Egipto y Sudán aceptan la oferta de Trump para mediar en disputa por represa en el río Nilo

Egipto y Sudán dieron la bienvenida el sábado a la oferta de Donald Trump para reanudar los esfuerzos de mediación de Estados Unidos con Etiopía para resolver una prolongada disputa sobre el agua del río Nilo tras la construcción de una gigantesca represa por parte de Addis Abeba.
Etiopía inauguró la Gran Represa del Renacimiento Etíope (GERD, por sus siglas en inglés), el pasado otoño. Es la más grande de África y está diseñada para producir más de 5.000 megavatios, lo que duplica la capacidad de generación eléctrica del país. Egipto considera que la infraestructura es una "grave violación del derecho internacional" que supone "una amenaza existencial", por temor a que tenga graves efectos en el caudal del Nilo.
El presidente de Egipto, Abdel-Fattah el-Sissi, dijo en una publicación en redes sociales que valoraba "la atención del presidente Trump a la importancia crucial del asunto del río Nilo para Egipto". Además, añadió que el país está comprometido con "una cooperación seria y constructiva con los países de la cuenca del Nilo, basada en los principios del derecho internacional, de manera que se logren intereses compartidos sin causar daños a ninguna de las partes".
El mandatario indicó que El Cairo respalda los esfuerzos de Washington para resolver la disputa con Etiopía.
En un mensaje en X, el general Abdel-Fattah Burhan, presidente del Consejo Soberano gobernante de Sudán y jefe militar del país, elogió la iniciativa de Trump calificándola de paso “para encontrar soluciones sostenibles y satisfactorias que preserven los derechos de todos.”
Las autoridades etíopes no realizaron comentarios.
Trump publicó el viernes en redes sociales una carta que envió a el-Sissi en la que decía que “Estoy listo para reiniciar la mediación de Estados Unidos entre Egipto y Etiopía para resolver de manera responsable la cuestión del ‘Reparto del agua del Nilo’ de una vez por todas”.
Las mediación estadounidense comenzó durante el primer mandato del republicano, pero fracasó en 2020, cuando Etiopía se retiró de las negociaciones, aaunque algunas discusiones continuaron posteriormente en el marco de la Unión Africana sin que se llegase a un acuerdo.
El Cairo y Jartum piden un acuerdo legalmente vinculante sobre el llenado y el funcionamiento de la GERD, ubicada en el Nilo Azul, cerca de la frontera entre Etiopía y Sudán, mientras que Addis Abeba insiste pactar directrices.
Egipto, un país en su mayoría desértico, depende del río Nilo para abastecer de agua potable a su creciente población de 110 millones de habitantes. Teme que la represa reduzca drásticamente el caudal del río, lo que podría tener consecuencias potencialmente severas en su agricultura y en otros sectores. El-Sissi ha manifestado que la cuota de agua del Nilo de su país es “intocable”, aunque está a favor de buscar una solución negociada a la disputa.
Sudán, por su parte, quiere coordinar el funcionamiento y llenado de la GERD para evitar consecuencias inesperadas en sus represas.
Etiopía dice que la infraestructura de 5.000 millones de dólares es esencial ya que la gran mayoría de su población carece de electricidad.
La disputa se centra ahora en cómo se llevará a cabo el llenado anual de la presa, la cantidad de agua que Etiopía liberará río abajo si hay una sequía prolongada y el método que los tres países utilizarán para resolver futuros desencuentros.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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