Una araña australiana es declarada la más rápida del mundo tras batir un récord al correr
Los investigadores descubrieron que la velocidad de carrera de la araña está relacionada con el peso corporal y la longitud de las patas
Según un nuevo estudio de laboratorio, una araña cazadora de la jungla australiana es el arácnido más rápido del mundo y alcanza una velocidad máxima de casi 3,6 metros por segundo.
Durante mucho tiempo, la araña marroquí flic-flac fue considerada la más rápida del mundo, con una velocidad de casi 1,7 m/s, pero algunos expertos no están de acuerdo en que esto sea un tipo de locomoción de carrera.
Para zanjar este debate, investigadores de la Universidad de Greifswald en Alemania y del Imperial College de Londres llevaron a cabo una prueba de laboratorio con más de 160 especies de arañas vivas procedentes del Reino Unido, Australia, América del Norte y el sur de Europa, así como con docenas adquiridas en tiendas de mascotas.
“Medimos la velocidad máxima de carrera sostenida de 236 ejemplares que representan 162 especies”, escribieron los investigadores en un estudio aún pendiente de revisión por pares, publicado en bioaRxiv.
“Para maximizar la cobertura, complementamos estas mediciones con datos publicados de otras 96 especies”.
Las arañas fueron pesadas individualmente y se les midió la velocidad máxima en hojas de papel cuadriculado de tamaño A4 y A3, mientras las cámaras monitoreaban las pruebas para estudiar la biomecánica de sus movimientos.
Los papeles se montaron sobre una bandeja de plástico rígido o una lámina de metal, y se aplicó parafina líquida a las paredes para evitar que las especies trepadoras escaparan.

Los investigadores concluyeron que una araña cazadora procedente de Queensland fue la más rápida de todas, ya que alcanza una velocidad máxima de 3,59 m/s.
El estudio reveló que la velocidad de carrera de una araña guardaba una correlación aproximada con su peso corporal.
“La velocidad de carrera aumentó sustancialmente con la masa corporal, desde un mínimo de 0,018 m/s medido para la araña Maso sundevalli (masa corporal de 1 mg), hasta un máximo de 3,59 metros por segundo registrado para la araña cazadora Heteropoda cervina”, señalaron.
Sin embargo, existía una variación sustancial en la velocidad entre arañas de masa corporal muy similar.
Como ejemplo de esta discrepancia, mencionaron que la araña de tela en forma de bolsa naranja, Calommata signata, y la araña de tela tubular, Segestria florentina, pesaban ambas 200 mg, pero sus velocidades máximas diferían en 28 veces.

Según los científicos, las arañas grandes parecen correr más rápido siempre y cuando su gran tamaño no les suponga una carga excesiva debido al peso de su abdomen.
Existen excepciones notables a esta regla, como la diminuta araña duende naranja, Oonops pulcher, que pesa solo 0,1 mg pero se mueve a más de 0,2 m/s.
Era tan rápida para su tamaño que el investigador Shreyas Kuchibhotla, del ICL, declaró a New Scientist que la araña “prácticamente se teletransportó”.
Según los científicos, correr rápido también está relacionado con tener piernas más largas.
“Tras tener en cuenta tanto el tamaño corporal como la ascendencia común, un buen rendimiento en la carrera se asoció con piernas relativamente más largas... pero no con piernas delgadas”, escribieron.
Según los científicos, el hecho de que una especie de araña cace en el suelo o entre el follaje, y que se mueva predominantemente erguida o boca abajo, también influye en su velocidad de carrera.
“Estas diferencias bien podrían alterar tanto el valor selectivo de la velocidad al correr como la forma en que se manifiesta”, escribieron.
Traducción de Olivia Gorsin







Bookmark popover
Removed from bookmarks