Meliá, socia clave de Cuba en turismo, anuncia cese de operaciones en la isla tras amenazas de EEUU

CUBA-HOTELES
CUBA-HOTELES (AP)

La cadena española Meliá, un histórico socio comercial de Cuba y que tuvo un gran protagonismo en la apertura del turismo en la isla por décadas, anunció que cesará sus operaciones en la nación caribeña, que lidia con un radical marco de sanciones y cerco energético por parte de Estados Unidos.

En un comunicado divulgado el martes, la firma hotelera informó que a partir del 24 de julio cesa la “prestación de sus servicios de gestión y comercialización hotelera en relación con todos sus establecimientos en la República de Cuba”.

Indicó que la medida "se extiende al uso de marcas con licencia, servicios turísticos receptivos y la cadena de suministro local asociada al abastecimiento de los establecimientos mencionados, cuyas operaciones también se interrumpirán”.

Agregó que la decisión se debe a "las importantes dificultades operativas, legales, económicas y financieras que han afectado persistentemente, y siguen afectando, al entorno en ese país (Cuba), impidiendo de hecho y legalmente un nivel mínimo de estabilidad operativa en sus actividades”.

Estados Unidos anunció el 13 de julio nuevas sanciones que pusieron en una lista negra al Ministerio de Turismo de Cuba, el socio comercial de más de una docena de hoteles que Melía todavía conservaba en la isla, por lo que la decisión ahora completa el repliegue de sus negocios en la isla.

En mayo, el Departamento de Estado de Estados Unidos sancionó a GAESA, un conglomerado militar empresarial cubano propietario de la agencia de turismo con la que Melia tenía el convenio para la gestión de otra quincena de hoteles y de los cuales se retiró entonces.

Meliá llegó a tener 34 hoteles de cinco estrellas en Cuba, sobre todo en La Habana y los más paradisíacos puntos como el balneario de Varadero o los principales cayos. Fue además una cadena muy simbólica para la isla a partir de la apertura del turismo en la nación caribeña tras la caída del bloque de países socialistas del este hace más de 35 años.

Las amenazas de Estados Unidos para las cadenas que se atrevan a trabajar con Cuba incluyen desde el congelamiento de sus activos y la intervención de sus cuentas en Estados Unidos —o sea la posibilidad de operar en el mercado financiero norteamericano--, además de la prohibición de viaje de sus accionistas, inversores y empleados.

Estados Unidos impuso una política de máxima presión contra la isla a partir de enero pasado buscando la caída del gobierno y cambios en su modelo político y económico. Decretó, además, un cerco energético que ha agudizado a una crisis precedente y que sumió a la isla en uno de los momentos más drámaticos de su historia reciente.

Apagones diarios de más de 20 horas, desconexiones de su sistema energético nacional, desabastecimiento de medicinas y hospitales sin insumos, surtido de agua colapsado, transporte paralizado y afectaciones en todos los sectores del país.

El turismo, antes la locomotora de la economía, cayó en picada con el retiro de las cadenas –la también española Iboerestar o la canadiense Royalton-- más importantes como con la cancelación de vuelos de líneas aéreas como World2Fly, Air France o Iberia o la reducción de sus frecuencias.

Mientras los visitantes brillan por su ausencia, con mínimos históricos. La isla llegó a recibir unos 4,3 millones de turistas en 2019, pero según cifras oficiales en el primer trimestre del año los arribos fueron 48% menos que en el mismo periodo de 2025, apenas unos 298.000.

Paralelamente, las autoridades bancarias cubanas informaron que ya no se procesaban operaciones de pago con Visa o Mastercard debido a las amenazas de sanciones sobre sus contrapartes.

—————

Siga a Andrea Rodríguez en X: https://x.com/ARodriguezAP

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in