Stifler señaló que Gardner, quien provenía de una familia adinerada, se mudó al estado de Washington con sus hijos tras la muerte de Bridegan. Fernandez Saldana, mientras tanto, se trasladó a Orlando.
“La señora Gardner obtuvo lo que quería: control total sobre sus hijos y la libertad de irse de Jacksonville, Florida”, sostuvo la fiscal.
Bridegan fue director de tecnología de la empresa Clean Simple Eats, con sede en Utah, antes de trabajar en Microsoft, según su obituario.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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