Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in

Jump to content

A un año de ataque israelí que mató a reporteros en Gaza surgen detalles, pero faltan respuestas

REP-GEN ORIENTE MEDIO-GUERRAS-PERIODISTAS
REP-GEN ORIENTE MEDIO-GUERRAS-PERIODISTAS (AP)

Ha pasado un año desde que soldados israelíes mataron a 22 palestinos, entre los que había periodistas y personal de rescate, en un doble ataque contra un hospital en Gaza. Nadie ha pagado por ello.

Las autoridades israelíes afirmaron que el objetivo era una supuesta cámara de Hamás en el techo del Hospital Nasser. Entre los fallecidos estaban el camarógrafo de Reuters Hussam al-Masri y Mariam Dagga, una periodista visual que trabajó para The Associated Press y para otros medios.

Pese a las reiteradas solicitudes de la AP, el ejército no ha proporcionado detalles sobre la investigación ni un calendario de cuándo podría concluir. Grupos de derechos humanos sostienen que Israel rara vez hace que sus tropas rindan cuentas por matar a palestinos, y apuntan a investigaciones prolongadas que pocas veces derivan en acusaciones.

A medida que crecía la indignación mundial por el ataque del 25 de agosto de 2025, el ejército israelí indicó que, además de destruir la cámara, seis de los muertos estaban vinculados al grupo extremista, sin aportar pruebas.

Pero un soldado israelí, que habló bajo condición de anonimato por temor a represalias, asegura ahora que el ejército no pudo encontrar pruebas que vincularan la cámara —que pertenecía a al-Masri— con Hamás. El soldado, que estaba al tanto de las conversaciones en torno a la respuesta militar, manifestó que ninguno de los seis era el objetivo previsto del ataque.

La AP envió preguntas detalladas al ejército sobre las acusaciones, así como otras acerca de los ataques. El ejército no respondió a las preguntas, pero dijo por mensaje de texto que el incidente está siendo examinado y que las conclusiones se transferirán al Cuerpo del Abogado General Militar para emitir un dictamen sobre si se abre una investigación penal. No facilitó plazos concretos.

En su momento la AP reportó que una de las seis personas que Israel dijo que estaba vinculada a Hamás no figuraba en la lista de víctimas del hospital y que otras dos eran personal médico o de emergencias. Eso, junto con el relato del soldado, plantea serias dudas sobre la justificación israelí de la operación.

¿Por qué las tropas no identificaron al camarógrafo como al-Masri aunque se sabía que periodistas grabando en el hospital? ¿Por qué atacaron por segunda vez, causando la mayoría de las muertes y provocando acusaciones de ataque de “doble golpe” contra los equipos de emergencias, lo que sería un crimen de guerra?

“Un año después, seguimos devastados por sus muertes y aún buscamos respuestas de las autoridades israelíes sobre lo que ocurrió ese día”, señaló Julie Pace, editora ejecutiva de la AP.

“La información que hemos recibido hasta la fecha no ha estado a la altura de las respuestas claras y la rendición de cuentas que requiere un incidente de esta gravedad”, agregó.

El Hospital Nasser era un lugar vital para los reporteros

Agencias de noticias como Reuters y la AP suministraban video en directo a redacciones de todo el mundo desde el hospital, uno de los pocos que funcionaban en Gaza en ese momento. Associated Press informó repetidamente al ejército que sus periodistas estaban apostados allí.

El primer ataque mató a al-Masri y a otra persona. Mientras otros reporteros, incluida Dagga, y personal de rescate subían corriendo por una escalera exterior para ayudar a los heridos y documentar lo ocurrido, el ejército lanzo un nuevo ataque y se cobró la vida de 20 personas. Según las imágenes y múltiples testigos presenciales, ninguna iba armada. En total, Israel atacó el hospital cuatro veces con proyectiles de tanque de alto poder explosivo.

Después, al autoridades israelíes aseveraron que Hamás estaba usando la cámara para observar a tropas cercanas. Alegaron un “comportamiento sospechoso” alrededor de la cámara, pero el único ejemplo que dieron fue que una toalla colocada sobre la cámara y la persona que grababa parecían un intento de ocultamiento.

El periodista de Reuters, al-Masri, cubría habitualmente su equipo con una tela blanca para protegerlo del sol y el polvo, una práctica habitual entre los videoperiodistas en Gaza y en otros climas calurosos.

La semana pasada, el ejército anunció investigaciones penales sobre otros dos ataques de alto perfil cometidos por sus tropas en Gaza: la muerte en 2024 de Hind Rajab, de 5 años, y su familia, y el deceso de 15 paramédicos en 2025. Exoneró a sus soldados en otros tres incidentes con trabajadores de grupos internacionales de ayuda como víctimas.

Un soldado detalla intento de control de daños

El soldado fue puesto en contacto con la AP a través de Breaking the Silence, un grupo fundado hace más de dos décadas por veteranos israelíes que recopila testimonios de militares y es crítico de las acciones de Israel en los territorios palestinos.

El soldado explicó que, tras ataques de alto perfil que matan a civiles sin un propósito militar claro, oficiales del ejército buscan de forma retroactiva vínculos con milicianos entre los fallecidos.

Breaking the Silence indicó que sus testimonios muestran que existe un “proceso de incriminación retroactiva” en el que los palestinos que mueren son contabilizados automáticamente como insurgentes, incluso aunque estén desarmados.

La incriminación retroactiva se utiliza como una “justificación casi automática para cada bala, proyectil o misil disparado, y como una herramienta para evitar llevar a cabo investigaciones reales”, afirmó Nadav Weiman, director ejecutivo del grupo.

La AP confirmó de manera independiente algunos detalles del relato del soldado, que coincide con la respuesta pública del ejército. Breaking the Silence señaló que había corroborado el relato con sus propias fuentes.

El ejército israelí ha allanado o sitiado hospitales a lo largo de la guerra, acusando a Hamás de utilizarlos como centros de mando y para ocultar combatientes, aunque solo ha aportado pruebas para algunas de sus afirmaciones.

Durante la guerra se ha visto a hombres de seguridad de Hamás en hospitales, controlando el acceso a ciertas áreas. A principios de año, Médicos Sin Fronteras suspendió algunas operaciones en el Hospital Nasser durante varios meses después de que pacientes y personal reportaran haber visto a hombres armados y enmascarados deambulando por zonas del recinto.

Se dispararon proyectiles de tanque tras fallo de dron

El soldado y un exfuncionario militar con conocimiento de la situación señalaron que un alto cargo del ejército aprobó inicialmente el uso de un arma de precisión para derribar la cámara, pero un intento con dron falló por razones desconocidas. El exfuncionario habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a informar a la prensa.

Luego, el comandante de la división aprobó un método alternativo, según el soldado, sin precisar cuál era. No está claro quién tomó la decisión de disparar proyectiles de tanque, que pueden causar daños más extensos que los ataques con aviones no tripulados.

Oded Ailam, exjefe de la división antiterrorista del servicio de espionaje israelí Mossad, apuntó que, aunque los comandantes sobre el terreno tienen cierto margen de libertad, no tienen un “cheque en blanco”.

“Si el cambio es significativo, en especial cuando puede afectar el riesgo para la población civil, debe mantenerse dentro de la autoridad, las reglas y la intención de la orden original, o requerir una nueva aprobación”, agregó.

Las tropas israelíes han matado a más de 200 periodistas en la guerra

Los soldados israelíes se han cobrado la vida de 207 reporteros palestinos en Gaza desde que el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 inició la guerra, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), con sede en Nueva York. Israel ha impedido la entrada de periodistas extranjeros a Gaza, lo que da a los locales un papel crucial en la cobertura del conflicto.

Sara Qudah, directora regional para Oriente Medio y el Norte de África del CPJ, dijo que Israel tiene la responsabilidad de llevar a cabo una investigación rápida y transparente. “Cuando se puede matar a periodistas sin una rendición de cuentas creíble, se vuelve más difícil y más peligroso para la prensa documentar conflictos y para el público saber qué está ocurriendo”, apuntó.

La falta de respuestas ha sido angustiosa para las familias.

Ezz al-Din al-Masri dijo que no entiende por qué mataron a su hermano, Hussam. “Lamentablemente, descubrimos que la sangre de los periodistas en Gaza es barata… como si las reglas que protegen a los periodistas no se aplicaran a ellos”, manifestó.

Dagga, de 33 años, acababa de tomar sus últimas fotos antes de subir corriendo las escaleras. Cada vez que su padre, Riyad Abu Dagga, visita su tumba, lleva consigo su celular y su cámara: ella siempre los tenía con ella. Visita su apartamento cerca del Hospital Nasser y llora.

“Si hubieran matado injustamente a alguna de las hijas de los soldados, no se habrían quedado callados", afirmó acerca de los israelíes. "Querrían saber por qué”.

___

La periodista de The Associated Press Wafaa Shurafa en Deir al-Balah, Gaza, contribuyó a este despacho.

___

Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in